viernes, 30 de julio de 2021

Castillo de Montalbán (Teruel)

 


Las ruinas del Castillo de Montalbán se encuentran situadas sobre un pequeño cerro que domina la localidad del mismo nombre en la comarca del Maestrazgo de la provincia de Teruel (Aragón). 

Se puede llegar a sus restos desde la plaza del pueblo, tomando un sendero que hay en la parte posterior de la Iglesia de Santiago el Mayor. 

Se desconoce la fecha exacta de su reconquista, pero sí se sabe que en el año 1189 lo poseía Ruiz de Azagra, soberano de Albarracín, y que en el 1210 Pedro II entregó a la Orden de Santiago la villa de Montalbán y su castillo para fortificar y organizar su defensa porque, siendo tierra de frontera y estar escasamente poblada, era amenazada constantemente por los ejércitos islámicos. 

En el año 1366 Montalbán era la primera fortaleza de la línea defensiva del Maestrazgo, fortificaciones levantadas para impedir las invasiones castellanas. El castillo fue destruido por el general Cabrera durante las guerras carlistas en el siglo XIX. 

El castillo era de planta irregular, protegido por el barranco en algunos de sus flancos. Pueden verse restos de muros de mampostería dispersos sobre el terreno y restos de posibles torres en lamentable estado de ruina. 

Se encuentra en estado de ruina progresiva. 

Fuentes: Wikipedia
               castillos.net

Galería:









Castillo de Ojos Negros (Teruel)

 


El Castillo de Ojos Negros se encuentra situado en la localidad del mismo nombre en la comarca del Jiloca de la provincia de Teruel (Aragón). 

Ojos Negros perteneció a la Comunidad de Aldeas de Daroca, sesma del Río Jiloca, y estuvo envuelta en todas las guerras que tuvieron lugar entre Castilla y Aragón en la Edad Media entre los siglos XIII y XV, motivo por el cual tuvo que fortificarse. 

El castillo fue construido a principios del siglo XIV, y documentado por primera vez en el año 1344, para defensa del lugar y como refugio de la población en caso de ataque. Debido a su proximidad con la frontera castellana, el castillo adquiere gran protagonismo durante las guerras castellano-aragonesas principalmente en el siglo XIV. La fortaleza formó parte de la primera línea de fortificaciones fronterizas aragonesas de la zona con territorios de Castilla. 

Durante la Guerra de los Dos Pedros, (1356-1369), que enfrentó al rey Pedro I El Cruel de Castilla con el rey Pedro IV El Ceremonioso de Aragón, el castillo fue destrozado e incendiado por los castellanos en el año 1356, siendo reconstruido el año siguiente. En 1363 el castillo fue reforzado, se sabe que ese mismo año, durante la gran invasión castellana, la población se refugió en la fortaleza. Ya en el siglo XV, entre los años 1449 y 1452, Ojos Negros es de nuevo atacado por los castellanos de Álvaro de Luna. Una vez finalizados los conflictos entre Aragón y Castilla, el castillo pierde importancia. 

El castillo es de planta ovalada e irregular de unos 80 por 30 metros y ocupa una extensa superficie. Se divide en dos recintos escalonados topográficamente separados por un muro. De lo que se conserva destacan tres de sus torres e importantes lienzos de la muralla. 

En el recinto inferior destaca Torre del Homenaje, conocida popularmente como “la cárcel”, siendo la mejor conservada de las tres torres. Es de planta cuadrada de 8 metros en lados y 15 metros de altura, con puerta de ingreso situada en altura, y cuenta con aspilleras en sus muros. Fue construida en mampostería con refuerzo de sillares en aristas. En el interior de su planta baja se conserva un aljibe. La torre he perdido su remate almenado y se encuentra cubierta por un tejado. La torre alberga actualmente salas de exposiciones. 

La segunda torre se sitúa a escasa distancia de la torre del homenaje, y está unida a ella por un muro. Es de considerable altura y se encuentra bastante transformada. En la actualidad es utilizada como vivienda. Presenta fábrica de mampostería en su parte inferior y el resto es de tapial. Está cubierta por un tejado inclinado. 

