El Castillo de Bell-Lloc, también llamado Castillo de Ribes, se encuentra situado sobre un cerro en las cercanías de la localidad de Sant Pere de Ribes en la comarca del Garraf de la provincia de Barcelona (Cataluña).
Se
encuentra a las afueras de la población cerca de la calle Mayor de
la localidad. Es una construcción defensiva datada entre los siglos
X y XI. La torre, presumiblemente del siglo X, se conserva en buen
estado y es visitable. Hay aparcamiento en sus cercanías.
Aunque
no se conocen sus orígenes exactos, la primera vez que aparece
documentado este castillo es en la carta
de franqueza y poblamiento que
recibió el pueblo de Ribes de manos del obispo Vives (974-995) y que
data del año
990.
Este
documento otorgaba trato
de favor a los habitantes de Ribes para
con su señor feudal. Esta distinción, que servía para potenciar el
crecimiento de ciertas zonas y/o tratar de evitar su migración, se
hicieron muy populares en el ecuador de la Edad Media.
Sin
embargo, Ribes fue uno
de los pioneros en recibir este privilegio en
todo el territorio catalán junto con Cardona y Montmell. El castillo
estuvo ligado
al obispado de Barcelona desde
sus inicios, ejerciendo como sede de la capital en las tierras del
Garraf. Sin embargo, no podemos conocer mucho más del edificio que
aquí se emplazaba originalmente ya que fue arrasado
por Almanzor en
una de sus razzias por la zona allá en el año 985.
Posteriormente,
el castillo pasó a ser de la familia Ribes hasta el año 1390,
cuando la jurisdicción y los derechos fueron devueltos al obispado.
En el año 1620 el castillo fue cedido al común de Ribes que lo ha
conservado hasta nuestros días. A lo largo de los años ha tenido
diversas funciones y actualmente la torre y el edificio anexo son
utilizados como vivienda.
El
castillo se encuentra en el antiguo núcleo de Sant Pere de Ribes,
que actualmente se llama Sota-Ribes. Situado encima de una pequeña
colina, forma un conjunto con la primitiva parroquia de Sant Pere de
Ribes. La planta original del castillo ha quedado muy reducida y
actualmente consta de una torre y dos naves.
De
los restos conservados, son remarcables la torre de planta circular
de aproximadamente 19 m. de altura y 7 m. de diámetro, con dos pisos
cubiertos con bóveda, una abertura de arco de herradura y merlones.
En el revestimiento del segundo piso hay grafittis datados en el
siglo XVIII, cuando el edificio se utilizó como prisión. Adosados a
la torre hay diversos cuerpos, entre ellos una cocina y un aljibe, de
época románica.
Aunque
el castillo ha permanecido cerrado durante muchos años al público,
recientemente el recinto del castell ha
sido rehabilitado con
el fin de convertirse, de nuevo, en un punto de referencia para la
localidad. Hoy no solo sirve como museo,
sino que también cumple las funciones de espacio
cultural,
acogiendo todo tipo de actividades.
Desde
mediados del 2021, el Castell ofrece visitas
guiadas para
todos aquellos que quieran sumergirse en la historia del lugar. En
ellas podemos, además de recorrer
el castillo y
sus instalaciones, disfrutar de una recreación de la evolución
que ha experimentado la vida en el pueblo.
Fuentes: Wikipedia
Cataluña Medieval (Fotos: Ricard Ballo)
Pobles de Catalunya