El Castillo de Tor, también conocido como Força de Tor, es una fortificación medieval que se encuentra situada en la población de Tor, perteneciente al término municipal de la localidad de Alins de Vallferrera en la comarca del Pallars Sobirá de la provincia de Lleida (Cataluña).
El
castillo está ubicado en el punto más elevado del risco del Roc de
Sant Pere, que se alza sobre la actual población de Tor, desde donde
se abarca un vasto dominio de los valles que comunican Cataluña con
Andorra. Para llegar desde Tor, se ha de tomar el sendero que arranca
del extremo noreste del núcleo, siguiendo el cauce del barranco de
Vallpeguera. A unos 200 m aproximadamente, sale otro sendero a la
izquierda que rodea el Roc de Sant Pere y que asciende por su lado
noroccidental. Después de una corta pero acentuada ascensión, se
hallan los restos de la iglesia de Sant Piri del Roc de Tor y, unos
metros más adelante, se alzan las estructuras del antiguo complejo
defensivo.
La
situación fronteriza de la villa y el absoluto dominio visual del
paso del Port de Cabús y el Port Vell, vía de comunicación natural
con Andorra, le confirieron un papel estratégico de primer orden.
Cabe vincular el origen de la población con la organización del
territorio llevada a cabo a partir del gobierno de los condes de
Toulouse, Frédolon y Bernard II, en la segunda mitad del siglo IX. A
pesar de su conexión geográfica con la Vall Ferrera, Tor estuvo
relacionada políticamente a los valles de la vertiente andorrana del
macizo, así como al valle de Sant Joan, Civís y Aós, territorios
bajo la titularidad del obispado de Urgell e infeudados a los señores
de Caboet y, por tanto, en la órbita del vizcondado de Castellbó.
La
primera noticia del sitio se remonta a 1102, y procede del convenio
firmado entre Guitard Isarn de Caboet y Arnau Ramon, con la
aprobación del obispo de Urgell, sobre el ejercicio y la percepción
de los respectivos derechos feudales en el valle de Sant Joan.
Extrañamente, en la organización administrativa del vizcondado de
Castellbò, Tor estaba inscrito dentro del cuartel de Tírvia. La
fortaleza fue destruida, por orden del duque de Cardona, durante la
invasión gascona de 1513, como bien atestigua Pere Tragó, quien,
seis años después, hablaba de una “bella torre redonda muy fuerte
y difícil de expugnar” que había sido derribada.
Poco
queda del antiguo castillo que en su día se alzó sobre el Roc de
Sant Pere de Tor, tan sólo parte de la torre, los cimientos de las
edificaciones anexas y el foso, que separa la fortaleza de la iglesia
de Sant Piri del Roc, la antigua capilla castrense, situada en el
sector noroeste de la plataforma. Se trata de un complejo que ocupaba
prácticamente la mitad sureste de la cima del peñón. En la primera
línea, unos 11 m. antes de la fortaleza, hay un foso excavado en la
piedra, que destaca por tener unas dimensiones considerables: 13,5 m.
de largo, 3 m. de ancho y entre 6 y 8 m. de profundidad.
Dominando
el conjunto, se alza una torre de planta circular con diámetro
exterior de 6 m. e interior de 2,50 m., y con un grosor que en la
parte baja alcanza 1,30 m., y que va disminuyendo paulatinamente a
medida que asciende. En la zona mejor conservada, la altura llega a
los 4,3 m., donde pueden apreciarse una serie de mechinales. El
acceso a la fortaleza se realizaba, probablemente, por el sector
occidental. El aparejo estaba compuesto por sillarejo de pequeñas
dimensiones y bastante regular, dispuesto en hiladas horizontales y
ligado con mortero de cal, material poco usual en la región y que
tuvo que ser importado.
Más
allá de la torre, se observan los trazos de un conjunto de
construcciones, la más próxima de las cuales, se halla a unos 5 m.
y es de planta rectangular, de 7,30 m. de largo y 3,75 m. de ancho. A
continuación, hay otro recinto, al borde del despeñadero, de planta
ligeramente circular y de tamaño considerable, 9 m. de largo y 7,5
m. de ancho, con un muro transversal que delimita el espacio interior
en el extremo oriental, creando un pequeño espacio
pseudosemicircular.
El
paramento de dichas estructuras, mucho más irregular y con algunas
piezas de piedra caliza, poco usuales en la zona, presenta un grosor
de 0,50 m. En la vertiente meridional del peñón, especialmente
escarpada, se ubican los vestigios de lo que podría haber sido el
antiguo poblado vinculado al castillo. El mal estado en el que se han
conservado las construcciones anexas, no permiten proponer una
datación exacta de las mismas, pudiendo ser perfectamente
posteriores a la construcción de la atalaya. Por lo contrario, la
fortaleza que corona el Roc de Sant Pere, responde fielmente a la
tipología de torres de planta circular propias del siglo XI.
Fuentes: Wikipedia
Cataluña Medieval (Fotos: Ricard Ballo)
Ayto. de Alins de Vallferrera (Lleida)
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