miércoles, 30 de junio de 2021

Castillo de Raimat (LLeida)

 


El Castillo de Raimat se encuentra situado sobre una pequeña colina desde la que domina la pequeña población del mismo nombre perteneciente al término municipal de la ciudad de Lleida, en la comarca de Segriá, en la citada provincia de Lleida (Cataluña). 

Es perfectamente visible al llegar la población, y fácil de localizar. 

Las primeras referencias documentales del castillo datan del siglo XI, y su origen debe ser musulmán. En el siglo XII, tras la reconquista de Lérida por el conde de Barcelona, Ramón Berenguer IV, el castillo fue donado a un tal Guerau de Jorba. Su mejor restauración se realizó en el siglo XVII para convertirlo en palacio residencial. A lo largo de los siglos ha sufrido varias ampliaciones, modificaciones y restauraciones, siendo la última restauración importante la realizada en 1914. 

Su planta es rectangular, y en uno de sus extremos se alza una torre circular. Un escudo grabado en piedra franqueando la entrada explica el posible origen del nombre de Raimat: una mano y un racimo de uva, testimonio de la antigua presencia de viñas en las tierras circundantes al castillo. 

Se encuentra en buen estado de conservación, aunque muy transformado, y es que tiene un carácter más residencial que defensivo. Es de propiedad privada y se utiliza actualmente como vivienda para invitados, estando vinculado a la familia Raventós-Codorniu que la tienen en la actualidad en venta.

Fuentes: Wikipedia
               castillos.net

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Castillo de La Cardosa (Lleida)

 


El Castillo de La Cardosa se encuentra situado en la localidad del mismo nombre perteneciente al municipio de Cervera en la comarca de la Segarra de la provincia de Lleida (Cataluña). 

Es visible y fácilmente identificable nada más llegar a la localidad. 

A comienzos del siglo IX, un siglo después de la llegada de los musulmanes a la península Ibérica, y tras largos años de luchas y enfrentamientos, se constituyó la llamada Marca Hispánica, una zona fronteriza entre los musulmanes del emirato de Córdoba y los cristianos del reino franco. Las tierras catalanas pasaron a formar parte de este territorio de frontera y organizadas por el imperio Carolingio en condados gobernados por condes. 

Para garantizar su frontera meridional frente a los musulmanes, los condados catalanes construyeron entre los siglos IX y XI, y reaprovecharon otros musulmanes, una amplia red de castillos, atalayas y torres de defensa por toda la Marca, fortificando con más de cien castillos un territorio muy extenso que se extendía desde Barcelona hasta el Pallars, en tierras de Lérida. Así nacerían los castillos de frontera catalanes. La Marca quedó estabilizada durante tres siglos en torno al Llobregat, Cardener y la sierra del Montsec. A mediados del siglo XI, con la disgregación del Califato de Córdoba en los diferentes reinos de taifas, los condados catalanes pasaron a ser territorios de avanzada y conquistadores. 

Los castillos de la Marca, emplazados casi siempre en lugares fuertemente estratégicos ya sea sobre cerros dominando extensas llanuras o territorios, controlando los caminos a las principales poblaciones, vigilando y dominando los valles que daban a las ciudades o pueblos, dominando las poblaciones o el curso de los ríos de la frontera, etc., contaban siempre con fortificaciones cercanas complementarias que se apoyaban entre sí, ayudando en la función o motivo por el que fueron levantados y constituyendo un eficaz sistema defensivo del territorio catalán en la Edad Media. 

A partir del siglo XI, cuando los condados catalanes habían estabilizado sus fronteras del Cardener (o LLobregat) y estaban preparados para embarcarse en campañas militares de reconquista de nuevas tierras a los musulmanes, lograrían importantes avances. Así, la comarca del Anoia, en la zona interior de Cataluña, fue reconquistada por los catalanes y, a medida que iba avanzando la frontera, nuevos ríos y tierras la marcarían, en este caso el Anoia. Se levantarían nuevas fortificaciones y se aprovecharían otras de los sarracenos para protegerse y defender el territorio ganado. 

El castillo está situado en la margen izquierda del río Sió, y aparece documentado en el siglo XII, aunque su núcleo poblacional ya aparece nombrado en el siglo XI. Formó parte de las fortificaciones de frontera de la Marca Hispánica, en la linea defensiva del Sió, en la Marca de Lérida, junto con los vecinos Montcortés, casi inmediato al noroeste y con el que tenía contacto visual, L'Aranyó al oeste, Ratera al norte, Montfalcó Murallat al este en posición más atrasada, y ya al otro lado de río (margen derecha) compartía funciones defensivas con Concabella, Les Pallarques, Florejacs o Le Sitges al norte entre otros, formando línea hasta casi el valle del Llobregòs. Todas las fortificaciones se comunicadas entre sí visualmente o mediante señales de humo o fuego, alertando de posibles ataques o incursiones sarracenas. Más adelante cumplirían una doble función. Desde la extensa red de fortificaciones levantadas en las tierras del Sió se intentaría con el tiempo reconquistar nuevos territorios a los musulmanes, empezándose a formar Cataluña la Nueva. 