En el recinto superior hay restos de la muralla y la tercera torre, que protegía la entrada de la fortaleza, situada junto a ella, siendo la peor conservada de las tres, en estado de ruina, construida en tapial. Gran parte del interior del recinto superior lo ocupa actualmente la plaza de toros del pueblo. 

Respecto a lo que queda de la muralla, sus restos son mayoritariamente de mampostería y se construyeron aprovechando restos de época romana. Algunos tramos se encuentran ocupados por viviendas. Un lienzo de la muralla se derrumbó en 2008, siendo restaurada recientemente. Se sabe que dentro del castillo hubo una capilla en época medieval, hoy desaparecida. 

Fuentes: Wikipedia
               castillos.net
               aragonmedieval.com
               garcilanga (Fotos)

Galería:















Castillo de Cutanda (Teruel)

 


El Castillo de Cutanda se alza sobre un cerro desde el que domina la localidad del mismo nombre y un extenso territorio, en el término municipal de la población de Calamocha de la comarca del Jiloca en la provincia de Teruel (Aragón). 

Se puede llegar al castillo desde la plaza del Ayuntamiento por una calle que, cuesta arriba y en unos cinco minutos andando, lleva a sus pies. 

Se trata de una fortaleza construida por los musulmanes sobre restos de un antiguo asentamiento de origen celtibérico. En la primavera del año 1120, poco más de un año después de la reconquista cristiana a los musulmanes de la ciudad de Zaragoza por parte del rey Alfonso I de Aragón el Batallador producida en diciembre del año 1118, llegan noticias al monarca aragonés de que un gran ejército almorávide se dirigía a Zaragoza con intención de recuperarla. 

Se conoce que durante el invierno de 1119-1120 el emir almorávide Alí Ibn Yusuf había mandado que los jefes militares de Al-Andalus reuniesen sus tropas bajo el mando del gobernador de Sevilla, Ibrahim Ben Yusuf. La pérdida de Saraqusta no había de quedar sin respuesta. El ejército musulmán siguió el antiguo camino de Valencia, Teruel, Peralta de Alfambra, Portalrubio, Cutanda, para, desde allí, pretender seguir avanzando por Daroca hasta Zaragoza. 

Según una teoría sin confirmar plenamente, el rey Batallador, en el momento de recibir tan alarmantes noticias se encontraba sitiando la ciudad de Calatayud a los moros. De inmediato decide levantar el sitio e ir al encuentro de los almorávides. Según otra teoría, el rey y sus tropas estaban más al sur, sometiendo a un riguroso sitio a la fortaleza musulmana de Cutanda. Sea como fuere, los dos ejércitos, el cristiano y el musulmán, chocaron y se enfrentaron en campo abierto en un pequeño valle inmediato a la localidad de Cutanda entre el 16 y el 17 de junio de 1120. El resultado de la batalla fue una aplastante victoria del Batallador, los almorávides fueron vencidos y el castillo tomado por los cristianos durante la contienda, sufriendo graves daños. 

La victoria del Batallador en Cutanda acabó de consolidar la reconquista de Zaragoza. Para los musulmanes el desastre acabaría con las esperanzas de recuperar Saraqusta para siempre. Poco después de la batalla, como consecuencia del descalabro almorávide, numerosas poblaciones musulmanas cercanas y sus fortalezas caerían en poder de Aragón. 

La Batalla de Cutanda tuvo tal repercusión que, con el tiempo, se extendería un dicho popular para aludir a una desgracia o contratiempo: "Peor fue la de Cutanda". Años después el castillo fue recuperado por los musulmanes, hasta que Ramón Berenguer IV, Príncipe de Aragón y Conde de Barcelona, lo conquistó definitivamente para cederlo al señor de Belchite. 

