Las Murallas de Llimiana están situadas en el casco urbano de la localidad de este mismo nombre en la comarca del Pallars Jussá de la provincia de Lleida (Cataluña).
Se
trata del recinto amurallado de esta población leridana donde se
conservan restos muy importantes de sus murallas, que desde su
situación privilegiada, la convertían en una plaza prácticamente
inexpugnable. Solo quedan restos de las murallas que desde el
castillo rodeaban la villa, que tomaba la forma de una villa cerrada
(Villa Closa).
Encarado
hacia el norte, es decir, hacia la villa de Tremp, y dominando los
accesos desde el sur, por el Noguera Pallaresa, sobre todo, pero
también teniendo acceso a los que venían de levante, de la Conca
Dellá, por el valle del río de Gavet, su lugar estratégico se
constata con una simple visita al lugar. Además, al otro lado del
Noguera Pallaresa se yergue el Castillo de Mur. Ambos castillos
confrontaban en el río, y velaban por los accesos a los Pallars
desde el sur.
En
el año 954, el conde Ermengol de Urgell cedió el castillo y villa
de Llimiana al conde Ramon de Pallars, el cual a su vez, en el año
1055 los vendió a Armengol de Tost y esposa, Valéncia y éstos, en
el año 1086, los cedieron a los condes Ramon IV y Valéncia, de
Pallars Jussà. En el año 1200 era su Señor Arnau de Llimiana, que
hizo donaciones al monasterio de Sant Miquel de Cellers (o del
Congost), y en 1206 ingresó en la cofradía de los pavordes de Mur.
En
1278 el rey Pedro el Grande reclamó a Guillem de Meià la entrega de
la potestad sobre el castillo de Llimiana, y en 1283 Alfonso III de
Aragón infeudó definitivamente el castillo a Arnau Roger I de
Pallars. En el año 1391 Juan I el Cazado confirmaba esta
infeudación. Sin embargo, el dominio directo seguía en manos de
Meiá. En 1330 fue creado el marquesado de Camarasa, y Llimiana entró
a formar parte. En 1426 fue vendido de nuevo a manos pallaresas:
Pedro de Orcau fue el comprador.
En
la guerra contra Juan II, Llimiana fue sede de uno de los rebeldes
contra el rey: el cabecilla Marxicot se hizo fuerte, y consiguió
hacer prisioneros, entre los que destaca un eclesiástico de Lleida,
Manuel de Argentona. En acabada la guerra, al cabo de unos años, en
1481 Fernando el Católico dio Llimiana a Juan de Luna, y en 1487
castillo y villa retornaban al patrimonio real.
Del
antiguo recinto fortificado o vila closa se conservan restos de muros
en el ángulo de poniente, algunos de ellos adosados o formando parte
de las viviendas del pueblo.
Fuentes: Wikipedia
Cataluña Medieval (Fotos: Ricard Ballo)
Ayto. de Llimiana (Lleida)
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