miércoles, 29 de marzo de 2023

Alcázar de Cuenca (Cuenca)

 


El Alcázar de Cuenca, cuyo nombre árabe es Al-madinat-Kunka, ocupaba un lugar prominente en la ciudad de Cuenca, capital provincial de la Comunidad de Castilla-La Mancha. 

Actualmente se pueden localizar sus restos en torno a la Plaza de Mangana, plaza situada en una meseta elevada dentro del casco viejo de Cuenca, en cuyo centro se alza la famosa Torre de Mangana. 

El Alcázar de Cuenca era un típico alcázar musulmán. Estaba rodeado de un fuerte recinto amurallado independiente de la ciudad, con el que se defendía de un posible atacante exterior o de una sublevación de la propia ciudad. 

En su interior se encontraba el palacio del gobernador o “wali”, con todos los lujos y comodidades inherentes a su cargo. Además tenía diversas construcciones que cubrían las necesidades de las autoridades y sus familias, como aljibes, mezquita, baños, viviendas, cuadras, espacio para soldados, etc. 

Se sabe que su muralla se reforzaba con poderosas torres, como la conocida Torre de la Queda. Tuvo dos entradas, una en la actual calle Mosén Diego de Valera y el otro en la Plaza del Carmen. 

En la actualidad el recinto se encuentra vallado en espera de una posible reconstrucción y puesta en valor. 

Fuentes: Wikipedia
               castillos.net
               castillosricsol.org
               miancema (Fotos)

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Murallas de Segóbriga (Saelices, Cuenca)

 


Las Murallas de Segóbriga se ubican dentro del Parque Arqueológico de la ciudad romana del mismo nombre situada a unos 3 km. de la localidad de Saelices en la provincia de Cuenca (Castilla-La Mancha). 

Las ruinas de Segóbriga constituyen uno de los conjuntos arqueológicos más relevantes de la Península Ibérica. Aunque sus orígenes se remontan a la Edad de Hierro, es en la época romana cuando alcanza su mayor esplendor, constituyendo el más claro ejemplo de la progresión social y del desarrollo urbano en la meseta sur en esta época. 

Es a mediados del siglo I a.C. cuando comienza el desarrollo urbano de la ciudad romana y la construcción de una parte de la muralla, que estará totalmente levantada en época de Augusto, cuando la ciudad pasó de ser estipendiaria a convertirse en municipio latino. 

En el siglo IV comienza la decadencia de la ciudad, pero en el siglo siguiente, ya en época visigoda, debió conservar cierta importancia porque se han hallado restos de varias basílicas y de una extensa necrópolis. 

Su despoblación definitiva debió iniciarse en el siglo VIII con la invasión musulmana de la Península, cuando sus obispos, elites gobernantes y buena parte de su población huyó hacia el norte buscando el amparo de los reinos cristianos. 

Tras la Reconquista la población de la zona se trasladó al actual pueblo de Saelices, 3 kilómetros al norte de Segóbriga, y más tarde se utilizaron sillares y otros materiales de las ruinas para la construcción del convento-fortaleza de Uclés.

La muralla romana de Segóbriga tenía 1.300 metros de longitud y en ella se abrían tres monumentales puertas, la principal al norte, otra al este y una tercera al nordeste, junto a una gran torre octogonal y alzada al este del teatro. 

La vía entre el teatro y el anfiteatro a través de la puerta principal permitía el acceso directo al foro. Esta puerta era de sillares y tendría uno o dos arcos para el paso de carros y peatones. Bajo ella discurrían las cloacas para el desagüe de la ciudad. 

Sólo se conservan algunos lienzos de la muralla romana entre los restos del teatro y del foro, así como los basamentos de la puerta principal de la ciudad. 

Fuentes: Wikipedia
               castillos.net
               miancema (Fotos)

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Murallas de Valeria (Las Varelas, Cuenca)

 


Las Murallas de Valeria se encuentran en el yacimiento arqueológico de la ciudad romana del mismo nombre, situado a unos 300 m. de la localidad de Valeria que, junto a Valera de Abajo forma el municipio de Las Valeras en la provincia de Cuenca (Castilla-La Mancha). 

Este conjunto arqueológico, situado a 35 kilómetros al sur de Cuenca capital, es una de las tres ciudades romanas visitables en esta provincia, junto a Segóbriga y Ercávica. 

El cerro sobre el que se asientan los restos de la ciudad de Valeria ya estaba habitado en la Edad del Bronce y su población creció en la segunda Edad del Hierro. En el 82 a.C. el pretor Cayo Valerio Flaco fundó la ciudad romana en este lugar y le dio su nombre. Poco después estaba comunicada por caminos secundarios con la Vía de Complutum a Cartago Nova. 

En época romana Valeria contaba con un magnífico sistema de aprovisionamiento de aguas, mediante acueductos adaptados o excavados en la roca que vertían el agua en aljibes y fuentes monumentales. De éstas se conservan los restos del Ninfeo, una gran fuente ornamental con dependencias y tiendas a su alrededor. También pueden apreciarse hoy en día los restos de una basílica, el foro, cuatro aljibes, casas y dependencias varias. 

La ciudad siguió jugando un papel relevante en época visigoda y durante la Edad Media. De este último período conserva en el llamado cerro de Santa Catalina los restos de una basílica y de una fortaleza, rodeada de murallas. Este castillo guardaba el camino de Cuenca hacia Alarcón y La Mancha y habría que fecharlo en el tránsito de los siglos XII y XIII, tras la conquista de la zona por Alfonso VIII en el último tercio del siglo XII. 

