domingo, 17 de noviembre de 2019

Castillo de Ateca (Zaragoza)


El Castillo de Ateca, o Fuerte de Ateca, es una fortificación de origen incierto, del que ya se tiene noticia documental en el siglo X, y que está situado en la localidad del mismo nombre de la provincia de Zaragoza (Aragón).

El fuerte que ha llegado a nuestros días es un fuerte de fusileros del siglo XIX, construido sobre los restos de fortificaciones de épocas anteriores, pues esta localidad, desde su fundación en el 250 a.C., ha sido un lugar estratégico en el camino natural que une el Valle del Ebro y la meseta castellana, y no es difícil suponer que por esa contínua necesidad de defensa de la localidad se pueden superponer en ella restos de muchas culturas , desde romanos hasta medievales, que desaparecen tras la última reforma efectuada en el siglo XIX. 

Se encuentra situado en la parte más alta de su casco urbano y documentalmente se conoce que en siglo X el castillo pertenecía a los Banu-Timlat. Fue conquistado por el Cid en el año 1081 durante su marcha al destierro, e incorporado definitivamente para el Reino de Aragón por Alfonso I el Batallador en el año 1120, tras la batalla de Cutanda. Posteriormente tuvo importancia en el siglo XIV durante la Guerra de los Dos Pedros, siendo reforzada la fortificación en el año 1357, siendo conquistado por las tropas de Pedro I de Castilla en 1362, siendo pasada la guarnición a cuchillo, tras haber resistido dos días al ataque de los castellanos. 

En el siglo XV, con las nuevas guerras entre Castilla y Aragón, el rey Juan II de Castilla, en 1427, intentó tomar el castillo, pero esta vez con resultados negativos. En 1448, tras haber destruido varias localidades, Jun II decidió no atacar el castillo de Ateca por estar pertrechado con las bombardas que se habían utilizado en la toma de Calatayud en 1427. Desde esta época poco se sabe del castillo, hasta el siglo XIX, fecha de su última reforma, que fue impulsada por Pedro de Ybarreta en el año 1837 para adecuarlo a las necesidades de la primera Guerra Carlista. 

De extensión amplia y forma irregular, sus muros se confunden con los actuales caseríos, aflorando restos del mismo en dependencias domésticas y calles públicas. Está construido principalmente por mampostería careada apoyada en la roca natural que le sirve de cimentación, sobre el cual en algunas zonas se recrecieron los muros con paramentos de tapial, hoy casi totalmente desaparecidos.

 Del conjunto destaca la torre-puerta, que alberga el cuerpo de guardia realizado en 1838, con su pequeña puerta ,enmarcada por alfiz para encajar un puente levadizo, rematada con sendos matacanes o voladizos sobre los muros con aspilleras en el suelo. El conjunto se completaba con las típicas almenas, que se apreciaban en imágenes antiguas y que hoy son casi imperceptibles debido a una intervención poco afortunada de la restauración del año 2005. 

Justo por esto y por las especulaciones turísticas, lo que fue una fortificación que presentaba unas características muy singulares, se ha convertido en lo más horroroso que mente humana haya podido "crear". Lamentablemente es lo que han convertido a este "joya del siglo XIX" para convertirlo en un establecimiento hotelero. Una pena!!... 

Fuentes: Wikipedia
               castillos.net
               Ayto de Ateca (Zaragoza)

Galería:



Lo que era esta fortificación







En lo que la han convertido

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