miércoles, 16 de diciembre de 2020

Torre Vieja (Baños de Fortuna, Murcia)

 


La Torre Vieja, también conocida como Castillico de los Moros, se encuentra situada en las cercanías de la pedanía de Baños de Fortuna en el término municipal de la localidad de Fortuna (Región de Murcia). 

El acceso, que es libre, se realiza por el llamado "camino de la Paya", al sureste de la misma población de Fortuna; tras recorrer unos 500 metros se toma una pista que parte a la derecha del camino, por la que se circularán unos 100 metros hasta el cruce de la Rambla del Cantalar. El castillo se encuentra a unos 500 metros al suroeste, en un cerco acarcavado cuyo acceso se efectúa por su vertiente meridional. Está íntimamente relacionada con el Castillico de las Peñas de la localidad de Fortuna. 

Son escasos los datos que se poseen de la fortificación, aunque hubo de estar vinculada a una pequeña alquería islámica cuyos restos se extienden en la parte llana que circunda el cerro donde se enclava el castillo, datada en torno a los siglos XII y XIII. Precisamente, la escasa envergadura de sus dimensiones hace pensar a los arqueólogos en una casa-torre, y no en una construcción militar relevante en el contexto de la época en Reino de Murcia. Probablemente la poca relevancia del lugar de Fortuna durante época islámica ha de relacionarse con la escasez de noticias acerca del origen y la historia de la población durante estos años. 

Con la incorporación del Reino de Murcia a la Corona de Castilla, durante la segunda mitad del siglo XIII, comienzan a aparecer algunos datos acerca del transcurrir medieval de Fortuna. Alfonso X el Sabio iba a donar el lugar al "último rey moro" de Murcia, Mohamed Aboadbil, vasallo del monarca castellano. El Dr. Matilla Seiquer relaciona la escasa influencia que el cabecilla musulmán podría tener en el resto del Reino desde unos espacios quizá caracterizados por los escasos recursos económicos, las dificultades de comunicación con el territorio y la poca densidad de población. 

Tanto fue así que, en 1295, uno de los sucesores del "rey moro", Ibrahin Aboxac Ibenfuc, rey de los moros de la Arrexaca de Murçia, vendía Fortuna al noble Aparicio de Nompot. En el documento de venta, se nombraba explícitamente esta pequeña fortificación: "... Fortuna con todos sus heredamientos, regadío et aluar, et con la torre et casas que y son, et con todos sus términos, et con fuentes et con rios et pastos et con entradas et con salidas et con todas sus pertenençias et con todos sus derechos que yo he et deuo y auer por alguna manera o razón, que yo he por herençia del rey Abiaffar, que fue mi padre et de mis hermanos en el regno de Murçia, que parte termino con el castiello de Favaniella". 

La propia venta se puede relacionar con el proceso de brutal despoblación que sufrió el Reino de Murcia a partir de la segunda mitad del siglo XIII. A comienzos de la siguiente centuria, campos, alquerías, y pequeñas poblaciones rurales aparecían totalmente desiertas. La escasa población que hubo de quedarse se refugiaría en espacios urbanos de mayor entidad, tras sólidas murallas que asegurasen su cotidiana existencia. 

Esta pequeña fortificación se encuentra situada en un erial sobre el flanco de un pequeño valle de la cuenca de Fortuna. Toda el área circundante, localizada cerca del camino viejo de Orihuela, se encuentra dedicada al cultivo de secano, con cereal y arbolado. 

La Torre Vieja se construyó adaptándose sobre un cerro alargado, que, aun de escasa altitud, le facilitaba la defensa. Sin embargo, hoy presenta un avanzado proceso de abarrancamiento en su vertiente norte, lo que ha provocado la desaparición del sector septentrional de la fortaleza. Su planta hubo de inscribirse en un rectángulo que presenta en la actualidad un largo de 40 metros en su lado más ancho y 15 metros en el más estrecho. 

Estudiada recientemente por el profesor Matilla Seiquer, se ha constatado un primer espacio cercado que aparece hacia el sur, probablemente dedicado a albacar, o lo que es lo mismo, al resguardo de las bestias. 

