lunes, 31 de octubre de 2022

Castillo Viejo de Manzanares el Real (Madrid)

 


El Castillo Viejo de Manzanares el Real se encuentra localizado en la población del mismo nombre de la Comunidad de Madrid. 

Tanto este castillo como el castillo nuevo y la villa se asientan sobre la falda meridional de la Pedriza. El castillo viejo está muy cerca del lecho del río, que lo separa de la población, ocupando el extremo de una loma alargada que bordea su margen occidental. 

Ambos castillos se encuentran al norte de la carretera de acceso a Manzanares, uno en cada extremo del caserío. El castillo viejo se alza sobre una ligera prominencia situada junto a la salida hacia Cerceda. Nada más cruzar el puente sobre el río Manzanares nace, a la derecha, un camino, una antigua cañada, que pasa junto al lateral norte de la Plaza de Armas, nombre popular que reciben los restos de la fortificación. 

Las tierras del Real de Manzanares fueron disputadas por los concejos de Segovia y Madrid durante el siglo XIII, por la explotación de los ricos bosques y pastos del curso alto del Manzanares. A partir del siglo XIV pasa a manos de la familia De la Cerda, a Leonor de Guzmán, hasta que en el reinado de Juan II, se lo dona a Don Diego Hurtado de Mendoza (1365-1404), Almirante de Castilla, a quien se le atribuye la construcción del primer castillo. 

Tanto el castillo viejo como el nuevo tienen una planta muy similar y la misma orientación, no tanto porque el viejo sirviera de inspiración al nuevo como por corresponder ambos a uno de los modelos más generalizados en ese momento. Los dos tienen planta cuadrangular con torres en los ángulos, tres cubos cilíndricos y un torreón de mayores dimensiones, la torre del homenaje. La diferencia entre el viejo y el nuevo son las dimensiones y el uso a que fueron destinados puesto que la factura es la misma. El castillo viejo fue fortaleza mientras que el nuevo se destino a residencia palaciega. 

Uno de los aspectos que marcan a estos edificios es su heráldica. Entre los escudos se encuentra el de los Mendoza, linaje más representativo de la fortaleza, el de los Velasco y el de los Toledo. Estas tres familias ocuparon el recinto por medio de los enlaces matrimoniales contraídos unos con otros. Esta política matrimonial era un sistema para ampliar territorios. 

Sólo quedan algunos restos de la base de los muros y torres, que alcanzan en algunos tramos los 4 metros. Es propiedad de particular, y se encuentra integrado en un parque ajardinado. Es de acceso libre. 

Fuentes: Wikipedia
               castillos.net
               garcilanga (Fotos)

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Murallas de Buitrago de Lozoya (Madrid)

 


Las Murallas de Buitrago de Lozoya se encuentran situadas en la localidad del mismo nombre al norte de la Comunidad de Madrid. 

Se localizan cerca del puerto de Somosierra y del embalse de Riosequillo. La línea divisoria con la vecina provincia de Segovia también se encuentra a escasos kilómetros de esta zona. Su comunicación es buena debido al paso de la carretera N-I. 

La muralla fue construida en los siglos XII y XIII. En general se encuentra en buen estado, con la mayor parte de los tramos restaurados. Es propiedad de la Comunidad de Madrid. 

Se puede visitar una parte del adarve de la muralla libremente, y otra parte se puede ver con visita guiada. Se puede visitar el castillo, la muralla y toda la villa de Buitrago mediante una visita guiada, pidiendo cita previa en la Oficina de Turismo, en el numero de teléfono 91 868 16 15 o por email (turismo@buitrago.org). 

El grupo mínimo para realizar la visita es de 8 personas y el precio es de 3 euros por persona, 2,20 para grupos de más de 10 personas, 2 euros para mayores de 65 años y gratis para menores de 12 años acompañantes. 

Fuentes: Wikipedia
               castillos.net
               garcilanga (Fotos)

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viernes, 28 de octubre de 2022

Torre d´en Morralla (Alcanar, Tarragona)

 


La Torre d´en Morralla se encuentra situada en el término municipal de la localidad de Alcanar, en la comarca de El Montsiá de la provincia de Tarragona. 

Se trata de una torre de vigilancia y defensa del siglo XVI. Para llegar a ella saldremos de la población de Alcanar por la carretera N-340 en sentido norte. Entre el km. 1064 y 1065 veremos un establecimiento de venta de vehículos, donde nace una pequeña carretera que viene señalizada como “Camí del Castell” que nos lleva hasta la edificación. 

