La Torre Cañada se encuentra situada en el término municipal de Elche, en la provincia de Alicante (Comunidad Valenciana).
Con
la invasión musulmana, la Illici visigoda quedó incluida en el
territorio de Tudmir, disfrutando de cierta autonomía a cambio del
vasallaje al poder islámico. A finales de este periodo (siglo VIII),
la ciudad debió de trasladarde a su actual emplazamiento.
La
conquista cristiana se efectuó casi sin lucha, en virtud del pacto
anterior, pasando Elche a poder del entonces infante Alfonso, aunque
el rey Jaime I tuvo que reconquistarla de nuevo tras una grave
sublevación en el año 1.265.
A
principios del siglo XVI la ciudad sufrió frecuentes incursiones
berberiscas, destacando el saqueo de las hordas del pirata Barbarroja
en 1.522. La presencia de musulmanes en la villa agravó el problema
hasta que en virtud del decreto de expulsión de 1.609, la ciudad
quedó totalmente en manos cristianas.
La
Torre de Cañada perteneció al sistema de torres vigía y defensa
del término municipal y debió ser construida hacia el año 1.631,
sufriendo posteriormente una importante reforma en 1.891, y otra a
finales del siglo XX.
En
la última restauración se añadió un recrecido en la base en forma
de gradas, así como la creación de nuevo almenado. El interior
también está totalmente reformado y su estado actual está muy bien
conservado. Es de propiedad particular, al parecer de una familia
madrileña, y en la actualidad se encuentra cerrada.
Fue
construida en el año 1.631, y ya en el siglo XVIII se le adosó la
casa, de grandes dimensiones, que consta de planta baja y piso, con
los huecos perfectamente distribuidos según el eje de simetría que
determina el acceso, sobre cuyo arco rebajado existe un arco
nobiliario. Rodean los otros lados de la casa diversas construcciones
de carácter agrícola, propias del medio rural en que se sitúa la
casa. En tiempos modernos, en la gran explanada meridional de la
finca, se realizó un jardín, hoy abandonado por falta de riego. Es
una construcción prismática de planta cuadrada que consta de cuatro
plantas, incluyendo la rasante con el suelo que manifiesta un
semisótano y donde la comunicación entre las diferentes plantas se
realiza a través de una escalera de caracol.
Está
realizada en mampostería irregular reforzada con sillería en las
esquinas, lo cual pone de manifiesto su condición inicial de torre
exenta. Su remate está formado por unas ménsulas en voladizo, muy
similares a las que presenta la Torre de Resemblanc. Sobre ella se
apoya el coronamiento, aunque hoy en día está constituido por un
peto almenado situado en el mismo plano que la fachada. Los huecos de
todas las plantas han sido agrandados hasta convertirlos en balcones
sin vuelo saliente del plano de la fachada. Algunos de estos huecos,
como sucede en la fachada sur, al ser agrandada ésta y elevada la
posición del dintel, supuso la supresión de varias ménsulas.
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