La Torre de la Santa Faz se encuentra localizada en el término municipal de la ciudad de Alicante, capital provincial de la Comunidad Valenciana.
Es, sin duda alguna, una
de las más hermosas torres, de las más de treinta que posee, la
huerta de Alicante, adosada al Monasterio de la Santa Faz en las
cercanías de la población de San Juan de Alicante, en la misma
carretera general N-332 Alicante-Benidorm, que ha sido objeto de una
reciente rehabilitación promovida por el Ayuntamiento de Alicante y
llevada a cabo por el arquitecto alicantino Marius Beviá García. La
torre se haya en la zona privada del convento de clausura, que no
hace mucho se ha visto envuelto en una polémica al querer las
autoridades eclesiásticas cerrar el convento, lo que ha provocado
multitud de quejas por los alicantinos.
Se trata de una defensa
de planta rectangular y morfología troncopiramidal con la base
alamborada. Está construida con muros de carga de mampostería con
sillería labrada y encadenada en las esquinas, ambas aparejadas con
mortero de cal y cuyas juntas salientes conforman
pseudocircunferencias tangentes entre sí, solución formal muy
frecuente en los siglos XV y parte del XVI. La torre presenta una
altura de 17,16 metros, pudiendo ser de mayor altura, dado que
sabemos que, como mínimo, el nivel actual del suelo se encuentra
0,83 metros sobre el nivel original. Todas las aperturas originales
son troneras, y están situadas en la planta baja en todos sus
frentes, seis visibles y posiblemente otras dos más ocultas por los
muros del convento. En las alturas superiores también las
encontramos, pero parcialmente cegadas, siendo sólo tres visibles.
Una cornisa remata el edificio, donde se disponen cuatro
escaragüaitas amatacanadas en cada esquina. El acceso se encuentra
situado en altura en el frente norte y es de pequeño tamaño,
realizado en sillería con arco de medio punto, teniendo sobre él en
la última planta una ladronera apoyada sobre tres modillones de
sillería labrada.
Interiormente, la torre
presenta cuatro alturas resueltas con forjados leñosos, comunicadas
por una escalera de caracol, que se prolonga hacia el subsuelo del
edificio. Estas plantas no son las originarias, dado que el primitivo
acceso hoy está convertido en una ventana y las modificaciones se
realizaron a finales del siglo XVII para dar continuidad a los
forjados del nuevo dormitorio de las monjas que proyectó el maestro
de obras Vicent Soler. Se aprecia este cambio en el trazado de la
escalera que es de planta circular en las áreas no modificadas y de
planta cuadrada en los niveles transformados. En este mismo momento
es cuando se procede a la apertura de los grandes huecos en las salas
de la torre para que sirvan de habitación y se condenan la mayoría
de los huecos defensivos.
Por las trazas de la
torre, parece claro que su construcción debió de realizarse con
anterioridad a la mitad del siglo XVI, dentro de un modelo
constructivo propio de las defensas pre-abaluartadas, aquellas que
aún conservan elementos propios de las fortificaciones medievales,
como las defensas verticales, pero que van incoporando las nuevas
soluciones renacentistas como son la base alamborada o las troneras
de buzón, La primera noticia que tenemos de la torre nos la ofrece
la visita del Oidor del rey Felipe II, Jerónimo Arrufat, quien en el
año 1.553 redacta un informe que se conserva en el Archivo Municipal
de Alicante en el que se insta a que “...se apareje la falsa
cubierta que está sobre el dormitorio de las monjas de la Verónica
enfrente de la torre, para que quede como señora y con defensa y no
se pueda escalar...” . En este mismo documento se hace referencia a
una segunda torre que existía en el convento, llamada Torre de los
Frailes (Menéndez Fueyo, 2014). Esta segunda torre debió alargar el
tiempo de su construcción, habiendo constancia en los años 1.582 y
1.587 de inversiones de la ciudad para ser construida.
La torre que pervive
actualmente es sin duda alguna la Torre de las Monjas, ya que la
descripción que se hace de la Torre de los Frailes es una
construcción de mampostería en su base, con relleno de tierra en su
interior, y muros de tapial en el resto de su altura, que son
características totalmente distintas a la torre de las monjas, toda
ella en sillería y cantería. Esta torre estaría ubicada en la
parte posterior del convento, opuesta diagonalmente con la Torre de
las Monjas, y no quedando en la actualidad ningún vestigio visible
de ella. La fecha de 1.580 ha inducido a varios autores a atribuir la
torre de las monjas de la Santa Faz esta cronología, pensando que
sólo se edificó una, incluso atribuyendo las obras a Antonelli il
Vecchio, ingeniero militar italiano que estuvo trabajando en esas
fechas en Alicante.
Fuentes: Castillos de Alicante
Torres de la Huerta de Alicante (Univ. de Alicante)
Ximo G. Rico (Fotos)
Galería:



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