Desde este primer recinto se da paso al cuerpo principal del recinto fortificado, que tuvo una primera línea defensiva clásica: un muro sobre el que se abría la puerta y resultaba flanqueado por dos torreones a ambos lados que protegían el acceso. Tras estos muros surgía el patio, al que se abrían otras dos estancias laterales. Y finalmente se encuentra la parte más alta de la fortificación, que en la actualidad conserva unos alzados de unos 5 metros; se compone de dos cuerpos, uno en cada extremo, unidos entre sí por otro más estrecho situado al fondo del patio. 

Ya en el interior de la edificación militar se hallaba un patio interior al que se abrían dos estancias laterales, que se cree eran usadas como aposentos. Los muros se fabricaron con tapial encofrado relleno de mampostería irregular, de estos muros del interior de la edificación islámica aún quedan restos que se pueden apreciar a simple vista. 

Tanto las técnicas constructivas como los materiales empleados son similares en todos los lienzos del castillo: los muros se fabricaron con un sólido tapial encofrado, relleno de mampostería irregular. 

Fuentes: Wikipedia
               regmurcia.com

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Torre de los Guzmanes (La Algaba, Sevilla)

 


La Torre de los Guzmanes se encuentra situada en la localidad de La Algaba, en la provincia de Sevilla (Andalucía). 

La Algaba cayó en manos castellanas en la primavera del año 1247, como operación previa al asedio que acabó con la Sevilla musulmana en el invierno del año siguiente. En el repartimiento de 1253 de los territorios conquistados, La Algaba fue a manos del infante don Fadrique, segundo hijo de Fernando III y de su primera mujer, Beatriz de Suabia. Éste, acusado de traición por sus supuestos amoríos con la viuda de su padre, Juana de Ponthieu, fue condenado a muerte por su hermano Alfonso X y ejecutado mediante garrote en Toledo en 1277, con lo que el señorío de La Algaba retornó a la corona. 

En 1304 fue entregada al infante don Alfonso de la Cerda por Fernando IV el Emplazado, su primo segundo. El infante la cedió más tarde al conde de Niebla. En abril de 1440, el entonces conde de Niebla trocó La Algaba, Alaraz, las heredades del Vado de las Estacas y de Moscoso, y las aceñas del Rey y La Ina, todo valorado en una renta anual de 230.000 maravedíes, por Medina Sidonia a Juan de Guzmán y Torres, hijo de Luis de Guzmán, vigésimo quinto maestre de Calatrava entre 1407 y 1443, convirtiéndose así en el primer señor de La Algaba. 

Este señorío pasó a ser marquesado en tiempos de Felipe II, monarca éste que, para aliviar su constante necesidad de dinero, entre otras cosas recurría a la creación de títulos para la obtención de fondos de manos de las poderosas casas nobiliarias españolas. Así, en 1565, fue I marqués de La Algaba don Francisco de Guzmán, hijo del IV señor. En esa época, con el temor a conflictos civiles ya fuera de lugar, la torre pierde su utilidad como residencia y como fortificación, por lo que queda abandonada al mudarse su propietario a un palacio en la misma Sevilla. 

Así pues, la torre quedó pasó desde ese momento a tener las funciones más variopintas, como refugio para la población cuando el Guadalquivir se desbordaba, granero e incluso cárcel local. 

Se trata de una torre fuerte edificada dentro de la población, en una época en que los conflictos civiles entre las poderosas casas nobiliarias castellanas hacían bastante inseguro habitar lejos de los núcleos habitados. Además, esto permitía un mejor control del vecindario, susceptible de cambiar de bando si se terciaba. 

Es un potente edificio de planta rectangular, de 13,10 x 9,35 metros aproximadamente, construido enteramente de ladrillo de adobe en el más puro estilo gótico mudéjar. Cuenta con cuatro plantas y una azotea almenada. Como elementos decorativos en su austera fachada, sólo podemos ver un ajimez con arcos lobulados y una balaustrada de piedra con dos rosetones tallados en la misma, una ventana con arco de herradura enmarcado sobre un alfiz, el blasón de la Casa de Guzmán y, bajo el mismo, una lápida escrita con caracteres góticos donde se lee: “Esta torre mandó faser Juan de Gusman señor defte lugar, hijo del señor don Luis de Gusman, maestre que fue de Calatrava. Año de MCCCC e XLVI años”. 

O sea, que la torre fue concluida apenas seis años después de obtener el señorío. El acceso se encuentra en la fachada sur al nivel actual de la calle, y se realiza por un arco de medio punto cerrado por una reja trabada. Los muros al nivel del suelo tienen un grosor de dos metros, disminuyendo a medida que se asciende. 