En el siglo XIII el castillo fue cedido al Arzobispado de Zaragoza, en cuyo poder permaneció durante varios siglos. En este tiempo fue reedificado, sufrió numerosas reformas y ampliaciones (conociéndose obras en 1243, 1550, y 1556) y se convirtió en un palacio señorial. A pesar de ello nunca perdería su carácter de fortaleza. Durante las guerras entre Aragón y Castilla, en el siglo XV (1445) los castellanos intentan tomar la fortaleza, sin éxito. 

En 1838, en el transcurso de la primera guerra carlista, el castillo sufrió un ataque carlista, siendo fusilados los 23 soldados encargados de su defensa. En 1839 fue nuevamente atacado; en este caso los liberales se hacen fuertes en el castillo, obligando a los carlistas a retirarse, no sin antes incendiar la iglesia y parte del pueblo. En la segunda guerra carlista el castillo fue prácticamente destrozado, quedando en estado de ruina. 

Por lo que se observa en el terreno, el castillo sería de planta irregular. Entre sus restos destaca un muro situado en un extremo del cerro, de unos 12 metros de longitud y 8 de altura, con 2 metros de grosor, que presenta buena sillería en su parte exterior. En su parte interior quedan vestigios de una bóveda de crucería. 

Se encuentra en proceso de ruina progresiva. 

Fuentes: Wikipedia
               castillos.net
               sipca.com
               Ayto. de Cutanda (Teruel)

Galería:











Murallas de Teruel (Teruel, Teruel)

 


Las Murallas de Teruel son el conjunto defensivo del cinturón medieval de la ciudad de Teruel, capital provincial de la Comunidad de Aragón.

En el año 1374 , Pedro IV en Barcelona quiere llevar a cabo una serie de obras en la ciudad de Teruel “por tal que la dita ciudat sea mas defensable en caso de necesidad de guerra”. Las obras fueron las siguientes: construcción de tres aljibes que se sitúan en el subsuelo de la Plaza del Torico, para garantizar el suministro de agua, en caso de asedio a la ciudad y renovar el perímetro de amurallado para proteger a la ciudad en caso de nuevos asedios. El encargado de la dirección y supervisión de las obras sería Fray Juan Fernández de Heredia. 

Todas las torres, puertas y lienzos pueden fecharse en la segunda mitad del siglo XIV y XV. La técnica empleada en la construcción es la mampostería irregular, obtenida a partir de la mezcla de piedra, ladrillo, cal, arena y agua. Si observamos una sección transversal de los muros, se certifica que se construyeron mediante un aparejo consistente en dos paredes verticales de sillarejo o mampuestos más o menos regulares, cuyo espacio interior se rellena con una gruesa capa de adobe y ripios de diverso tamaño.

PUERTAS DE LA MURALLA: 

En las Murallas de Teruel se abren siete puertas que podemos agrupar en cuatro principales y tres secundarias. Entre las primeras encontramos la de Zaragoza, cuya primera mención documental es del año 1185; la de Valencia, nominada por vez primera en el año 1245; la de Guadalaviar, mencionada ya en el año 1196 y, finalmente, la de Daroca. Entre las secundarias está el Portal Nuevo, el Portal de San Miguel (vulgo de la Traición o de Los Arcos), y el Portal del Postigo, al final de la calle Nueva. 

Merece especial interés el Portal de San Miguel conocido como Portal de la Traición que se encuentra a los pies del Centro de Interpretación de la ciudad. La tradición la conoce como “Puerta de la Traición”, porque por esta puerta el juez de la villa Gil Torres vendió la ciudad a los castellanos. Estuvieron desde 1343-1366, en la denominada Guerra de los Dos Pedros. Se cuenta en la ciudad que durante esta guerra, un contingente castellano asediaba la ciudad de Teruel ya que era una ciudad muy bien amurallada y perfectamente defendida. 

Con el paso de los días empezaron a escasear los alimentos y la población comenzó a sentir miedo a ser aniquilados. Pero un juez de Teruel, temiendo ser torturado e incluso pagar con la muerte, decidió establecer un pacto secreto con el enemigo: abrirle el Portal de San Miguel. El día tres de mayo, día de la Santa Cruz, las tropas de Pedro I entraron en la ciudad por el “Portal de la Traición” y Teruel, sin remedio, tuvo que rendirse, quedando bajo dominio castellano. 