La muralla medieval de Valeria formaba parte del recinto del desaparecido castillo del cerro de Santa Catalina. Hoy día se conserva un lienzo de 70 metros de longitud junto a la zona de la puerta, que estaría flanqueada por un torreón de planta rectangular. La muralla tenía varias torres de planta semicircular, de las que sólo se conserva una de ellas casi entera y los cimientos de otras dos, y se asentaba directamente sobre la roca, estando construida por un grueso muro de 1,50 metros realizado con piedras trabadas con cal y revestido al exterior por sillarejo reutilizado de las estructuras romanas del lugar. En el centro del castillo se levantan las ruinas de la ermita de Santa Catalina, una iglesia románica del siglo XII rodeada de una necrópolis. 

Sólo se conserva en estado de ruina consolidada un lienzo de la muralla de 70 metros de longitud. Visita libre, todos los días, de 8 a 15 horas. 

Fuentes: Wikipedia
               castillos.net
               arteencuenca.com
               miancema (Fotos)

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Atalaya de Altomira (Mazarulleque, Cuenca)

 


La Atalaya de Altomira se encuentra situada cerca de la localidad de Mazarulleque, pertemeciente al término municipal de El Valle de Altomira de la provincia de Cuenca (Castilla-La Mancha). 

Está ubicada en la cima de la Sierra de Altomira, a 1.183 m de altura, en un lugar excepcional, con un dominio visual realmente extensísimo. Podemos llegar hasta ella con vehículo por una pista forestal en buen estado que comienza en la cima del puerto, en el punto de unión entre Cuenca y Guadalajara. 

Se trata de una torre atalaya de planta circular y fábrica de mampostería. En los aledaños de la torre se levantó un convento del que quedan algunos muros, una ermita todavía existente y un grupo de modernas antenas. Esta hueca en el interior y conserva vestigios de tres aspilleras. Se desconoce su altura original y el número de plantas que tuvo. 

Se encuentra en muy mal estado. Está caída en su mayor parte y tan solo queda un lateral. 

Fuentes: Wikipedia
               castillos.net
               castillosricsol.org
               miancema (Fotos)

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lunes, 27 de marzo de 2023

Torre del Campo (Alarcón, Cuenca)

 


La Torre del Campo, también llamada Torre de Armas, se alza sobre un cerro en los meandros del río Júcar antes de la llegada a la población de Alarcón en la provincia de Cuenca (Castilla-La Mancha). 

Los orígenes de Alarcón se pierden en los tiempos. Hay vestigios de la presencia de asentamientos íberos y romanos, aunque su nombre actual procede de tiempos de la dominación árabe. En el año 780 se refugió en Alarcón, fingiéndose ciego, Muhamed el Feheri, hijo del depuesto reyezuelo de Toledo. También prestó asilo a Abderramán, y escondite de Omar Ibn Hafsun, azote de los emires cordobeses. 

Después de la conquista de Cuenca en 1177, Alfonso VIII dirigió sus tropas hacia Alarcón, y en 1184, tras nueve meses de asedio, las tropas formadas por caballeros extremeños y capitaneadas por el asturiano de origen real Martín de Ceballos entraron en la ciudad, después de que, según se cuenta, Martín de Ceballos escalara las paredes de la muralla apoyándose sobre dos dagas vizcaínas. Más tarde se anexionan a Alarcón todos los territorios conquistados en buena parte de la Mancha conquense y albaceteña, y se le concedió fuero propio. La Orden de Santiago construyó en Alarcón un Hospital de Peregrinos. 

Alfonso VIII estableció su corte en Alarcón durante cas todo el año 1211, preparando la decisiva batalla de Navas de Tolosa (1212), en la que se destacó el Consejo de Alarcón, con su propio ejército. A principios del XIV las tierras de Alarcón fueron cedidas al infante Juan Manuel, quien escribió al abrigo de sus muros la mayor parte de su obra literaria, y restauró la fortaleza. 

Finalmente pasó a ser dominio del marquesado de Villena, con el que los Reyes Católicos tendrían numerosas disputas en su intento por reducir el poder feudal de la época. En esta época Alarcón fue protagonista de sus últimas batallas, ya que se convierte en el centro de la resistencia del marquesado frente a los monarcas. En el año 1471, el marqués buscó refugio entre los muros de esta fortaleza a causa de su enfrentamiento con las tropas de los Reyes Católicos. El desenlace de tal pugna terminó con la imposibilidad de los reyes de tomar el castillo, por lo que se firmó un tratado. Ya en el siglo XIX, sufrió las guerras carlistas. A partir de entonces, comenzó la restauración del castillo. 

Alarcón se encuentra rodeado por tres líneas de muralla consecutivas, cada una con su puerta, y defendida por torreones. La Torre del Campo defendía la puerta del mismo nombre, la entrada al primer recinto defensivo. Se construyó como primera defensa adelantada de la ciudad. Prueba de ello es que contiene su propia plaza de armas. Desde ella se divisan tanto los alrededores como la situación del castillo. La torre es de planta rectangular su interior y pentagonal el exterior, con la defensa en quilla. 

Se encuentra en aceptable estado de conservación. Es propiedad del Ayuntamiento de Alarcón y es de acceso libre.

Fuentes: Wikipedia
               castillos.net
               Ayto. de Alarcón
               garcilanga (Fotos)

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