lunes, 13 de enero de 2020

Torre de la Condomina (Alicante, Alicante)


La Torre de la Condomina se halla situada en el término municipal de la ciudad de Alicante, capital provincial de la Comunidad Valenciana. 

Entre los confines de los términos municipales de Alicante y San Juan, existe una zona denominada la Partida de la Condomina, zona de huerta antigua que en la actualidad ha sido en la mayoría de su extensión absorbida por las modernas urbanizaciones de la Paya de San Juan, y en las que existen una veintena de torres vigía y de defensa, muchas de ellas abaluartadas, en muy distintos grados de conservación. 

Algunas desaparecidas por completo, otras en estado de semirruina y las más, afortunadamente, en un excepcional estado de conservación. Son las llamadas “Torres de la Huerta”, con un alto interés cultural e histórico de la provincia de Alicante, como es el caso de la presente torre, situada en las cercanías de la Torre de Villagarcía. 

La partida de la Condomina se ha caracterizado, ya desde época lejana, por el establecimiento de población en numerosas villas dispersas, que en la mayoría se mantienen en la actualidad y que se comenzaron a construir tras la desaparición de la ciudad romana del Tossal de Manises. Algunas, más cercanas al mar, tenían como misión formar una red de alerta rápida para dar aviso de la proximidad de los enemigos al castillo-fortaleza más cercano, que sería el Castillo de Santa Bárbara en Alicante capital.

En cualquier caso, no hay que olvidar que el margen de las tensiones entre comunidades cristianas y musulmanas después de la expulsión de los moriscos a principios del siglo XVII, los factores de inseguridad se mantuvieron hasta algunos siglos después. Los ataques berberiscos a la costa alicantina se mantuvieron hasta bien entrado el siglo XVII y, posteriormente, la amenaza de la flota de guerra francesa estuvo presente durante la Guerra de los Treinta Años. Además, el bandidaje, oculto en las cercanas montañas alicantinas, también tuvo su incidencia en el mantenimiento de estas casas fortificadas. 

Son pues, un excelente ejemplo de arquitectura militar-defensiva adaptada a las circunstancias sociales de estos siglos y se tiene conocimiento de que al menos existieron unas 30 torres que la mayoría están debidamente catalogadas, mientras que otras han desaparecido por completo, como la Torre Maimona o la Torre Teresa. 

La torre está exactamente ubicada en las inmediaciones de la Torre de Villagarcía y se asienta sobre una plataforma de mayor base que la propia torre. Se encuentra en excelentes condiciones de conservación, ya que se halla adosada, por dos de sus lados a una gran casa solariega y rodeada de magníficos jardines, siendo una propiedad privada. Una parte de la casa solariega, la que se encuentra a su derecha, es de reciente factura. 

Su fábrica es de buena calidad, a base de sillares en casi toda su construcción. Dispone de varias ventanas y aspilleras en sus muros, accediéndose a la torre a través de una puerta desde el interior de la vivienda adyacente. 

Es de base reducida, lo que le otorga un aspecto de esbeltez a pesar de contar solamente de planta baja y dos pisos. Está coronada por almenas, que son de construcción muy posterior y en buen estado de conservación. La ausencia de plinto en su base le otorga una cronología de principios del siglo XVI.

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