lunes, 18 de noviembre de 2019

Castillo de Aunqueospese (Mironcillo, Ávila)


El Castillo de Aunqueospese, también conocido como Castillo de Manqueospese, se encuentra a las afueras de la localidad de Mironcillo, en la provincia de Ávila (Castilla-León). Se alza la fortaleza a 1362 m. de altitud en las estribaciones de la Sierra del Zapatero, asomándose al Valle de Amblés su planta irregular, mimetizada con las rocas donde se asienta. 

En este castillo se combina el sillar, el sillarejo y la mampostería, distribuidos alternativamente en los dos recintos que lo conforman. El primer recinto defensivo es una barbacana que se traspasa por una puerta conopial coronada por el escudo de la familia Dávila bajo alfiz, abrazado por dos potentes cubos, por donde accedemos al recinto interior, de mayor altura –la fortaleza en sí-, en el que se distinguen patio de armas, caballerizas, torre del homenaje, un ala que contenía salones y cocinas. 

Si bien aparece atestiguada la presencia de un castillo anterior allá por los siglos XI y XII, ocupado por caballeros de Ávila, expulsados de la ciudad, debió reformarse hasta tomar el aspecto actual del XV, que delatan sus troneras de ojo de cerradura invertida, las troneras-buzón y las airosas escaragüaitas o torrecillas colgadas del lienzo sobre ménsulas escalonadas. 

Según la Crónica de la Población de Ávila, estos caballeros tuvieron en esta fortaleza, conocida entonces como castillo de Sotalvo, su centro de operaciones, desde donde dirigían violentas razzias contra Al Ándalus. Hubo de ser importante, pues se sabe que los musulmanes lo atacaron como réplica a las expediciones de castigo y saqueo que se mandaban desde esta fortaleza. 

Un par de décadas atrás un particular lo compró y comenzó a restaurarlo, afirmó pisos de madera (y no fue mala idea) pero levantó algunos tabiques con bovedillas de cemento y cerró algunos techos con uralita, chapuzas y desmanes que detuvieron la ruina pero que le valieron por parte de Patrimonio la prohibición de seguir adelante. 

Sin ningún tipo de ayudas el hombre se cansó y actualmente Malqueospese, la atalaya del Valle de Amblés, se encuentra abandonado a una suerte que no quisiera llegar a ver, al tiempo que algún gracioso le dedica una mediocre pintada en sus ancianas piedras. Aunque todo esto cabree al amante de estos monumentos, y de éste, declarado Monumento Histórico-Artístico el 3-VI-1931, aún podemos subir a sus torres por escaleras de caracol y acceder a tramos del adarve, aunque puede resultar peligroso y haya que extremar las precauciones. Todavía sus muros hacen cara a los elementos y nos traen el eco de las glorias y las miserias que dentro de él se labraron, las leyendas que saben las abuelas, el amor imposible de Álvar Dávila y Guiomar de Zúñiga, amores de un tiempo tal vez real, tal vez soñado. 

Fuente: Castillos del Olvido

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