sábado, 18 de abril de 2020

Castillo del Mayoralgo (Aldea del Cano, Cáceres)


El Castillo del Mayoralgo es también conocido como Castillo de Garabato por encontrarse en una finca de este nombre en el término municipal de la población de Aldea del Cano, en la provincia de Cáceres (Extremadura). 

Forma parte de la red de fortalezas, torres y casas fuertes que, al sur de la otrora villa cacereña, se levantaron una vez reconquistada la zona para defensa de los cotos, dehesas y pastos repartidos entre la nobleza que participó en la toma de la ciudad a los andalusíes, o que se asentó en la misma venidos de tierras castellano-leonesas y norteñas. 

El castillo se ubicaría, al igual que los de las Herguijuelas o la Casa fuerte de la Cervera, cerca de la ribera del Salor y junto al trazado de la Vía de la Plata en el tramo trazado entre Cáceres y Aldea del Cano, municipio éste que, surgiendo según parece en conexión con la Venta del Cano, se fundó como aldea dependiente de la urbe, relacionada posteriormente y en cierta medida a su vez con el propio castillo. Fueron los Blázquez quienes, a comienzos del siglo XIV, levantaron inicialmente una torre conocida como de Blasco Muñoz, por ser este miembro del linaje el que ordenase erigir la misma. 

Tiempo después, cumplimentado el castillo, tomará éste por nombre el del propio linaje, que ya se hacía denominar Mayorazgo por haber sido esta familia la primera en la villa cacereña en constituir tal institución medieval en 1320. A finales del siglo XV, desaparecidas las luchas entre la nobleza local y apaciguada la sociedad castellana, la familia decide construir en las inmediaciones del castillo una quinta donde residir y controlar la hacienda y la explotación agro-ganadera, tal y como hoy siguen haciendo los herederos desde el cercano Palacio de Garabato, fechado en 1853, cayendo el recinto amurallado en desuso y posterior ruina. 

El castillo, clasificado como roquero por haberse asentado parte de él sobre una serie de berruecos, presenta una fábrica a base de mampostería pétrea reforzada con sillares graníticos en puertas, ventanas y esquinas. El ladrillo se aprecia aún en algunas de las almenas. La fortaleza, enclavada junto a un llano que se abre en la zona occidental, cercana a la antigua calzada romana, reforzó las defensas que la naturaleza no le podía dar en base a su propio diseño. 

Así, la torre del homenaje, aún almenada y rodeada de un cinturón amurallado, erguida sobre la roca granítica, quedaría antecedida por otro cuerpo más que dobla el sistema amurallado en el lado de poniente y parte baja del inmueble, alejado del berrocal sobre el que se yergue la atalaya inicial. La puerta de acceso al monumento, dibujada en recodo, sería defendida a su vez por un torreón. Este cuerpo inferior quedaría como lugar de almacenaje o cuadras, mientras que sería la torre y las estancias del cuerpo primero que rodea la misma el lugar destinado a residencia. 

Monumento en completo abandono y ruina; la torre del homenaje mantiene su estructura exterior en aparente buen estado, ocurriendo lo contrario con la muralla del primer cuerpo que la rodea, cuyos muros han caído en la zona oriental, presentando amplias grietas varios de los lienzos que aún se mantienen en pie en la zona noroccidental; otras grietas aparecen en los muros externos tanto del primer cuerpo, como del segundo, en la parte meridional del castillo; las techumbres de las estancias del cuerpo bajo se han perdido, así como parte del adarve y almenado del mismo; la vegetación cubre el interior del inmueble. 

Fuentes: Lista Roja del Patrimonio
                caceresaldetalle.blogspot.com
                Wikipedia
                castillos.net

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