El Castillo de Arnedillo se localica cerca de la población del mismo nombre, perteneciente a la Comunidad de La Rioja.
Situado
en la margen derecha del río Cidacos a la entrada del pueblo de
Arnedillo, en La Rioja, junto al puente a través del que discurría
el antiguo camino que llevaba desde Yanguas hacia Arnedo y Calahorra.
Serviría para proteger el camino de acceso a los antiguos
Monasterios Altomedievales de San Tirso y Peñalba, siendo la misma
ruta que conduce al Castillo Alto.
Hacia
la Edad Media existía un complejo sistema de fortificaciones,
constando principalmente de tres castillos uno en la margen izquierda
y dos en la derecha del río Cidacos y algunos lienzos de muralla.
Actualmente sólo ha quedado el Castillo Bajo, a la orilla derecha
del rio, y las ruinas de la torre principal del Castillo Alto.
Según
las técnicas en su construcción y los materiales que fueron
empleados parece que se trata de una construcción realizada hacia el
siglo X, y que se ampliaría en el XIII, con el recinto del
cementerio. Su origen parece ser musulmán.
Se
levanta sobre el acentuado declive de la roca, de los que solo quedan
restos de una torre de planta cuadrada, construídos en mampostería
y sillarejo, de planta irregular. Tiene tres pisos, de los que solo
quedan dos filas de mechinales.
Utiliza
encofrado de tierra y piedra con entramado de madera, una forma de
construcción habitual en la fortalezas musulmanas y en las
cristianas más primitivas. Cuenta con saeteras en dos de sus muros,
sobre la puerta de ingreso en el muro oeste, defendída por medio de
un cadalso lígneo al que se accedía por la gran ventana del piso
superior.
Queda
parte del del arranque de un muro que parte del lado occidental en
dirección el sur y de un lienzo de muralla que lo une al escarpe
rocoso. También se observan en la base de las paredes del cementerio
situado bajo ella hay vestigios de muros antiguos por lo que es de
suponer que el cementerio ocupa el lugar de la antigua fortaleza, eso
explicaría la orientación de la puerta de acceso de la torre.
Las
primeras noticias históricas sobre el castillo de Arnedillo son de
1170, cuando Alfonso VIII daba a la catedral de Calahorra y a su
obispo, Rodrigo, la villa de Arnedillo con el castillo que dominaba
la Lomiella, que pasaría a manos del obispo Juan Pérez en 1224. En
1252 los vecinos de la villa se levantaron contra su señor atacando
su palacio y castillo y negándose a reconocer su señorío, y aunque
el conflicto se resolvió tuvieron que rendir juramento de vasallaje.
En el siglo XIII se conoce a Gil Domínguez como alcalde de la
fortaleza por manos del obispo y en el siglo XV a Fortún Ochoa. A
mediados del siglo XIX se llamaba Castillo Lombera y el cementerio
del pueblo ocupaba ya el antiguo recinto de la fortaleza, porque las
necesidades defensivas habían desaparecido.
Fuentes: Castillos del Olvido
lariojaturismo.com
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