El Castillo de Albánchez de Mágina se encuentra enclavado en la ladera oriental de La Serrezuela, en la localidad de Albánchez de Mágina, provincia de Jaén, en un paraje muy abrupto que domina desde la cota de 950 m. la población y un amplio valle. La fecha de construcción de la fortaleza es desconocida, aunque algunos autores se aventuran a que podría datarse en el siglo XIII y ya, en el siglo XIV, las remodelaciones cristianas tras su reconquista.
Los verdaderos origenes se remontan a época islámica, en la cual sería conocido como "Hútar", atribuyéndosele su construcción a Ibn El Saliya. Sin embargo esto puede referirse a los restos de construcciones defensivas que se pueden ver al pie de la ladera, más cerca del pueblo, y que corresponderían al Yacimiento de El Rosel.
La población fue conquistada por los Caballeros del Convento de Uclés en el año 1231, siendo concedida al Concejo de Baeza. Posteriormente, sería anexionado al Señorío de Jódar, hasta que en el año 1338 Alfonso XI, en su política de reforzamiento de los Concejos de Realengo, se la compra a Ruy Fernández de Jódar para concedérsela al Concejo de Úbeda. Cuando los Trastámara accedan al trono, y como pago a los que les habían ayudado en la guerra contra Pedro I, enajenará, entre otros territorios, Albánchez, que se dará, junto a Bedmar, en encomienda a la Orden de Santiago, a manos de la cual volvió una y otra vez a lo largo de todo el siglo XV.
A mediados de los años ochenta del pasado siglo XX el castillo fue restaurado, utilizando materiales inadecuados como el cemento. También se habilitó un acceso por medio de escaleras y rampas por el que actualmente se asciende a él.
Lo que comúnmente se conoce por Castillo de Albánchez es solamente su "alcazarejo", ya que debido a la arriscada constitución del terreno, el recinto interior se sitúa unos cincuenta metros más abajo, al pie de la peña que sostiene al alcazarejo. Éste consta de un cuerpo cubierto que engloba dos núcleos. El más alto, a pesar de su imponente aspecto exterior, apenas es una estrecha plataforma rectangular que habilita un reducido espacio interior.
La entrada se abre a la terraza de un torreón de planta rectangular que albergaba dos cámaras. La superior se cubre con bóveda de cañón, hoy reconstruida con cemento, y la inferior con bóveda ligeramente apuntada en el que se abre un agujero de aguada. En esta última había un aljibe rectangular de 3,75 x 1,25 metros, del que aún se conservan restos del estuco que lo recubría.
Los dos cuerpos descritos se abren a un reducido patio de armas de forma triangular. En el lado mayor, que mira a Oriente, el cierre conserva su parapeto almenado en buen estado, siendo las dimensiones de los merlones de 85 cm. de largo por 50 cm. de ancho, espaciándose entre ellos una distancia intermedia de 60 cm. y presentando dos de ellos saetera inferior.
Fuentes: Wikipedia
castillosdejaen.com
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