El Castillo de Priego, también llamado Torreón de Despeñaperros, se encuentra situado a las afueras de la localidad del mismo nombre en la provincia de Cuenca (Castilla-La Mancha), en el estratégico lugar que constituye la entrada del valle del río Escabas, sobre un meandro abandonado cubierto por una densa vegetación de ribera.
El
castillo de origen árabe, solo queda algo de su construcción en
espigado en la parte de abajo, se mantuvo en manos árabes hasta el
año 1328, en que fue entregado al rey Alfonso XI, por lo que el
resto de la construcción es medieval.
Es
una torre defensiva o albarrana, es decir, torre separada o
adelantada de la muralla, la parte de abajo no se comunica con la de
arriba, para ir arriba había una escalera exterior. La torre tiene
una altura de unos 12 metros, y en una de sus caras se abren varios
huecos con arcos de medio punto de dovelas.
Había
al menos dos torres más, de una de ellas queda un pequeño lienzo de
una pared. Tiene dos murallas, la primera está rodeando la pequeña
meseta sobre la que está construido el castillo y hay una segunda
que comienza en el contrafuerte adosado a la torre. Tiene todavía
una puerta ojival.
Hay
una cueva bajo el castillo que se llama Cueva del Moro, con la
siguiente leyenda: "Transcurre en el siglo XIII y cuenta que un
poderoso moro que vivía cerca del castillo Muley Habas tenía una
bella hija llamada Zobeya que se enamora de un noble cristiano hijo
del dueño del castillo. Zobeya quiere hacerse cristiana y casarse
con el noble, pero al enterarse su padre manda llamar a unas brujas
que convierte a Zobeya en una serpiente tras tomar un bebedizo,
además toda joven que vaya a ver la serpiente a la cueva del moro
quedará transformada en piedra".
Fuente: Castillos del Olvido
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