El Castillo y Murallas de Verges es el conjunto de fortificaciones que rodeaban la villa medieval de Verges en la comarca del Baix Empordá de la provincia de Girona (Cataluña).
El
castillo pasa prácticamente desapercibido, puesto que sus restos han
sido aprovechados para otros usos dentro del recinto medieval de la
población. Solamente se conserva un paño de pared situado en el
lugar que hoy ocupan las escuelas , la Casa de la Vila (Ayuntamiento)
y la plaza que hay delante de ella.
Sin
embargo, los restos de la muralla y antiguos portales son más
evidentes, principalmente en la Plaza Mayor. La visita es exterior y
libre, pudiéndose aparcar en las calles adyacentes al núcleo
antiguo.
El
castillo aparece citado en un documento fechado entre 1115 y 1164,
documento en el que el conde de Rosellón recibía del conde de
Ampurias un catastro, en el que se detallaban sus propiedades. El
castillo fue motivo de numerosas disputas entre el obispado de Girona
y el condado de Ampurias, hasta el punto de que el conde Hugo IV lo
empeñó, siendo posteriormente excomulgado por la Iglesia. Junto con
la población de Verges, el castillo siguió perteneciendo al condado
de Ampurias hasta el año 1295, momento en que fue objeto de una
donación a Bernat Amat de Cardona y de Ampurias, para serle
nuevamente confiscado en el año 1302.
En
el siglo XIV,
durante las luchas entre el conde Juan I de Ampurias y el rey de
Aragón Pedro IV el Ceremonioso, el control del castillo fue
entregado a un grupo de mercenarios originarios de Gascuña y de
Armañac (Francia), a cuyo frente se encontraba un tal Bita, el cual
prestó juramento, en la iglesia de Verges, de que respetaría todo
aquello que debía ser respetado.
En
septiembre de 1385, la localidad de Verges, junto con su castillo,
fue tomada por un ejército real, que actuaba en nombre de Pedro el
Ceremonioso, y que se hallaba bajo el mando de Bernat de Fortiá.
Pedro IV de Aragón anexionó el condado de Ampurias a las posesiones
de la Corona de Aragón, aunque en 1387 lo devolvió al conde Juan.
En
1399, el conde Pedro III contrajo matrimonio con Juana de Rocabertí.
A la muerte del conde Pedro en el año 1401, la ciudad y su castillo
pasaron a manos de los vizcondes de Rocabertí . No obstante, el rey
Martín el Humano, tío de Pere III, no aceptó este hecho, apelando
a las disposiciones de 1325 y 1341 que estipulaban que, en caso de
extinción de la línea sucesoria directa, el condado revertiría a
la Corona, en tanto que tronco común de ambas ramas dinásticas.
De
este modo, el rey Martín unió el condado y el castillo con él, a
los dominios reales en el año 1402. La localidad se convirtió así
en el centro de la baronía de Verges. Finalmente, en el año 1587,
la ciudad pasó definitivamente a manos de la Corona, convirtiéndose
en el centro de un municipio real.
El
27 de mayo de 1694 el castillo formó parte del escenario en el que
se produjo la Batalla de Verges (o Batalla del Ter), en el marco de
una invasión francesa, cuando un ejército francés, al mando del
duque de Noailles, derrotó en el lugar a las confiadas tropas
españolas al mando del duque de Escalona.
Del
castillo de los siglos XI-XII queda bien poco, nada más que un
lienzo de muro de unos diez metros de largo donde podemos ver dos
aspilleras cortas. Está hecho con piedras grandes y medianas más o
menos trabajadas y alineadas.
En
cuanto a las murallas de los siglos XIII al XV todavía se conservan
torres rectangulares y circulares, aspilleras preparadas para armas
de fuego y pequeñas troneras redondas. Están hechas con piedras
grandes y medianas más o menos trabajadas al igual que el castillo.
La muralla dispone de taludes y de una altura considerable, así como
también las torres. El recinto comprende las calles siguientes:
Carrer dels Vals, Carrer Rec de Molí, Carrer de la Font y la Plaça
Major. En esta plaza es donde encontramos los mejores ejemplos de
lienzos de muralla y torres.
Fuentes: Wikipedia
Cataluña Medieval (Fotos: Ricard Ballo)
Pobles de Catalunya
Ayto. de Verges (Girona)
Galería: