sábado, 4 de enero de 2020

Torre del Rico (Jumilla, Murcia)


La Torre del Rico se encuentra situada en la pedanía del mismo nombre, perteneciente al término municipal de la ciudad de Jumilla, en la Región de Murcia. 

Es una construcción defensiva construida en el último tercio del siglo XVI para facilitar la repoblación de los campos circundantes. Se trata, por tanto, de una edificación levantada con una intencionalidad muy concreta. Por un lado, dar seguridad a pastores y agricultores en caso de peligro, y, por otro, como símbolo de poder de su propio dueño sobre sus tierras y colonos. 

Fue restaurada en el año 2000 para usos sociales y culturales, por lo que presenta un excelente grado de conservación y permite que hoy se pueda contemplar un magnífico ejemplo de fortificación rural moderna.

Esta fortificación se localiza enclavada sobre una suave loma que controla una extensa llanura delimitada por la Sierra del Carche. Al lugar, hoy un caserío que pertenece a la ciudad de Jumilla, se llega por la carretera CM-3213, que comunica Jumilla con Novelda (Alicante). 

Allí, la torre es la construcción más significativa, y su fachada mayor preside una pequeña plaza que permite contemplar los elementos más importantes de esta singular fortificación. Los accesos a sus exteriores resultan muy fáciles, aunque por lo general su interior suele estar cerrado para su mejor custodia. 

Tal y como anuncia la inscripción de la puerta, la fortificación fue construida por Antonio Rico en 1573. Se trata, a primera vista, de una torre de repoblación, o lo que es lo mismo, una fortificación destinada a proteger a los habitantes del lugar, pastores y agricultores, en caso de un ataque. 

La peligrosidad del lugar y de la época responde a hechos concretos: su situación fronteriza, enclavada en el señorío de Villena, entre los reinos de Valencia y Murcia –entre las coronas de Castilla y Aragón–, situaba el lugar en un espacio políticamente complicado a pesar de la unión dinástica producida tras el matrimonio entre los Reyes Católicos en 1469. Un excelente ejemplo serían los movimientos bélicos producidos en torno a las Comunidades y Germanías en 1520. 

Por otro lado, y a pesar de la conquista de Granada en 1492, la gran cantidad de población de origen musulmán asentada en el vecino y antiguo reino nazarí, y también en las tierras valencianas y de la Vega Baja del Segura, colocaban a todo el territorio murciano en un lugar susceptible de levantamientos armados, como se pudo comprobar en la rebelión de los moriscos en los últimos años de la década de 1570. 

Por todo ello, resultaba imprescindible un lugar de refugio y defensa de los vecinos en caso de peligro. Pero existe también otro factor, generalmente menos tenido en cuenta, al que responde la construcción de la torre de Antonio Rico. Y es la intencionalidad de enseñoreamiento del territorio al que domina; o lo que es lo mismo: es un símbolo de poder. Es decir, estamos ante un ejemplo de la arquitectura de las apariencias, o la idea provocada de mostrar a quienquiera que contemplara la fortificación, que viviese en las cercanías o que se estableciese como colono en los campos circundantes, de quién era la mano que controlaba el territorio y, en suma, quién podía ejercer ciertas facultades potestativas. 

La construcción defensiva es un sólido torreón cúbico, cuya planta se inscribe en un rectángulo que mide 11,10 metros de este a oeste, y 9 metros de norte a sur. Su interior se estructuró, en su día, con tres cubiertas y una terraza almenada (hoy desaparecida). El sistema constructivo que soportaba los pisos se realizaba a través de un gran macho o pilar central donde apoyaban las vigas que sostenían los techos. 

A su interior se accede desde una única puerta situada en su fachada principal, la de mediodía. Se trata de un vano de medio punto enmarcado por grandes sillares bien trabajados y cerrado por una fuerte puerta de madera de sabina, perfectamente conservada en la actualidad. El flanqueo se encuentra defendido por dos troneras que atraviesan las jambas del acceso, y su defensa se completa con tres saeteras situadas en la vertical de la puerta, que se repiten también por la fachada del este y oeste; estrechas aberturas que facilitaban igualmente la iluminación del interior del edificio. 

Toda la construcción se realizó utilizando piedra de la zona trabada con argamasa de cal. No obstante, elementos definitorios de los muros, como la puerta, las saeteras y las esquinas de los muros, se construyeron con sillería bien escuadrada. Reformas posteriores hubieron de eliminar la cubierta almenada que una vez tuvo para colocársele una a dos aguas que, sin embargo, no consiguió desvirtuar el carácter de poderosa fortaleza que aún posee el edificio. 

El elemento característico de la fachada principal es, además de la puerta, un escudo nobiliario fabricado en sillería y situado en la tercera planta. En él se representa una cruz enmarcada que resalta sobre una leyenda. Bajo éste, una lápida en la que quedó inscrito: "Antonius Rico me fecit. 1573". 

Fuentes: Wikipedia
               regmurcia.com
               Ximo G. Rico (Fotos)

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