El Castillo de Castrillo de la Vega, llamado también Torre del Monte o Torre de Montanejo, se encuentra situado en las cercanías de la población de Castrillo de la Vega, en la provincia de Burgos (Castilla-León).
Entre
Castrillo y Aranda se encuentra la torre del Monte o de Montejo. Por
la posesión del término (perteneciente a Castrillo) en que se
levanta, mantuvo el conde de Miranda abundantes disputas con Aranda
de Duero. Alrededor del castillo hubo un poblado llamado Montejo.
Resulta difícil saber cuándo los documentos se refieren a éste y
no a otro Montejo cercano a Fuentelcésped (provincia de Segovia). Es
éste el castillo que dibujó Gil Gabilondo, que dejó sin historiar
y que equivocadamente identificó con el de Aranda.
Parece
que también el P. Silverio Velasco yerra al afirmar que dentro de la
jurisdicción y propiedades de Aranda se encontraba el monte de
“Torremilanos” o Tordemilano, a surco de monte de villa y tierra
de Aza, y en cuya primera eminencia se destacaba una pequeña
fortaleza o castillo flanqueado de almenados torreoncillos, a los que
daba acceso entre dos sólidos cubos una graciosa puerta de arco
redondo, pues como ya se ha dicho perteneció al conde de Miranda.
Según
los citados dibujos de Gil Gabilondo y el análisis de los restos
actuales parece que el castillo consistió, fundamentalmente, en un
cuadrado no muy grande (unos 15 mts. de lado) cuyas esquinas estaban
flanqueadas por fuertes cubos. Hoy día sólo queda un trozo de
lienzo al norte (de 0,85 mts. de grosor) y el cubo del lado más
abrupto del terreno, junto al que estuvo la puerta de ingreso al
castillo.
Por
encontrarse dicho cubo en lugar de fuerte pendiente tiene una base de
extraordinario grosor, lo que ha contribuido a su conservación. A
media altura las paredes se reducen a la mitad. Todo es de
mampostería. Posee diferentes troneras, ha perdido las almenas y se
encuentra en estado ruinoso. Excepto al noreste el castillo estuvo
defendido por doble foso perfectamente visible aún
Los
restos actuales corresponden de todas formas a fines del siglo XV,
como lo demuestran su plano, cubos, troneras, etc., siendo el arco de
medio punto de su puerta aún más moderno. Sabemos que había sido
comenzado a construir en 1456. Efectivamente, en dicho año Enrique
IV ordenaba informar sobre si Diego de Zúñiga “...fasia una
fortaleza en un monte çerca de la mi villa de Aranda...”, con
quejas de ésta pues se estaba levantando en deservicio del rey,
contra las leyes del reino y daño y perjuicio de la villa.
El
rey ordenó derribar lo hecho, pero eran años de anarquía y se
siguió con la obra. El fin disuasorio del castillo frente a
poderosos vecinos queda perfectamente reflejado en el famoso letrero
que, según Pellicer lucía allí: “...Aunque
pese a Roa i Aranda, soy del Conde de Miranda...”.
De aquí que también se le llamase castillo de “aunque os pese”.
Fuente:
Castillos del Olvido
Galería:







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