El Castillo de Alfocea está situado en el barrio rural de Alfocea, perteneciente a la ciudad de Zaragoza, capital provincial de la Comunidad de Aragón.
El
lugar y su castillo fueron conquistados a los musulmanes por Sancho
Ramírez en 1100 desde la cercana base de El Castellar; poco más
tarde el lugar fue repoblado con gentes venidas de los valles
navarros. Desde este castillo y desde el cercano de Juslibol, Alfonso
I hostigó hasta su conquista a la ciudad de Zaragoza. Este mismo rey
donó la fortaleza, en 1125 a la orden del Temple, que se estableció
en ella en 1132, poco después de la fundación de Mallén.
Permaneció en poder de esta orden hasta su disolución en 1309,
siendo vendida en 1315 por Jaime II a Bartolomé Tarín, sobrejuntero
de Zaragoza que dirigió a las tropas reales que desalojaron a los
templarios de la fortaleza de Castellote.
En 1327 Jaime II lo vedió a Ferrer de Lanuza y al año siguiente era Rodrigo de Luna, por venta de Alfonso IV. A finales del siglo XV pertenecía a mosén Martín Díez de Aux. Formaba parte del perímetro defensivo de Saracusta junto a otras fortalezas cercanas. Como nota curiosa podemos apuntar que el famoso ciclista Alberto Fraile, vecino de Alfocea, realiza sus entrenamientos en las calles y alrededores de esta barriada zaragozana, aprovechando sus grandes desniveles para ejercitarse.
Sus
restos se sitúan al lado de la iglesia parroquial de la Concepción
en
un promontorio rocoso dominando el valle del Ebro. Estos se componen
de una plataforma rectangular de unos 20 por 12 metros, con uno de
los lados menores haciendo pared con la iglesia, mientras que el otro
aparece redondeado y recubierto de ladrillo macizo. El lado del
sureste ha desaparecido por completo mientras que se mantiene en pie
parte del muro noreste, más largo y con fábrica de tapial y piedra,
conservando restos de una puerta en arco formado por ladrillos.
Este
muro está reforzado exteriormente por robustos contrafuertes
rectangulares que mantienen la estructura y evitan que se desplome.
En el lado este del castillo se observa un muro de unos 10 metros de
longitud y escasa altura (50 cm. aproximadamente) construido con los
mismos materiales que los restos del castillo; desconocemos si
pertenecía a él o bien se han utilizado sus materiales para
construirlo, lo que sucede en otras partes de la población. Al lado
del cementerio, al oeste de la población, en el otro lado de un
pequeño curso de agua, se aprecian los restos de una construcción
consistentes en lo que podría ser la pared de una torre, tal vez
asociada al castillo.
Fuentes: Wikipedia
castillos.net
sipca.com
aragonmedieval.com
Galería:










No hay comentarios:
Publicar un comentario