Esta torre, junto a la Torre d´en Calbo, a unos 100 m. de ella, se encuentran en el extremo sur de la línea fortificada de los Alfacs que protegían esta zona de los ataques piratas procedentes del Norte de África. Ambas torres se podrían identificar con la de Puigmoltó construida en el año 1390 para proteger el camino del Monasterio de la Rápita y hasta la fecha no localizada, o con la Torre Prima conocida por la cartografía antigua de la zona. 

La torre defensiva está aislada y muy reconstruida, aprovechando la estructura de la construcción primitiva. A la torre inicial se le añadió otra en su parte norte y el estado de conservación es bueno teniendo en cuenta que las obras efectuadas no han respetado escrupulosamente su aspecto original. 

El cuerpo primitivo conserva todavía una bóveda de cañón en la planta baja. La entrada original situada en la parte sureste es de considerable amplitud encima de la cual se conserva un matacán. En el muro suroeste hay unas ménsulas que sostuvieron otro matacán desaparecido. Es de propiedad privada y utilizada como vivienda. 

Fuentes: Wikipedia
               Cataluña Medieval
               Ricard Ballo (Fotos)

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miércoles, 26 de octubre de 2022

Torre-Fuerte de Alberite (La Rioja)

 


La Torre-Fuerte de Alberite, también llamada Palacio de Doña Urraca o Casa de los Moros, se encuentra situada en la Calle Torre nº 12 al suroeste de la localidad de Alberite en la Comunidad de La Rioja. 

El nombre de Alberite aparece citado con frecuencia en la documentación del reino de Pamplona y Nájera, a partir del siglo X, y posteriormente en la del Reino de Castilla, especialmente durante el siglo XIV. Perteneció a Doña Urraca Garcés, hija del rey García Sánchez III, apoderado “el de Nájera”, y desde el año 1056 señora de Alberite, Lardero y Mucrones. 

En el año 1092 el Cid realizó una incursión por La Rioja, destruyendo los poblados de Logroño y Alberite, y en el año 1095, Alfonso VI otorgó a Logroño su fuero, en la villa de Alberite. En 1298 hay un cambio de propiedad debido a que el rey Fernando IV vendió el castillo de Alberite al concejo de Logroño. Años después, Juan Alfonso de Haro, señor de Cameros, invierte dinero en la reconstrucción de la torre y su hijo, Diego López de Haro, la vuelve a vender a Logroño. 

Además de la torre, se ha conservado la tradición de la existencia de otro fortín, situado en el extremo noroeste de la villa, en un lugar conocido con el nombre de el Castillar, y de un pasadizo que comunicaba ambas fortalezas. Más que un pasadizo, serian bodegas excavadas bajo las viviendas, de las que todavía se conservan hoy algunas. 

La torre es de planta rectangular, de 17,50 por 12,50 metros de lados, y sus muros de sillería miden 2,50 metros de espesor. Ha sido reutilizada para viviendas por lo que su estado de conservación es muy deficiente. En la actualidad, son visibles dos de sus muros, realizados en sillería, que cuentan con estrechas aspilleras o saeteras que marcan su función defensiva. En su parte baja se abre un pasadizo que, según dice la leyenda, lleva hasta el Castillar (donde habría otro fortín). 

Construida con muros de sillería macizados con morrilo. Su estado de conservación es muy deficiente, pues ha sido reutilizada como viviendas y los muros han sido fuertemente modificados en su aparejo (ladrillo, adobe, hormigón) y por la apertura de diversos vanos en sus tres alturas. 

En los muros este y sur ha desaparecido por completo el paramento de sillería exterior, aunque quedan algunos vestigios en los otros dos. El muro norte conserva su estructura original en casi toda su altura, pudiendo verse todavía mechinales y una aspillera. 

En el interior, los muros originales se han mantenido en mejor estado, especialmente en la planta baja. 

Fuentes: Wikipedia
               castillos.net
               garcilanga y Eduardo Argote (Fotos)

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Murallas de Nájera (La Rioja)

 


Las Murallas de Nájera se encuentran situadas en el casco urbano de la localidad del mismo nombre de la Comunidad de La Rioja.

