La Torre de Santa Elena, es llamada también Torre de Santa Catalina o Torre de La Azohía, éste último por encontrarse en la localidad costera del mismo nombre, antigua aldea de pescadores cercana a la población de Mazarrón, pero perteneciente al término municipal de Cartagena, en la Región de Murcia.
La
torre se sitúa en la punta que delimita, a levante, la bahía de
Mazarrón, por lo que junto a la desaparecida torre del Puerto de
Mazarrón vigiló el tráfico marítimo en esta amplia ensenada.
Esta fortificación fue construida a finales del siglo XVI, dentro de un extenso plan que salpicó algunos accidentes costeros den antiguo Reino de Murcia de este tipo de torres, preparadas para ser artilladas y destinadas a evitar el impune desembarco de corsarios berberiscos y para que, en su radio de acción, pudieran refugiarse las embarcaciones pesqueras que pudiesen ser acosadas por éstos. Fue restaurada hace unos años, por lo que, a pesar de algunas agresiones, presenta un buen estado de conservación.
A
causa del fracaso repoblador que se dio tras la incorporación del
Reino de Murcia a la Corona de Castilla durante la segunda mitad del
siglo XIII, el litoral quedó en una peligrosa situación, amenazada
por potenciales enemigos que podían provenir del emirato nazarí de
Granada, los estados berberiscos del norte de África, e incluso de
la vecina Corona de Aragón o de franceses e italianos.
Solamente
Cartagena, reducida a su mínima expresión urbana, refugiada tras
sus muros, pugnó por sobrevivir en el contexto costero bajomedieval.
Así, el panorama que presentaba la marina murciana en el siglo XVI
era el de un inmenso desierto humano, si exceptuamos la ciudad
portuaria y Mazarrón, que había nacido gracias a una explotación
minera en la segunda mitad de la centuria anterior.
Como muestra de
la integración del reino en la política general de la Monarquía,
Felipe II envió a sus ingenieros militares a estudiar la
construcción de algunas fortificaciones en la costa que protegiesen
y controlasen el espacio circundante. Así se construyó la Torre de
La Azohía, con los planos ideados por el famoso facultativo de
origen italiano Juan Bautista Antonelli, que trabajó junto al virrey
de Valencia, Vespasiano Gonzaga, en diversas tareas relacionadas con
el arte militar.
La
planta de esta fortificación se inscribe en un hexágono. Así se
alza un primer cuerpo taluzado en cuyo interior se situó, tras unos
gruesos muros, el aljibe. El segundo cuerpo y el tercero, comunicados
por una escalera de caracol que llega hasta la terraza, están
abovedados, y fueron destinados a los alojamientos de los soldados y
su alcaide.
En
el superior se abren algunos vanos que estaban preparados para hacer
fuego a través de ellos. La terraza fue preparada para poder montar
a barbeta algunas piezas de artillería, que era la auténtica razón
de ser de estas torres. También aquí se situó la letrina y un
matacán con el que proteger la puerta.
El
acceso se situaba en el segundo cuerpo, por lo que quedaba en un
nivel muy elevado del suelo, para poder aislar con facilidad la
fortificación. Toda la obra fue construida con mampostería trabada
con argamasa de cal.
Fuentes: Wikipedia
regmurcia.com
Pepe Tárrega (Fotos)
Galería:











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