miércoles, 23 de junio de 2021

Castillo de Sant Gervás (Sant Miquel de la Vall, Lleida)

 


El Castillo de Sant Gervás se encuentra situado sobre un afloramiento rocoso desde donde domina el Valle de Barcedana, al norte del macizo del Montsec de Rúbies a un par de kilómetros de la localidad de Sant Miquel de la Vall, perteneciente al término municipal de la población de Gavet de la Conca en la comarca de Pallars Jussá de la provincia de Lleida (Cataluña). 

Se puede llegar desde Sant Miquel por una buena pista señalizada que en 2 kilómetros lleva, primero a la ermita de Sant Gervás, y tras otros poco más de 100 metros a las ruinas de la fortaleza. 

Se trata de un castillo de los siglos X-XI construido pos cristianos en un tiempo en que una parte de la Sierra del Montsec era zona fronteriza entre territorios cristianos del condado de Pallars y musulmanes del distrito de Lérida, territorio perteneciente a la Marca Superior de Al-Andalus, ubicado al sur, al otro lado de la sierra. 

La barrera natural que proporcionaba la propia sierra fue complementada con la construcción por parte de los cristianos de numerosas fortificaciones de este a oeste a lo largo de la sierra que vigilaban y protegían el territorio y los principales pasos ante cualquier intento de los moros de atravesar la sierra. 

El castillo formó parte de las defensas condales que defendían la frontera del Montsec frente a los moros leridanos, y fue levantado en una estratégica posición, ya que controlaba el acceso al condado desde el desfiladero de Terradets hasta Hostal Roig. La fortaleza era de vital importancia en cuanto a la defensa y control de acceso a tierras condales. 

En el siglo XIII, por diferentes razones, como las epidemias de peste, las luchas feudales o las migraciones a tierras mejores, y alejado el peligro musulmán, el castillo pierde importancia y entra en decadencia. En el siglo XIV (1310), tras luchas entre señores feudales, el castillo es comprado por el priorato de Meiá. En el siglo XV es abandonado. 

El castillo se componía de un recinto amurallado bastante amplio, de planta semejante a un triángulo, que encerraba una superficie de unos 1.200 metros cuadrados. Disponía de una torre circular en cada uno de sus tres ángulos. Estas torres de la muralla se dividían de tres pisos y estaban comunicadas por el camino de ronda. En medio del muro este se alzaba la gran torre o Torre del Homenaje. Se cree que la gran torre es la parte más antigua de la fortaleza. Es posible que sea del siglo X. 

De la muralla se conservan fragmentos de dos muros adosados a la única torre conservada del recinto amurallado, ésta parcialmente en ruinas, y de considerable altura. En la parte superior de los muros, a intramuros, se ven unas oberturas con forma de arco de medio punto que al exterior se convierten en aspilleras. El aparejo de la muralla es de sillares, más bien pequeños, bien escuadrados y colocados en hiladas regulares. 

La gran torre, a pesar de estar agrietada y en estado de ruina, aún hoy impresiona por su volumen y gran altura, más de 15 metros. Es de trazado circular y fue construida directamente sobre la roca, dividiéndose al menos tres plantas, con grosor de muro en la base de casi 2 metros. Se conserva la puerta de ingreso, con forma de arco apuntado y practicada en altura, al nivel de la segunda planta. Pueden verse aspilleras en su estructura, en la parte superior. Construida con mezcla sillería y sillarejo. En las hiladas inferiores los sillares son de mayor tamaño que en el resto. 

En un extremo del recinto se asentaba la antigua población de Sant Gervás, de la que actualmente quedarían cimientos. Hace algunos años se realizaron excavaciones arqueológicas en el recinto de la fortaleza durante las cuales se reconstruyeron algunas partes. 

Se encuentra en estado de ruina, parcialmente consolidadas.

Fuentes: Wikipedia
               castillos.net

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