Aunque los cerros próximos a la actual ciudad de Nájera ya estaban habitados en la Edad de Bronce, la villa no alcanza relevancia histórica hasta el siglo X. Los árabes levantaron el castillo en esa época y le habían dado el nombre de Náxara (lugar entre peñas” a la población) y Naxarilla a su río. 

En el año 923 el rey Sancho Garcés I de Pamplona recupera Nájera y las tierras riojanas de la zona, en colaboración con Ordoño II de León, y las deja en manos de su hijo García Sánchez, pasando a denominarse Reino de Nájera. 

Al año siguiente Abderramán III destruye Pamplona y García Sánchez se ve obligado a trasladar la corte a Nájera, siendo desde entonces rey de Nájera-Pamplona. Durante buena parte del siglo X los reyes de Nájera se ven obligados a pagar tributo a los árabes tras las sucesivas victorias de éstos en sus campañas militares. Tanto Sancho Garcés II como su hijo García Sánchez II el Temblón fueron derrotados por Almanzor. 

A principios del siglo XI, en tiempos de Sancho III el Mayor, el reino alcanza su mayor extensión, abarcando buena parte del tercio norte peninsular, desde Cantabria a Cataluña. Este rey fue el gran impulsor de la ciudad, en la que celebró Cortes y a la que dotó del famoso fuero, origen de la legislación navarra y base del derecho nacional. 

Tras la muerte de Sancho III el reino se reparte entre sus hijos García Sánchez III de Navarra, Fernando I de Castilla, Ramiro I de Aragón y Gonzalo Sánchez. De este modo Nájera se convierte en la cuna de los reinos de Navarra, Castilla y Aragón. El primogénito García Sánchez III tendrá hegemonía política sobre sus hermanos. Es un personaje relevante porque conquistó Calahorra (1045), fundó el monasterio de Santa María la Real, creó la orden de caballería de la Jarra o de la Terraza (la primera en los reinos cristianos de la Península) y favoreció los escritos monásticos en San Millán, Nájera y Albelda. 

Su hijo y sucesor Sancho Garcés IV el Noble mantuvo durante más de 20 años (1054-1076) el prestigio del reino hasta que fue asesinado por su hermano Ramón durante una cacería, al precipitarlo al vacío por un barranco. La crisis y el caos originados por este suceso provocó el fin del reino de Nájera, al ser anexionadas La Rioja y las Vascongadas a Castilla por Alfonso VI de León, y Navarra a Aragón por Sancho Ramírez. 

Sin embargo, la integración de Nájera en Castilla no supuso pérdida de prestigio o de importancia, ya que siguió jugando un papel importante en la vida económica y política castellanas. Así, por ejemplo, el 1 de mayo de 1217, fue en Nájera donde doña Berenguela cedió la corona de Castilla a su hijo Fernando III el Santo. Un siglo y medio más tarde, el 3 de abril de 1367, tuvo lugar la batalla de Nájera en la que Pedro I el Cruel y sus aliados ingleses derrotaron de forma contundente a su hermanastro Enrique de Trastámara y sus aliados franceses. 

En 1438 Juan II de Castilla otorga a Nájera el título de Ciudad y en 1465 Enrique IV la dona, con su castillo y su fortaleza, a Pedro Manrique de Lara, futuro Duque de Nájera. Los Manrique de Lara serán firmes partidarios de Isabel I la Católica y de Carlos I. A este último le apoyará Antonio Manrique de Lara, segundo Duque de Nájera, al sofocar en 1520 el levantamiento de los rebeldes de la villa que apoyaron el movimiento comunero. 

El último y triste episodio histórico relevante de la villa aconteció durante la Guerra de Independencia, cuando las tropas francesas de Napoleón la ocuparon, causando destrucción y saqueos de bienes artísticos de gran valor. 

Las defensas de la villa de Nájera conforman un sistema complejo de fortificaciones que incluye el castillo, el alcázar, el cerro de Malpica y la muralla que desde estas fortalezas elevadas se extendía abarcando la propia población. El trazado de esta muralla puede adivinarse con aproximación observando el actual plano del Nájera antiguo. Tendría forma alargada y discurriría paralela al río Najerilla y a los cerros que se levantan sobre la vieja villa. Además, en muchos tramos la muralla serviría para contener crecidas puntuales del río. 

La muralla está casi desaparecida en su totalidad, conservándose tan sólo la puerta de la Plaza de la Estrella y el lienzo que desde ella alcanza el cortado del cerro rocoso de Malpica. Los restos de la muralla de Nájera pueden visitarse libremente.

