El Castillo del Tossal del Águila, o simplemente Castillo de Bañeres de Mariola, se halla situado en la población homónima de Bañeres de Mariola en la provincia de Alicante (Comunidad Valenciana), y es uno de los más majestuosos de la misma.
Dominando
las más altas cotas del llamado El Tossal del Águila, se sitúa a una altura de 830 metros, convertido en un hito
estratégico controlando la cabecera de los valles de Albaida y del
río Vinalopó, donde se encuentran los restaurados restos de un
recinto de planta poligonal, de una altura de 4 metros y 1,50 metros
de espesor, construido en mampostería con una crestería alternante
provista de almenas macizas y paramentos aspillerados, dotados de una
puerta adintelada en sillería que permite el acceso al interior
(Azuar Ruiz, 1981).
En
el espacio que podríamos definir como patio de armas, parece que
pudieron situarse diversas estancias, como un molino de sangre, que
aparece en los inventarios del castillo en el año 1.446 (Castelló
Mora, 2001). Este tipo de molinos se llaman así porque eran
accionados por la fuerza de un animal (asno, burro, mula, etc.), que
giraba alrededor del molino moviendo el mecanismo de la muela que
convertía el trigo en harina. También se observa la existencia de
una gran sala, que la documentación de la época denomina “sala
major del Castell”, cuyas cubiertas de madera fueron restauradas
por Martí Navarro, carpintero de la villa de Villena en el año
1.495. Junto a ella, también se encontraba una pequeña iglesia y un
aljibe abovedado que ha sido recientemente documentado
arqueológicamente por José Ramón Ortega Pérez dentro del proyecto
de puesta en valor realizado por el arquitecto Marius Beviá García.
Todo
este conjunto está presidido por la gran torre del homenaje con
fábrica de tapial y cajas de encofrado de 1,35 x 0,90 metros, que
está cimentada sobre la roca del tossal, con una base de 7,80 x 7,25
metros y 17 metros de altura repartida en tres plantas. A la primera
planta se accede por una puerta en altura a 2,50 metros de la base
que actualmente está parcialmente tapiada en el frente sureste y
tiene una cubierta de bóveda de cañón apuntada, con arista
paralela al muro sureste (Azuar Ruiz, 1981). La segunda planta está
dotada de un rellano, que algunos autores identifican con las
dependencias del alcaide de la fortaleza (Calabuig Alcántara ,2001)
. La comunicación interna entre ellas se realizaría con escaleras
de madera abatibles, ya que no existe prueba de una escalera en obra,
lo que dificultaba el tránsito, pero compartimenta mejor la defensa
de la torre.
Considerada
desde siempre como una construcción de época almohade, esta gran
torre actuaría a modo de atalaya de control en esta zona montañosa
alicantina, al estilo de las torres de Almudaina o la Torre de les
Maçanes (Azuar Ruiz, 1995). Los recientes trabajos de excavación
arqueológica, sin embargo, han permitido confirmar que su
levantamiento debió producirse después de la conquista cristiana,
sobre los restos de la inicial torre almohade, hacia la segunda mitad
del siglo XIII (Azuar Ruiz, 2004). Esta novedosa aportación coincide
perfectamente con la primera noticia documental que tenemos del
castillo, que es del 13 de Octubre de 1.249, cuando el rey Jaime I le
concede al castillo y villa de Bañeres a Jofré de Loaysa y a su
esposa Jacometa.
El
control señorial se extiende hasta el año 1.446, cuando Bañeres
pasa a depender de la villa real de Bocairente, merced a la venta de
su último señor, Jaime d´Artés, situación que se va a prolongar
hasta la obtención de su independencia en el año 1.618 (Castelló
Mora, 2001). Durante la Guerra de Sucesión (1701-1713), Bañeres
abraza la causa de Felipe V y la ciudad y el castillo soportan los
violentos ataques de las tropas del archiduque Carlos, como el del 26
de Abril y el del 8 de Mayo de 1.706, dirigidos por Ramón de
Casamayor, o el del 14 de Noviembre del mismo año, dirigido por el
general Juan Manuel Noroña al frente de 4.000 hombres, por lo que
recibieron el título de “Villa muy Noble, Fiel y Leal” el 12 de
Julio de 1.708 (Azuar Ruiz, 1995). Una posible reconstrucción de la
fortaleza parece que se produce en 1.803, durante la Guerra contra el
francés, a tenor de la fecha esculpida en una piedra de sillería
situada en el acceso a la estancia grande abovedada.
En
la segunda mitad del siglo XIX, se acelera su ruina tras su abandono
y el Consell de la Villa acuerda su demolición en 1.905,
ejecutándose ésta parcialmente. Hasta los años 70 del siglo XX o
se acomete una restauración que marcaron la configuración actual de
este hermoso castillo alicantino, consolidando especialmente los dos
sectores de las murallas.
Fuentes: Wikipedia
Castillos de Alicante
Guardianes de piedra
Ximo G. Rico (Fotos)
Galería:

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