La organización y repoblación de las nuevas tierras reconquistadas a los musulmanes, la llamada Cataluña la Nueva, se basaba en villas o ciudades amuralladas, muchas de las cuales se conservan hoy día con su estructura original medieval, que gozaban de más libertades aun estando bajo el servicio Condal que la Cataluña la Vieja, las tierras al este del Cardener y LLobregat, que marcaron la frontera en los inicios de la Marca allá por el IX y X, y cuyo poblamiento era más disperso, organizado en masías separadas entre sí, y más sometida a servidumbres y gozando de menos libertades. Al perder su función militar, el castillo de La Cardosa se transformaría en una casa señorial. 

El castillo parece que era planta rectangular. Su entrada presenta un arco de medio punto y está situada prácticamente en uno de los extremos del recinto. Se pueden ver fragmentos de muros en sus flancos exteriores y en la fachada principal que podrían pertenecer a la antigua fortaleza. 

Se encuentra muy transformado y actualmente es utilizado como granja. Es de propiedad privada. 

Fuentes: Wikipedia
               castillos.net

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Torre de Ca l´Isidro (Ogern, Lleida)

 


La Torre de Ca l´Isidro, juntamente con la Torre de Cal Ganyet, se encuentran situadas en la parte alta de la localidad de Ogern, perteneciente al término municipal de la población de Bassella en la comarca del Alt Urgell de la provincia de Lleida (Cataluña). 

En el año 1094 el “castrum de Ugerno” era otorgado en testamento por Ermessenda, viuda de Miró Sunyer d´Abella y madre del vizconde Ramón Miró, al hijo Gerbert Miró, tras el juramento sobre el altar de Sant Salvador de Ogern, cuando el castillo original era el lugar residencial de la familia. 

También consta que en el año 1259 Jaime I el Conquistador estuvo en el castillo unos dias cuando tenía graves disputas con el conde Alvar de Urgell. Joan de Josa i de Cardona, hijo de Guillem de Jose y de Elena de Cardona se tituló como Señor de Ogern en el año 1559, así como señor de Madrona, Altés, Ceuró, Castellar y Pinós. En la época de la extinción de los señoríos Ogern pertenecía en el año 1831 a la familia Teixidor. 

En realidad se trata de dos torres que pertenecieron al antiguo castillo de Ogern: 

La Torre de Ca l´Isidro , que estaba situada en la calle del Rajador, que es de planta prácticamente cuadrada y que consta de planta baja y tres pisos, con cubierta a dos aguas y dos aberturas a las fachadas de levante y poniente. Hay en todas las fachadas ventanas y balcones de diversas medidas. 

Por otra parte, la Torre de Cal Ganyet, situada en la calle Mayor, también tiene planta prácticamente cuadrada, siendo la cubierta piramidal, con todas las ventanas construidas en piedra trabajada y molduradas. 

Destaca una barbacana en el ángulo sudeste, donde hay además un medallón con la fecha probable de su construcción. Tanto esta torre como la situada más abajo, junto a la carretera, provienen de la antigua fortificación o castillo, y fueron rehabilitadas como vivienda y torre de defensa entre los siglos XV y XVI. 

Se encuentran en buen estado de conservación. Son de propiedad privada, y se utilizan hoy como viviendas. 

Fuentes: Wikipedia
               castillos.net
               Ricard Ballo (Fotos)

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Castillo de Alsamora (Lleida)

 


El Castillo de Alsamora, o también llamado Torre de Alsamora, se encuentra situado en la localidad del mismo nombre perteneciente al municipio de Sant Esteve de la Sarga en la comarca del Pallars Jussá de la provincia de Lleida (Cataluña). 

Para llegar a él nos dirigiremos desde Tremp circulando por la carretera C-13 en sentido Balaguer y encontraremos un cartel a nuestra derecha que nos llevaría primero a Guardia de Tremp y después a Sant Esteve de la Sarga. Pasada esta población, a unos 3 km. encontraremos el lugar de Almasora. 

El primitivo castillo fue construido posiblemente en el siglo XI. El término de Alsamora ya fue nombrado en el año 1038 formando parte del lugar de Fabregada, dentro del sistema defensivo del término de Castillo de Mur. 

Fue levantado en un punto avanzado de la frontera y el conde Ramón IV de Pallars lo donó a Bertran Ató. Tenía visual con los otros castillos que controlaban del paso de Mont-Rebei, y a comienzos del siglo XIX era titular de la jurisdicción de Alsamora el barón de Eroles, hasta que la desamortización de Mendizábal acabó con los feudalismos y los restos del castillo pasaron a Ayuntamiento de Alsamora. 

Del antiguo castillo tan solo destaca la torre, que se alza en un pequeño valle lateral del río Noguera Ribagorzana, sobre el pequeño pueblo que queda a su costado. Es de planta circular y recubierta exteriormente por su parte baja de una construcción de forma irregular que debía ser el recinto del castillo, y la torre correspondería a la del Homenaje. 