Fuentes: Wikipedia
               castillos.net
               garcilanga (Fotos)

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martes, 25 de octubre de 2022

Murallas de Foncea (La Rioja)

 


Los restos de las Murallas de Foncea se encuentran situadas en la localidad del mismo nombre en la Comunidad de La Rioja. 

El municipio de Foncea, tal y como se relata en el Inventario del Patrimonio Artístico de España, estuvo fortificado. Existe la certeza de la existencia de esa muralla, que puede verse en las traseras de las casas y de las que además se conservan siglos después algunos de sus elementos más característicos como la puerta del sur, además de restos ed lo que fue otra puerta al norte, en cuya construcción se utilizaron materiales de un edificio románico. 

La primitiva muralla construida en piedra de sillería era del siglo XV. De ella se conserva la puerta amurallada del lado sur, situada en la calle Ontanilla. Esta tiene arco apuntado y en su parte interior cuenta con una hornacina con una imagen del siglo XVI. El mal estado de conservación en el que se encontraba la puerta supuso el tener que restaurarla durante el año 2007. 

La intervención en la puerta amurallada consistió, principalmente en la colocación de una cubierta, formada por una tarima de madera y teja de cerámica. Se ejecutaron dos contrafuertes de piedra de sillería para consolidar la estabilidad del arco, además de reponer los sillares que estaban deteriorados, sobre todo, los que estaban en la media hoja exterior del arco, en su parte alta. 

Se retiró el material cerámico que se encontraba incrustado entre la mampostería, y se sustituyó por sillares de piedra arenisca. Se quitaron las piedras del río que coronaban el arco y se repusieron los sillares para devolver a la puerta su estado original. 

Fuentes: Wikipedia
               castillos.net
               garcilanga (Fotos)

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Murallas de San Vicente de la Sonsierra (La Rioja)

 


Las Murallas de San Vicente de la Sonsierra se ubican en el cerro que domina la población del mismo nombre en la Comunidad de La Rioja. 

El origen de esta fortificación se remonta hacia el año 1170 cuando, bajo la dirección de Ferrant Moro, el rey Sancho el Sabio de Navarra ordena su construcción para formar parte de la línea defensiva desde Laguardia a Labastida, junto al cercano Castillo de Davalillo. A partir de 1194, Sancho el Fuerte, hijo de Sancho el Sabio, manda levantar el castillo en lo más alto de un cerro. Los dos cinturones amurallados situados por debajo datan de los siglos XIII y XIV. 

A partir de 1512, con la integración del reino de Navarra en el de Castilla, pierde su interés militar y en 1516 el castillo y su recinto son vendidos por Pedro Girón, conde de Ureña, a la familia de los Velasco. La construcción de la iglesia parroquial que se ubica en el interior de la muralla es posterior a esta fecha. 

Durante la primera guerra carlista (1833-40) este recinto fortificado recupera por poco tiempo su función militar. Pero a partir de 1898, la antigüedad y la falta de uso provocan el derrumbamiento de parte del conjunto, agravado por la reutilización de sus piedras para la edificación de nuevas estructuras para la población. Durante la segunda mitad del siglo XX y hasta la actualidad se han realizado varias intervenciones para restaurar y consolidar los restos que aún se aprecian. 

El conjunto amurallado de San Vicente de la Sonsierra se levanta sobre un cerro que domina el pueblo y que está situado muy cerca del río Ebro. El recinto del castillo propiamente dicho se encuentra en la parte más alta de dicho cerro y está precedido por dos cinturones inferiores de murallas. 

La entrada actual al primer recinto, el inferior, es la Puerta de la Primicia, orientada al este del cerro. A continuación se sitúa el albacar, la zona de las viviendas de los antiguos pobladores de la villa. Al segundo recinto o patio de la fortaleza se accede a través de la Puerta de Salas, en el norte del conjunto. Dentro de este recinto intermedio se levanta la iglesia parroquial, la ermita de San Juan y el Cortijo, que sirvió como cementerio. 

Este recinto amurallado se encuentra en estado bastante ruinoso, con partes restauradas y consolidadas. La Puerta de la Primicia se conserva parcial, pero aceptablemente conservada. El acceso a las ruinas del recinto amurallado es libre. 

Fuentes: Wikipedia
               castillos.net
               garcilanga (Fotos)

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