En la cara norte y al nivel de la última planta hay un desaguadero que da salida al agua de lluvia acumulada en dicha planta, ya que esta forma un pequeño patio porticado interior rodeado de diversas dependencias. El parapeto, rematado con merlones encapuchados, muestra una hilada de aspilleras con derrame hacia abajo. 

La torre está completamente rodeada por el caserío urbano, excepto un callejón que da a la puerta de entrada, formando una manzana de casas. Todo el edificio está construido con ladrillo de adobe, incluso los escalones que llevan de una planta a otra. Sólo encontramos sillería en la base y el arco de la puerta de entrada, todo ello labrado en piedra caliza. La torre se encuentra perfectamente conservada, si bien por estar prácticamente engullida por el caserío urbano no puede contemplarse en todo su esplendor. 

Fuentes: Wikipedia
               castillos.net

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Torre del Agua (Osuna, Sevilla)

 


La Torre del Agua se encuentra situada en la Plaza de la Duquesa de la localidad de Osuna en la provincia de Sevilla (Andalucía). 

Se trata de una torre defensiva de origen almohade del siglo XII, reformada por la Orden de Calatrava en el siglo XIV. Actualmente conserva el museo arqueológico de la localidad, donde se expone una muestra del legado cultural que han dejado las diversas civilizaciones que poblaron Osuna. 

Potente torre defensiva de planta rectangular, bastión del cinturón de murallas almohade del XII, fue reformada en el XIV por los Caballeros de Calatrava, es donde se ubica actualmente el Museo Arqueológico. 

Su espacio interior está formado por cuatro salas, superpuestas en 2 plantas. En estas se han instalado los restos arqueológicos encontrados en la propia Osuna, así como algunas reproducciones. 

En la PRIMERA SALA encontramos una muestra de restos prehistóricos y las reproducciones de los relieves ibéricos encontrados en Osuna a comienzos del siglo XX; los originales se encuentran en el Museo Arqueológico Nacional. En la SEGUNDA SALA, piezas de cerámica ibérica y exvotos de la misma cultura. En la misma estancia, se inicia la exposición de objetos romanos. 

En la segunda planta se encuentra la mayor parte de las piezas romanas, que son preferentemente de cerámica y diversos ladrillos visigodos. La última sala acoge varias vitrinas donde se expone variado material: "Terra sigillata" de distinta época, colección numismática y magnífico conjunto de vidrios romanos enriquecen estas escuetas vitrinas. En la misma dependencia numerosas placas visigóticas, pertenecientes a los siglos V al VII, ofrecen un gran interés.

Fuentes: Wikipedia
               castillos.net
               garcilanga (Fotos)

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lunes, 14 de diciembre de 2020

Torre de la Dehesilla (Aznalcóllar, Sevilla)

 


La Torre de la Dehesilla se encuentra situada en el término municipal de la localidad de Aznalcóllar en la provincia de Sevilla (Andalucía). 

Se llega a ella por la carretera que va desde el pueblo en dirección a Paterna del Campo. Frente al Cortijo del Negro, a la izquierda, habrá que tomar por un carril terrizo que suele estar en buen estado. 

Su origen es dudoso, así como su datación. Algunos la catalogan como cristiana, edificada con posterioridad al año 1248 tras la ocupación de la comarca por tropas castellanas. No deja de ser contradictorio este dato, tanto en cuanto ya en época árabe sería más necesaria la presencia de esta atalaya que una vez perdida a manos de las huestes del rey Fernando III el Santo. 

Se encuentra en mitad de un extensísimo llano del que solo sobresalen algunas lomas de escasa altura, por lo que su control visual de la comarca es muy amplio. Al norte, enlaza visualmente con Aznalcóllar, mientras que al sudeste se ven Albaida del Aljarafe y Sanlúcar la Mayor. 

Su planta es rectangular, de 9 x 6 metros, con la puerta de acceso situada en el lado de poniente. La techumbre, actualmente desaparecida, era una bóveda de cañón de la que quedan los arranques. No se puede vislumbrar si disponía de una planta más, ya que en sus restos no queda nada que así lo indique. Igualmente no quedan trazas de escaleras, por lo que el acceso a la planta superior debía ser mediante una escala o escalera de madera. Sobre la puerta queda una abertura de lo podría haber sido un matacán. 