Esta torre es una de las mejores conservadas de Cataluña y tiene una altura de unos 30 metros, con un diámetro exterior de 10 metros. Su interior está dividido en cuatro plantas, la primera de ellas cubierta por una falsa cúpula hecha con piedra basta. Encima de este nivel y a unos 4 m. de altura hay una puerta adovelada orientada al norte, correspondiente al primitivo acceso a la torre, así como otra abertura orientada a poniente. 

Por encima se pueden ver las señales de dos pisos más. En la parte superior de la torre hay otras dos aberturas que se orientan al sur y al este. Tan solo comentar que el recinto que envuelve a la torre, de unos 5 m. de altura, no se sabe bien si correspondería a un recubrimiento de todo el edificio, como en otros ejemplos conservados, o bien sería tan solo un reforzamiento exterior del edificio. 

La torre se encuentra parcialmente restaurada desde el año 2003, y el resto de la edificación se encuentra en estado de ruina progresiva. 

Fuentes: Wikipedia
               castillos.net
               Ricard Ballo (Fotos)

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lunes, 28 de junio de 2021

Torre de L´Ametlla (Lleida)

 


La Torre de L´Ametlla, también conocida como Castillo de Ametlla, se encuentra situada en la localidad del mismo nombre perteneciente al término municipal de la población de Montolíu de Segarra, en la comarca de la Segarra de la provincia de Lleida (Cataluña). 

Esta construcción pertenecía originariamente a los condes de Barcelona en el siglo XI. Lo enfeudaron a Ecard Miró y a su esposa Megéncia. Los descendientes de este matrimonio mantuvieron el señorío hasta comienzos del siglo XIII, cuando fue donado a la Orden del Hospital. 

En época moderna la fortificación fue aprovechada como vivienda, hecho que va a hacer que se abriera una apertura en el nivel inferior de la torre que en la actualidad está tapada, puesto que la original se encuentra en altura. La apertura del vano de entrada se realizó para comunicar la habitación inferior con la principal, situada en el primer piso. Al final del siglo XIX, con la abolición de los señoríos la Orden se hizo cargo de los restos de este castillo o torre de L´ Ametlla. 

El único elemento que ha sobrevivido es la antigua Torre del Homenaje del castillo, con una altura de unos 13 m. y planta circular, en fábrica de mampostería irregular. Aun se observan la puerta de acceso en altura y algunos vanos en mal estado de conservación. A la de acceso actual se le ha dotado de una escalera en espiral metálica desde la base para acceder a ella y en el interior existe una escalera en caracol que nos permite acceder a la terraza. 

La edificación, tras su restauración, está en un estado muy aceptable, pudiéndose visitar en la actualidad. 

Fuentes: Wikipedia
               castillos.net
               Ricard Ballo (Fotos)

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Castillo de Guardia de Noguera (Lleida)

 


El Castillo de Guardia de Noguera se alza sobre una elevación rocosa de la Sierra del Montsec, en las inmediaciones de la localidad del mismo nombre, cerca de Tremp, y perteneciente al término municipal de la población de Castillo de Mur en la comarca del Pallars Jussá de la provincia de Lleida (Cataluña). 

Se puede llegar a él por la carretera señalizada que lleva al Castillo de Mur. Hay que estar atentos durante la subida a Mur ya que un par de kilómetros antes de llegar se puede ver un pequeño cartel verde junto al vial que indica "Castell de Guardia". En este punto sale un sendero que, tras andar durante unos 20 minutos, lleva al castillo. 

El castillo aparece documentado en el año 1012, tiempo en que la extensa Sierra del Montsec era territorio fronterizo entre cristianos y musulmanes de Al-Ándalus. En ese año ya pertenecía a los condes de Pallars. En tiempos de frontera el castillo fue una posición avanzada del cercano y potente castillo cristiano de Mur. Su misión era controlar el estrecho de Terradets y el paso del río Noguera Pallaresa. Guardia estaba comunicada visualmente con diferentes castillos cristianos como el poderoso de Mur, el castillo (o torre) de Puigcercos o el de Montllobar. 

En el mismo siglo XI el castillo es entregado al caballero urgelino Arnau Mir de Tost, quien lo deja a su hija Valença en 1072. A finales del siglo XI es cedido a Bernat Transver. El castillo sería de dominio real desde el siglo XIII hasta el XIX. En los alrededores del castillo surgió la primitiva población de Guardia, abandonada en el siglo XIV para trasladarse al emplazamiento actual. De ella quedan restos de su iglesia románica de Sant Feliu. 

La fortaleza fue levantada sobre una alargada y estrecha formación rocosa protegida por un cortado en uno de sus lados. Destaca un muro de la muralla de unos 25 metros de longitud y tres de alto construido con sillares poco trabajados y perforado por aspilleras, así como la torre, de igual factura, situada en uno de los extremos. 

La torre es de planta singular, pues está formada por tres paños rectos y un cuarto redondeado. Hoy alcanza los 8 metros de altura. La puerta de ingreso se encuentra al nivel del suelo y se puede acceder a su interior, incluso a su parte más alta, a través de una escalera metálica. Se encuentra en estado de ruina consolidada. 

Fuentes: Wikipedia
               castillos.net

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