viernes, 4 de diciembre de 2020

Castillo de Hierro (Pruna, Sevilla)

 


El Castillo de Hierro se alza sobre un cerro rocoso a 663 m. de altitud cerca de la población de Pruna en la provincia de Sevilla (Andalucía). 

El acceso al camino de subida a la cima del cerro se encuentra en la carretera A-363 Olvera-Pruna, a la altura de la Fuente del Pilarillo (cuyo manantial se cree que se encuentra bajo el castillo), a aproximadamente 7 kilómetros de Olvera y 1 de Pruna. 

Desde el siglo XIII se conocía como la Frontera toda la franja de separación entre cristianos y granadinos: el territorio que correspondía a los antiguos reinos de Jaén, Córdoba y Sevilla, nacidos de las conquistas de Fernando III y Alfonso X el Sabio. En el siglo XIV se acuñó la expresión Banda Morisca para referirse a la parte de esta amplia frontera que discurría en el sector fronterizo del Reino de Sevilla, la formada por el conjunto de territorios fronterizos que dependieron de la jurisdicción de Sevilla durante todo el periodo de inestabilidad comprendido entre mediados del siglo XIII y finales del XV. 

La localidad de Pruna pasó a manos cristianas cuando Fernando III conquistó Sevilla. En el año 1253, Alfonso X el Sabio dona el castillo de Pruna a la Orden de Calatrava, pero poco después localidad y castillo son nuevamente conquistados por los musulmanes. 

En 1407 Pruna se conquista definitivamente por los cristianos, volviendo el castillo a manos de los caballeros de la Orden de Calatrava. En 1457, Enrique IV concede la custodia de Pruna a Rodrigo de Ribera, Caballero XXIV de Sevilla. En 1482 es vendida a Rodrigo Ponce de León; en el siglo XVI pasa a depender del Ducado de Arcos y en el XVIII al Ducado de Osuna, hasta el siglo XIX que son abolidos los señoríos. 

El castillo se asienta sobre la localización de un campamento romano que se levantó a su vez sobre el poblado túrdulo de Callet. Su estructura principal consistía en una gran torre de planta rectangular, rodeada de cerca por una camisa torreada y más perimetralmente por una muralla con acceso mediante una puerta en recodo. 

En la torre se diferencian dos fases constructivas: la inicial (con una planta de 8 por 5,80 metros) del siglo XIV y una posterior (en la que pasa a medir 11,90 por 9,50 metros y se le añade la camisa) del siglo XV. Su interior presenta dos cámaras superpuestas, una a la altura del suelo y la otra a la altura del adarve de la muralla. La cubierta consiste en una bóveda vaída apoyada mediante pechinas en un resalte de los muros de la torre. También se conserva el aljibe de la fortificación. 

Tras su reciente restauración se han recuperado y consolidado la estructura principal del castillo (la Torre del Homenaje) así como los restos que quedaban de la camisa y de la muralla exterior. Puede accederse fácilmente, mediante una escalera metálica, a la cubierta de la torre. 

Fuente: castillos.net

Galería:






No hay comentarios:

Publicar un comentario