Los restos de las antiguas Murallas de Madrid se hallan esparcidas por distintos emplazamientos de la capital de España, especialmente por las cercanías de la Catedral de La Almudena, en la Comunidad de Madrid.
MURALLA
ÁRABES:
La
primera muralla, y quizás la fundación de Mayrit, se puede situar
en el siglo IX, cuando el Emir Mohamed I ordenó construir una
atalaya en el lugar donde hoy tenemos el Palacio Real. Madrid formaba
parte del sistema defensivo de atalayas a lo largo del valle del Tajo
que controlaban el posible paso de los cristianos por Somosierra,
Tablada y La Fuenfría hacia Segovia, Zaragoza o Toledo. Asimismo,
ordenó también construir una muralla que protegiera la villa ya
existente alrededor de la atalaya. Dicha muralla, construida en
pedernal y abarcando una extensión de 9 hectáreas de terreno, tenía
3 puertas, además de un portillo que se ha descubierto recientemente
en las excavaciones cercanas a la Plaza de la Armería.
La Puerta
de la Sagra, o de la Xagra, estaba situada en el lienzo
Norte de la muralla árabe, en el Campo del Rey, frente a lo que hoy
es la Plaza de la Armería. Luego, con la primera ampliación
cristiana, la que se construyó al Este adoptó el mismo nombre. Ésta
se ubicó en el nuevo trozo de muralla que unía la almudena con el
Alcázar, a la altura de la intersección de las calles Rebeque y
Requena, siendo derribada en 1548.
El Arco
de Santa María, llamado así por estar cerca de la Iglesia de Santa
María, era también conocido como «de la Almudena» por comunicar
la antigua almudena con la Medina. Se derribó en 1570 con objeto de
ensanchar la calle para el paso de Ana de Austria, última esposa de
Felipe II, construyéndose en 1672 una nueva puerta a la que también
se llamó Arco de Santa María.
La Puerta
de la Vega, quizás muy parecida a la Puerta de Bisagra, en Toledo y
una de las dos puertas por donde se dice que entró Alfonso VI a
Madrid; la otra posible entrada es por la de Guadalajara. Tenemos los
cimientos de su torre defensiva derecha en el lienzo de muralla
existente en la Cuesta de la Vega, en el parque de Mohamed I. Este
lienzo, visible parte de él en la fotografía superior, tiene unos
120 metros de largo, 8 de alto y 2 de ancho. Cuenta con un portillo y
se pueden adivinar en él 6 torres, de las que 4 aún están en pie.
En el parque, también podemos observar la maqueta de las murallas
árabe y cristiana que vemos en la fotografía de la izquierda.
En
las excavaciones que se están realizando en la zona comprendida
entre la Plaza de la Armería del Palacio Real y la Catedral de la
Almudena, donde se está construyendo el futuro Museo de las
Colecciones Reales, han aparecido restos de la muralla y torres
árabes que, por su disposición, muestran que el castillo árabe y
la muralla no estaban unidos, siendo aquel externo a ésta. Asimismo,
se han encontrado restos de casas musulmanas, las primeras que
aparecen en Madrid y que nos permiten descubrir cómo eran. Tenían
unos 90 metros cuadrados y disponían de sótano, planta baja con
pozo y planta alta.
La Torre
de los Huesos es una atalaya islámica que podemos observar en
los aparcamientos subterráneos de la Plaza de Oriente. Su misión
durante la dominación árabe era la vigilancia del entonces
existente barranco del Arroyo del Arenal. Con la conquista cristiana,
fue incorporada como torre albarrana a la muralla cristiana para
proteger la Fuente de los Caños del Peral (en la hoy Plaza de Isabel
II) y asegurar la Puerta de Valnadú (situada en la confluencia de
las calles Unión y Vergara).
MURALLA
CRISTIANA:
La
segunda muralla de Madrid fue construida por Alfonso VII en el siglo
XII y era el triple de extensa que la primera, rodeando 35 hectáreas
de terreno. Constaba de 4 puertas, hoy inexistentes al haber sido
derribadas en diferentes momentos: Puerta de Valnadú, Puerta
de Guadalajara, Puerta Cerrada y Puerta de Moros. Se
conservan los siguientes restos de la muralla:
Calle
de los Mancebos: En los números 3 a 5, como antigua pared medianera,
se conserva un trozo corto y deteriorado. Aquí llegamos al lugar
donde estaba la Puerta de Moros sobre la actual Plaza del
Humilladero, entre las calles Almendro y Cava Baja. Esta puerta fue
demolida en el siglo XVII.
En
la Plaza de Puerta Cerrada, en los números 4 a 6, dentro
de viviendas particulares, existe un trozo de la muralla entera hasta
la coronación, incluido el adarve o camino de ronda, así como su
pretil y un torreón semicircular. El
nombre de la plaza le viene dado, evidentemente, por ser el lugar
donde antiguamente se encontraba la desaparecida Puerta Cerrada,
así llamada por estar normalmente en esa situación ya que, al ser
una puerta con muchos recovecos donde podían esconderse malhechores
y debido al alto grado de desgracias allí ocurridos, se decidió
cerrarla. Así se mantuvo hasta poblarse el otro lado de la muralla.
Se demolió en 1569, al entrar en la ciudad Isabel de Valois, esposa
de Felipe II.
Desde
ésta, la muralla continuaba hasta la que quizás era la puerta
principal de la ciudad: la Puerta de Guadalajara. Para llegar a
ella, la muralla recorría un trayecto paralelo a lo que ahora son la
Calle de Cuchilleros y la Cava de San Miguel y que entonces eran su
foso. Esta puerta se destruyó en un incendio fortuito y no se
reconstruyó al no tener ya utilidad.
Calle
del Espejo. Desde la Puerta de Guadalajara, la muralla
continuaba paralela a las que hoy son calles del Mesón de Paños y
de la Escalinata para llegar a la Puerta de Valnadú y,
desde ésta, hasta el Alcázar para finalizar allí su perímetro.
Fuente: Castillos del Olvido
Galería:








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