La Torre de Cope se encuentra situada en el término municipal de la ciudad de Águilas, en la Región de Murcia.
Se
encuentra al norte del cabo del que recibió el nombre y a pocos
metros de la orilla del mar. Se puede acceder a esta fortificación a
partir del núcleo urbano de Águilas, desde donde parte una
carretera comarcal que conduce hacia Calabardina. Tras atravesar las
urbanizaciones existentes en esta playa, la carretera continúa hacia
el sector septentrional de Cabo Cope, donde se encuentra la torre.
Se trata de una edificación levantada a lo largo del siglo XVI, que muestra el interés del Concejo de Lorca por ejercer un control decisivo sobre sus espacios costeros, asolados frecuentemente por corsarios norteafricanos de origen musulmán, quienes capturaban a pescadores y pastores que frecuentaban el litoral por aquellas fechas. Su ajetreada historia le dio por fin un aspecto singular, pasando de ser una simple torre en origen a un pequeño fortín en la segunda mitad del siglo XVII.
Bien
documentada gracias a numerosos estudios, la torre de Cope tiene sus
orígenes en la decisión del concejo lorquino de controlar su por
entonces extenso litoral. Unos espacios costeros que, potencialmente,
encerraban una considerable riqueza gracias a su aprovechamiento
ganadero o pesquero, y se encontraban a merced de los ataques de
corsarios norteafricanos.
Así, en el año 1530 comenzaron los primeros tanteos para la construcción de una pequeña fortificación al norte del Cabo Cope, en un lugar a pocos metros de la orilla del mar, que no parece muy apropiado dada la proliferación de alturas naturales que dominaron la torre, pues hubiese sido más adecuado buscarle una posición más elevada a la misma. Diferentes fueron las causas que alargaron el fin de las obras hasta el año 1574, cuando quedaron concluidas las tareas de construcción de la edificación.
Una dotación permanente en torno a tres o cuatro personas y armadas con algunos esmeriles que constituían su única defensa artillera, no fueron suficientes para soportar los reiterados y violentos ataques de los corsarios berberiscos, que culminaron en varias ocasiones la captura de los soldados y hasta con la ruina de la fortificación a finales del siglo XVI. La torre no sería reconstruida de nuevo hasta el año 1663, cuando ya los condicionamientos económicos, sociales y políticos eran bien diferentes.
La
obra tuvo en principio la estructura de una torre exenta, de planta
cuadrada y cuyos alzados se dividían en tres. Presentaba su proyecto
original una serie de elementos característicos de las
fortificaciones de la época (primer tercio del siglo XVI), como las
almenas, saeteras, un matacán y la puerta de acceso sobreelevada del
nivel del suelo.
Sin
embargo, los constantes ataques (con éxito muchos de ellos) de
piratas berberiscos y los rápidos avances tecnológicos de la época
(el uso generalizado de la artillería pirotécnica y la adaptación
a ésta de las fortificaciones), así como el mal emplazamiento
estratégico de la torre, llevaron a la necesidad de numerosos
cambios.
Aprovechando su reconstrucción, tras la ruina y abandono de la fortificación, hacia el último tercio del siglo XVII se acometieron una serie de obras que transformaron el edificio original. Así se perfeccionó la torre con un cuerpo trapezoidal que se adosó al frente que mira al mar, añadiendo además un revellín dotado de dos torrecillas circulares que flanquearon la puerta de acceso y los muros, así como la construcción de un cerco de mampostería en el lado opuesto al mar.
Fuentes: Wikipedia
regmurcia.com
Ximo G. Rico (Fotos)
Galería:









No hay comentarios:
Publicar un comentario