Está fabricada sobre una base de hormigón de cal y arena con cantería de piedra y pizarra. El resto del edificio es enteramente de tapial a base de guijarros y restos cerámicos salvo las jambas y el desaparecido dintel de la puerta, que eran de sillares de piedra. 

Se encuentra en estado de ruina. Dos enormes grietas en sus muros norte y sur amenazan el desprendimiento del muro este. 

Fuentes: castillos.net
               Wikipedia
               J.Aranda (Fotos)

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Alcázar del Rey Don Pedro (Carmona, Sevilla)

 


El Alcázar del Rey Don Pedro se encuentra situado al oeste del recinto amurallado, y en el punto más alto de la localidad de Carmona, en el centro de la provincia de Sevilla (Andalucía). 

Dada su situación en el fértil valle del Guadalquivir, los asentamientos humanos en esta zona se han sucedido desde muy antiguo. Se han encontrado vasos campaniformes que se conservan en el museo arqueológico nacional de Madrid y que datan de finales del Neolítico, concretamente del periodo Calcolítico. 

Fue colonizada por los fenicios y cartagineses, y se convirtió en una ciudad romana de gran importancia como lo atestiguan las murallas y puertas, modificadas en la época almohade y, luego, en el siglo XVIII (puertas de Sevilla y Córdoba) y sobre todo la necrópolis, en el exterior de la ciudad, que contaba con no menos de ochocientas tumbas, algunas de las cuales tienen el aspecto de una villa romana. 

En el año 884 Carmona sirvió de refugio a los sevillanos que huían de los normandos. En el año 895 esta plaza fue conquista por Al-Mudaffar. Tras cinco siglos de historia musulmana, Carmona fue reconquistada por Fernando III el Santo en el año 1247. Carmona sufrió el asedio de su vecina Sevilla hasta incorporarla a su reino en el año 1502. 

El Alcázar Real o del Rey Don Pedro era originalmente un alcázar árabe, pero en el siglo XIV Pedro I el Cruel lo convirtió en un fastuoso palacio, residencia y cárcel sucesivamente de sus amigas la Padilla, la Coronel y la Guzmán, hasta que los Reyes Católicos emprendieron su reconstrucción, levantaron el cubete y embellecieron las dependencias reales, pero desistieron por los destrozos causados por el terremoto de 1504. 

El palacio-fortaleza es de forma rectangular, se adapta al terreno en que se asienta y se articula en dos recintos también rectangulares. El primero de los recintos posee en uno de sus ángulos una torre en forma de cubo circular. Al oeste se sitúa la torre-puerta. El otro recinto también está reforzado por una barrera defensiva y varias torres, entre las que destaca la de la Piedad y la del Homenaje. Las torres son el elemento defensivo que prolifera a lo largo de todo el edificio. 

La Torre de la Piedad permite el acceso a la zona interior del recinto. La Torre del Homenaje es de mayores dimensiones que las restantes, está rematada por una estructura de almenas defensivas y posee una saetera en su centro. 

Un aspecto destacado de este edificio es su rica decoración. El palacio se situaba en torno a un patio decorado con columnas de mármol, paredes alicatadas y arcos de estilo mudéjar. Todo esto denota una clara influencia árabe. Otras dependencias destacables son la Cámara Real y la Capilla. Muy interesante también es la doble puerta árabe de ladrillo, con un gran arco de herradura apuntado, sobre la que se ven los restos del soberbio matacán que la defendía. 

El material que prima en toda la construcción es la piedra. Ésta se trabaja con distintas técnicas constructivas como la mampostería y el sillar. El tapial y el ladrillo son sistemas muy utilizados por el arte defensivo islámico. El sillar se suele utilizar para las zonas nobles del edificio. 

Con la declaración de Monumento Nacional comenzaron las obras pertinentes para la instalación, a su lado, del Parador Nacional de Turismo, llamado de San Pedro, lo que ha beneficiado al edificio preservándolo del paso del tiempo.

Fuentes: castillos.net
               garcilanga (Fotos)

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Torre de la Huerta de Martín Pérez (Carmona, Sevilla)

 


La Torre de la Huerta de Martín Pérez se encuentra situada en el término municipal de la localidad de Carmona en la provincia de Sevilla (Andalucía). 

