La Torre del Conde, también llamada Torre de los Condes de Cirat, se encuentra situada en el casco urbano de la localidad de Cirat, en la comarca del Alto Mijares de la provincia de Castellón (Comunidad Valenciana).
Se
trata de una torre de defensa que formaba parte del conjunto del
Palacio de los Condes de Cirat, que se ubica en la Plaza Mayor, en el
centro de la localidad. Es de origen medieval del siglo XVII y está
catalogada como Bien de Interés Cultural.
Cirat
era un núcleo poblacional de origen musulmán, en el que ya existía
la presente torre, fechada en el siglo XII posiblemente, cuando la
alquería perteneció al último gobernador de Valencia Zayd Abu Zayd
mientras mantuvo el territorio en su poder. Estos territorios del
municipio de Cirat fueron donados por este monarca musulmán,
convertido al cristianismo, al obispado de Segorbe, pero la donación
quedó sin efecto al cambiar la opinón del monarca y donarla al
arzobispado de Tarragona en febrero del año 1247.
Esta
zona era casi en su totalidad de población morisca, por lo que en el
año 1609 tras el edicto de expulsión decretado por el rey Felipe
III, Cirat y sus alrededores quedaron prácticamente despoblados. No
fue hasta años más tarde cuando el rey Felipe IV creó el condado
de Cirat, que pasó a manos de Bernat de Vilarig Carroz y Pardo de la
Casta, al que cedió, además de la villa de Cirat, las aldeas de El
Tormo y Pandiel, con la condición de que quedara repoblado el lugar.
Fue
en estos momentos cuando el conde de Cirat comenzó la construcción
del Palacio, residencia del señorío, en el que la antigua torre
musulmana fue acondicionada como la nueva torre defensiva de la
edificación en previsión de posibles ataques de los piratas
berberiscos y ladrones que merodeaban la zona. Esta torre es
prácticamente lo único que actualmente queda de dicho palacio
residencial. También, y debido a su excelente situación
estratégica, tuvo esta fortificación defensiva cierta relevancia en
las Guerras Carlistas.
La
torre, que como hemos apuntado esta fechada en el siglo XII, o
comienzos del siglo XII, es de planta rectangular, con un escalón
inclinado de 1,22 m. en la base, con dos alturas, que fue totalmente
restaurada al edificarse el palacio condal. La planta baja es una
sala cuadrangular cercada que originariamente no estaba conectada con
el primer piso, razón por la cual algunos autores consideran que
posiblemente realizara la función de aljibe, dado que hay una
apertura ciega en el forjado superior, que correspondería a la
antigua entrada a la torre desde el palacio por medio de un puente
levadizo.
La
planta superior debería ser la sala noble. En la pared oeste de esta
sala hay una chimenea que conserva las jambas y el dintel, y hay dos
estancias de iguales dimensiones, en la que una de ellas presenta
jambas y un dintel con el escudo de los Vilarig, Condes de Cirat. Por
la parte externa presenta sillares y marcas de los canteros, y en las
claves de las ventanas también hay inscripciones, en las que en una
de ellas se puede leer: “ Nec
metu, nec spe. Summa posteris felicitate”.
La
aparición de varias facturas constructivas denota que el edificio se
ha ido transformando con el paso de los siglos. En el siglo XIX fue
utilizado como prisión durante las Guerras Carlistas. En el año
2001 se llevó a cabo la rehabilitación integral de la torre.
Fuentes: Wikipedia
Castillos de la Comunidad Valenciana
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