El rey castellano quedó tan satisfecho con su conquista que decidió no tomar represalias contra los turolenses, incluso les permitió que siguieran con sus costumbres. Antes de abandonar Teruel, el ejército castellano saqueó la ciudad y se llevó consigo los pendones y banderas que los turolenses habían conseguido en nobles batallas. 

Al enterarse el rey aragonés de la escasa resistencia, del saqueo y de los bienes usurpados por los castellanos, se enfadó tanto con el pueblo de Teruel que le retiró los Fueros. Pasado un tiempo y ante las súplicas de los turolenses, Pedro IV decidió devolverles los fueros. Quien no perdonó nunca al juez traidor fue Teruel, tampoco pudo aplicarle justicia por haber huido con el enemigo castellano.

TORRES DE LA MURALLA: 

Las torres de la muralla están situadas en el perímetro de lo que fueron las murallas, y se conservan cuatro de diferente tipología: La Torre de San Esteban, que se localiza al lado del desaparecido Portal de San Esteban. Tiene planta ultrasemicircular y está construido con sillarejo. Conserva algunas aspilleras y su remate almenado. 

La Torre de Ambeles, que es de planta estrellada. Su calidad constructiva es muy alta, aunque está transformada y mutilada. La llamada Torre Lombardera, al lado del Portal de San Miguel, que tiene ángulos achaflanados y termina en semioctógono, no presentando pared de cierre intramuros. Por último, la Torre del Rincón, que está asociada a un lienzo de muralla y planta rectangular. En el interior del Centro de Interpretación podemos reconocer dos torres más: Torre del Agua y Torre del Patíbulo, y ambas flanqueaban al Portal de San Miguel. 

En el siglo XVI la traída de agua a la ciudad de Teruel transforma el desarrollo constructivo de la ciudad, adaptando e integrando los muros de esta Torre del Agua en nuevos muros más gruesos, que facilitaron el transporte de agua desde la Peña del Macho hasta las diferentes fuentes ubicadas en el interior de la muralla. 

Teruel lleva años intentando poner en valor todos los tramos, puertas y torres de sus murallas, y en la actualidad están muy bien conservadas y visitables. 

Fuentes: Wikipedia
               castillos.net
               lamuralladeteruel.com
               aragonmedieval.com
               garcilanga (Fotos)

Galería:












Torreón de Redehuerta (Alcañíz, Teruel)

 


El Torreón de Redehuerta se encuentra situado sobre una pequeña elevación desde donde se domina un amplio territorio en el término municipal de la población de Alcañíz en la comarca del Bajo Aragón de la provincia de Teruel (Aragón). 

Se puede llegar desde Alcañíz por la carretera que se dirige a Calanda, tomando el desvío a la izquierda hacia la A-1408 en dirección a Castelserás. A escasos metros del kilómetro 4 de esta carretera sale una buena pista a la izquierda sin señalización que, en apenas 1.500 metros, nos lleva a las cercanías de la torre. El resto del trayecto se realiza a pie. Unos 5-10 minutos en suave y cómoda subida. 

Se trata de una fortificación probablemente de origen andalusí que comunicaba visualmente con Alcañíz, El Palao y Alcañíz Viejo. Ha sido muy alterada a lo largo de los siglos. Fue destrozada en el año 1835 por los carlistas en su avance hacia Alcañiz, durante la primera guerra carlista. 

La torre, de la que apenas hoy quedan un par de muros de tapial y mampostería en pie, era de planta rectangular, contaba con al menos tres plantas y se accedía por una puerta conformada por arco ligeramente apuntado. Pueden verse aspilleras, en sus muros ruinosos. 

Se encuentra muy transformada y en estado de ruina.

Fuentes: Wikipedia
               castillos.net
               Ayto. de Alcañíz (Teruel)

Galería: