El Castillo de Pancorbo se sitúa sobre un peñasco desde el que se domina la población del mismo nombre en la provincia de Burgos (Castilla-León).
La
posición del castillo dominando la entrada del desfiladero de
Pancorbo le proporciona una utilidad estratégica de primer orden. El
castillo fue construido por el conde Diego Porcelos poco
antes del 882, aunque seguramente ya existiese alguna edificación
abandonada en el lugar de origen más antiguo. En la primavera de
882, el príncipe al-Mundir junto con el primer ministro Hashim ibn
Abd al-Aziz se puso al mando de un ejército que la crónica
cristiana cifra en 80.000 hombres; cifra que no parece descabellada
para el emirato. Este ejército sarraceno se dirigió contra la
fortaleza construida en Cellorigo por el conde Vela Jiménez.
La
batalla de Cellorigo resultó un fracaso para el musulmán y se
dirigió contra Pancorbo, recientemente construido para defender, al
igual que Cellorigo, la entrada de Castilla desde las tierras de los
Banu Qasi. Después de tres días asediando Pancorbo los musulmanes
se dieron cuenta de lo inexpugnable de la fortaleza y levantaron el
campamento dirigiéndose contra la fortaleza de Castrojeriz, que aun
estaba levantando el conde Munio Núñez. Como no estaba aun
terminada, el conde Munio optó por abandonar la fortaleza y los
musulmanes entraron en ella a placer.
En
la primavera de 883 se volvió a repetir la campaña y Cellorigo y
Pancorbo volvieron a resultaron inexpugnables. Esta vez Castrogeriz
ya estaba terminada y tampoco se pudo tomar, y los musulmanes solo
pudieron llevarse botín de la antigua fortaleza de Sublancia. El
asesinato del conde García Sánchez de Castilla en 1028 hizo que
Castilla fuese heredado por Sancho III el Mayor, rey de
Navarra, por el matrimonio de este con la hermana de García, Mayor
de Castilla. Sancho entregó la tenencia del castillo de Pancorbo a
leales navarros de la familia Fortuniones.
Después
de 1071 volvió la tenencia del castillo a manos castellanas. Pero al
llegar al trono la reina Urraca, que estaba casado con Alfonso I, rey
de Navarra y Aragón, el aragonés decidió hacer suya la política
castellana y comenzó a entregar castillos y plazas fuertes
castellanas a caballeros de su hueste, navarros y aragoneses. Así,
en 1110 el castillo de Pancorbo estuvo bajo la tenencia de un navarro
llamado Bernardo Gómez.
La
última vez que Pancorbo fue tenencia navarra fue brevemente en 1129,
durante la guerra entre Alfonso VII de Castilla frente a Alfonso I.
En 1380 la villa de Pancorbo pasó a ser parte del señorío del
Concejo de la ciudad de Burgos. A mediados del siglo XV, el conde de
Salinas, don Diego Gómez de Sarmiento, usurpó la fortaleza de
Pancorbo y el castillo de Miranda de Ebro, manteniendo en su poder la
de Pancorbo hasta las primeras décadas del siglo XVI.
El
castillo fue restaurado a la vez que se ejecutaban las obras de la
fortaleza de Santa Engracia en la última década del siglo XVIII.
Pero el arreglo de sus defensas no duró mucho, pues fue quemado el
10 de agosto de 1835 por los enemigos de Isabel II, durante la I
Guerra Carlista. En la actualidad, tan sólo se pueden vislumbrar los
restos de sus muros, los agujeros en las rocas para anclaje de las
escaleras, y un puente entre dos peñas.
Fuente: Castillos del Olvido
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