La Torre Chíchar se encuentra situada en el término municipal de la población de Aledo, en la Región de Murcia.
La
fortificación se encuentra enclavada en el cortijo de Chíchar. Los
restos del edificio se sitúan en la cima de un cabezo localizado
cerca de las estribaciones septentrionales de la Sierra de la Tercia.
Un lugar estratégico desde el que se controló la importante vía de
comunicación que enlazaba Aledo con Lorca. Esta elevación
geográfica, donde se sitúan las antiguas estructuras defensivas, se
yergue en la margen derecha del Barranco del Nacimiento, y a sus pies
se localiza la Fuente de Chíchar, cuyas aguas continúan aún
alumbrando de la tierra.
Los
orígenes de esta fortaleza medieval no están del todo claros,
aunque hay que relacionarlos con el Castillo de Aledo y su extensa
labor de control del territorio. Básicamente, Chíchar se convierte
en una avanzadilla de la fortaleza de Aledo sobre las vías de
comunicación utilizadas por gentes, mercancías y ganados
procedentes de Lorca y, por ende, del sur peninsular. A falta de una
prospección sistemática, no se puede concretar una fecha aproximada
o razonable en la que se pudiera situar su construcción, si bien
tradicionalmente la obra ha tenido una adscripción islámica.
Los
escasos restos conservados parecen corresponder a un edificio de
planta rectangular, aunque sólo se conserva el testimonio de la
cimentación y un muro de poco más de un metro. Es igualmente
destacable la fuente, con pretil de piedra, que estaría asociada a
la fortificación, además de servir de abrevadero a los ganados que
por allí trashumaban.
Las
raíces históricas de la Torre Chíchar se deben de buscar en su
estratégica situación, en un lugar bien abastecido de agua gracias
al alumbramiento de la fuente homónima desde donde se domina
perfectamente el antiguo camino que enlazó Aledo y Lorca, o lo que
es lo mismo, en extensión, una de las vías que comunicaban el sur
peninsular con el levante hispánico. Al abrigo de la fortificación,
y animado por la existencia de un relevante acuífero, pudo haberse
generado, en torno a los últimos tiempos del periodo islámico, una
alquería.
Estos
caminos fueron, durante toda la Edad Media (e igualmente la Moderna),
muy utilizados por los grandes rebaños que, conducidos por sus
pastores, buscaban umbrías y buenos pastos para los animales. Y
desde poco después de la incorporación del Reino de Murcia a la
Corona de Castilla (1243), Aledo y sus territorios se convirtieron en
una importante encomienda de la Orden de Santiago, por lo que la
torre estuvo controlada por los caballeros de Uclés. Es posible que,
tras quedar despoblada la alquería, la fortaleza pudo actuar de
avanzadilla del Castillo de Aledo, efectuando una labor de control
territorial, enlazado con la fortaleza de Espuña a través de
ahumadas durante el día y fogatas durante la noche, dándole así
los convenientes avisos de peligro. También pudo la torre servir de
lugar de postas para los correos y comunicaciones desde Lorca a
Aledo.
Los
restos arqueológicos de lo que una vez pudo haber sido una
fortificación se sitúan agrupados en torno a la zona superior del
cerro. Las estructuras visibles podrían corresponder con un edificio
cuadrangular, de unos 9 m por 4,5 m, aunque, no obstante, hoy sólo
quedan arranques de muros y cimientos, excepto en el lienzo sur, que
conserva casi unos dos metros de alzado y en el que se abre un
pequeño vano. Estos muros se construyeron utilizando argamasa de cal
y mampuestos.
No
obstante la ausencia de una prospección arqueológica mucho más
exhaustiva que impide precisar más en los diferentes elementos
constructivos que una vez tuvo esta fortificación, a simple vista se
reconocen algunas estructuras soterradas alrededor del cerro, que
podrían incidir en la existencia de un hábitat más extenso de lo
que a primera vista pudiera parecer. La abundancia de fragmentos de
restos cerámicos que se pueden fechar en torno al siglo XII, puede
incidir en este aspecto.
Fuentes: Wikipedia
regmurcia.com
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