Se puede llegar a ella por la antigua carretera N-IV, una vez pasada Carmona. Antes de llegar a la autovía, coger un carril que hay a la izquierda junto a la antigua calzada romana y que pasa por un túnel bajo la propia autovía. 

Los asentamientos humanos en esta zona se han sucedido desde muy antiguo, dada su situación en el valle del Guadalquivir. Se ha encontrado vasos campaniformes que se conservan en el museo arqueológico nacional de Madrid y datan de finales del neolítico, concretamente del calcolítico.

Fue colonizada por los fenicios y cartagineses, y se convirtió en una ciudad romana de gran importancia como lo atestiguan las murallas y puertas, modificadas en la época almohade y, luego, en el siglo XVIII (puertas de Sevilla y Córdoba) y sobre todo la necrópolis, en el exterior de la ciudad, que contaba con no menos de ochocientas tumbas, algunas de las cuales tienen el aspecto de una villa romana. 

En el año 884 Carmona sirvió de refugio a los sevillanos que huían de los normandos. En el año 895 esta plaza fue conquista por Al-Mudaffar. Tras cinco siglos de historia musulmana, Carmona fue reconquistada por Fernando III el Santo en el año 1247. Carmona sufrió el asedio de su vecina Sevilla hasta incorporarla a su reino en el año 1502. 

Cerca de la torre mana un manantial, por lo que, como tantas otras torres, quizás su misión fuese vigilarlo. Como torre de vigía su misión es casi nula, ya que por un lado le tapa la visión una elevada meseta, y su única capacidad visual es hacia la vega que se extiende al este de Carmona, ubicada en una posición muchísimo más elevada y desde donde se tiene un campo visual de más de 30 kilómetros en días claros. 

La torre es de planta cuadrangular, con unos 5 metros de lado y menos de 6 de altura, lo que le da un aspecto rechoncho y macizo. Construida en mampuesto, tiene bastantes restos de enlucido de mortero de cal y arena, aunque parecen modernos, ya que la torre ofrece muestra claras de haber sido usada como vivienda hasta hace poco tiempo, ya que se encuentra en una finca abandonada. 

Fuentes: castillos.net
               garcilanga y J.Aranda (Fotos)

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Torre de la Membrilla (Carmona, Sevilla)

 


La Torre de la Membrilla, también llamada Torre de la Membrillera, se alza sobre un pequeño cerro denominado Cerro de la Mambrillera, junto al río Guadaira en el término municipal de la localidad de Carmona en la provincia de Sevilla (Andalucía). 

Se puede llegar a ella por la A-92, tomando la salida hacia Utrera por la SE-428, y nada más cruzar el puente sobre el Guadaira, encontraremos a la izquierda una vereda denominada Vereda del Pastoril, y siguiendo por ella unos dos kilómetros, encontramos la torre. 

Por su planta, de unos 70 metros cuadrados, se deduce que debía poseer al menos dos plantas, lo que le daba un campo visual enorme, ya que se encuentra en una inmensa vega que domina desde la escasa altura del cabezo. Al norte se divisan el Viso, Mairena del Alcor y Carmona. Al este, Arahal y, al oeste, Utrera. 

La torre está actualmente desmochada hasta la altura del suelo de la primera planta, por lo que se puede decir que solo queda su base. Con todo, su aspecto denota que en tiempos debió ser una torre formidable. La puerta se orienta hacia el noreste, dando al río, del que la separan pocos metros. No se aprecian restos de ranguas o escalones para acceder a ella. 

Se conservan algunos restos de enlucido, a base de cal con falsos sillares dibujados, técnica habitual entre los alarifes árabes para darle a las fortificaciones el aspecto de estar enteramente construidas con sillares. La base es de cantería, para nivelar el suelo donde se asienta. En los paramentos lleva a continuación dos hiladas de sillares toscos, nivelados con lascas de piedra. 

Así mismo, las esquinas están reforzadas con sillería. El resto de los paramentos son de tapial a base de guijarros, nivelado con verdugadas de ladrillo. No se aprecian marcas de cantería debido a la acusada erosión de la piedra. 

La rodea un pequeño barranco que se convierte en un cenagal intransitable tanto para vehículos como para personas cada vez que el río se desborda, lo que es frecuente en época de lluvias. Por ello, lo más conveniente es visitarla en la época seca. Se encuentra en estado de ruina progresiva. 

Fuentes: castillos.net
               garcilanga (Fotos)

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