sábado, 7 de marzo de 2020

Castillo de Zurraquín (Cabezas del Villar, Ávila)


El Castillo de Zurraquín se encuentra situado al lado de un caserío cercano a la población de Cabezas del Villar, en la provincia de Ávila (Castilla-León). 

Una primera interpretación de los restos permite reconstruir algunas vicisitudes de este asentamiento. Aunque uno de los escudos - un ave y tres estrellas de seis puntas dividido por una cotiza o bastón- no ha podido ser identificado, podría corresponderle a un tal Garcerán de Barahona, señor de esta villa. El otro, con campo vacío, pudiera ser debido a una promesa de matrimonio que no llegó a realizarse. 

Probablemente con el dinero de la dote se edificaría la torre, ya el que escudo de la mujer ocupa la derecha, el sitio preferente. En un momento próximo en el tiempo, una vez acabada la torre, ésta fue aportillada, es decir, a consecuencia de un ataque con pólvora, que derrumbó todo el frente, lo que motivó su rápida reconstrucción con un sistema más sólido. La iglesia debía estar ya terminada, por lo que se optaría por aprovechar los sillares de la nave, dejando la cabecera y la espadaña, elementos suficientes para que la pequeña comunidad asentada en las inmediaciones mantuviese el culto. Consecuencia de este es, por un lado, la presencia de dos sistemas constructivos en la torre y, por otro, la construcción que se inserta en el vacío producido por la iglesia. 

En cualquier caso, tanto el escudo y la inscripción como la estructura del castillo y el estilo y decoración de la capilla, fechan el conjunto a finales del siglo XV. En el siglo XVI, esta dehesa está relacionada documentalmente con la familia de los Guieras, y en el siglo XVIII, el catastro de Ensenada describe el castillo entre las propiedades de los marqueses de Bermudo. 

Los restos del castillo se reducen a una torre y huellas de cimientos. La torre es de planta rectangular y tiene en su frente fábrica de sillería de granito, donde se dispone una saetera, una pequeña ventana rectangular, que el interior muestra arco escarzano con bancos en las jambas, y un escudo sobre inscripción, todo ello rematado por merlones cúbicos de varias piezas cada uno. 

Los demás muros son de mampostería, con algunas hiladas puestas a espejo, abriéndose en el posterior un pasadizo interno escalonado cubierto de lajas de piedra. En el lateral, a ras de suelo, se abre un vano adintelado con dos escudos parejos, uno vacío y otro similar al de la fachada. Al interior se distribuyen tres pisos más el adarve, marcados por líneas de mechinales enfrentados en los muros de mampostería, conservándose en la mayoría de los casos el arranque de las vigas. 

Alrededor de esta torre se conservan indicios de un muro, a una distancia regular de 6 metros, que la rodea por tres de sus lados. Dos de ellos han desaparecido al utilizar la piedra para construir un puente cercano en el siglo XX y el tercero forma parte de la valla de la finca adjunta a la torre. 

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