martes, 21 de septiembre de 2021

Castillo de Abrucena (Almería)

 


El Castillo de Abrucena, más conocido como El Castillejo, se encuentra situado en el término municipal de la localidad de Abrucena en la provincia de Almería (Andalucía). 

En Abrucena se han hallado restos Neolíticos sobre los que se superponen algunos romanos, como el aljibe, perfectamente visible actualmente, y otros elementos de ajuar. Hoy en día, en ese mismo lugar, pueden apreciarse las ruinas de una antigua fortificación árabe, de la que tan sólo perduran algunos paramentos de tapial y piedra. Creemos interesante, recomendar la visita de este enclave histórico, crisol de distintas culturas. 

El castillo se construyó sobre las ruinas de un castillo romano y formaba parte de las construcciones de tipo defensivo que se levantaron en el camino entre las provincias de Granada y Almería. 

Escondido en un pequeño cerro, en la parte este de la población, se apuesta por un origen romano de sus bases estructurales, por los restos de un aljibe romano encontrados y los asentamientos de ese momento histórico localizados en la zona. Sin embargo, se han constatado asentamientos árabes y resulta evidente la pervivencia del sentido defensivo de la construcción. 

Enmarcado en una zona donde tuvieron lugar conocidos levantamientos moriscos de la comarca de la Alpujarra, esta fortificación ha resistido el paso del tiempo y hoy se conserva como uno de los atractivos propios del municipio de Abrucena. Algunos estudios históricos lo definen como un asentamiento militar romano. 

Desde el primer momento de la invasión musulmana en el año 711 se establecieron en la zona muchos árabes, tanto beledíes como sirios, permaneciendo muchos cristianos fieles a su religión. Pocos años después el Emir Abuljatar se estableció con sus tropas en la comarca, obligando a los cristianos a que les dieran la tercera parte de los productos de la tierra. Con la llegada de los Omeyas con Abderramán II se inicia un tiempo de intolerancia y sublevaciones entre las distintas tribus musulmanas motivadas por intereses económicos y políticos. 

Sobre el año 900 se producen insurrecciones en toda la zona, desde Guadix hasta Alhama acaudilladas por Omar ibn Hafsún. Estas rebeliones son violentamente aplacadas por las tropas califales de Abderramán. El 14 de mayo de 913 el ejército del Califa entra en localidad vecina de Fiñana eliminando cualquier atisbo de insurrección. 

Durante los reinos de taifas y nazarí los conflictos en la zona perduraron pero esta vez por razones distintas. Abla, Abrucena y Fiñana se encuentran en la frontera entre las coras de Peyyna y Elvira. Además, la vía que comunicaba Almería y Granada pasaba por la zona (al igual que hoy en día), por lo que la comarca se convirtió en un territorio conflictivo. Pedro Mártir de Anglería, cronista de los Reyes Católicos, en su carta al cardenal Arembolo de Milán relata cómo en su viaje con los Reyes hacia Almería, reciben la noticia de que Abrucena y otros pueblos de la zona se han entregado a los Reyes cristianos. 

El castillo está casi desaparecido y tan sólo quedan algunos vestigios, entre los que sobresalen los restos de dos torreones de planta cuadrada en fábrica de mampostería irregular con revoco de argamasa de cal, así como los restos esparcidos de lo que debieron ser lienzos del recinto amurallado del mismo. Es de acceso libre. 

Fuentes: Wikipedia
               castillos.net
               castillosdeandalucia.org
               miancema (Fotos)

Galería:







No hay comentarios:

Publicar un comentario