La Torrassa del Moro, también llamada Torre del Moro o Torrassa de Llinars, es una torre de guaita de época romana que se encuentra en lo alto de un cerro perteneciente a la Sierra del Corredor en el término municipal de la localidad de Llinars del Vallés en la comarca del Vallés Oriental de la provincia de Barcelona (Cataluña).
Es
uno de los monumentos arqueológicos emblemáticos de las tierras
vallesanas, alzándose a unos 400 m. de altitud en la sierra.
Recientemente ha sido objeto de una restauración promovida por el
Ayuntamiento de Llinars y el Departamento de Cultura de la
Generalitat de Catalunya. Es visitable los fines de semana y festivos
de 9 a 13 horas.
Uno
de los principales atractivos del monumento es el paisaje excepcional
que se contempla desde el mirador instalado en la terraza que se ha
habilitado en la planta superior. En un día claro se puede admirar
con nitidez el mosaico de pueblos y ciudades que conforman la plana
vallesana de la depresión prelitoral catalana. Con un poco de
imaginación no es difícil imaginarse como sería el paisaje cuando
se erigió la torre.
La
mayoría de los historiadores coinciden en situar la construcción de
la Torrassa en la época de la República Romana, porque se basan
principalmente en el sistema constructivo empleado en el monumento,
que se caracteriza por la utilización de grandes bloques encajonados
sin argamasa alguna, técnica conocida como opus
quadratum.
En
Cataluña esta técnica tan característica de la arquitectura romana
está documentada en diversas construcciones de tipo civil como las
cisternas de Ampurias, y de tipo militar como las murallas
republicanas de la ciudad de Tarragona (Tarraco) o de la misma
Ampurias , entre otras.
Se
trata de una torre redonda de 5,60 m. de diámetro y unos 12 m. de
altura. La base es de bloques de granito muy grandes. Esta es la
parte de época romana. A continuación el muro es de bloques de
piedra de medida más reducida y más irregular, acabando de una
tercera parte con piedras más pequeñas tipo mampostería de granito
pero de una tonalidad más ocre y dispuestas más irregularmente.
Estas
diferencias corresponden a diferentes fases constructivas. La altura
de la parte romana llega a los 4,36 m. siendo la parte superior de
8,30 m., una sobreelevación posterior de época medieval. Hay
diversas aberturas, de las que la principal está a poniente y a
nivel del suelo. En un nivel intermedio hay otra abertura enmarcada
por bloques de granito y en la parte superior 4 aberturas, una por
banda, enmarcadas con ladrillo.
La
torre, estratégicamente ubicada, controlaba el paso de estas vías
de las tierras del Vallés. Las referencias documentales de ella son
casi inexistentes, pero lo que no cabe duda es que era una torre de
época romana que vigilaba los pueblos indígenas situados a lo largo
de la cadena litoral. SE va a reedificar en época medieval y en
otras épocas posteriores.
En
los últimos años algunos historiadores han defendido que la
Torrassa se reconstruyó a principios del siglo VIII y formaría
parte de una extensa red de torres y faros que servirían al estado
emiral para defender la frontera occidental de los territorios
conquistados por el islam. Cabe destacar, no obstante, que las
campañas de excavaciones hechas tanto al interior como al exterior
de la torre no han aportado materiales arqueológicos que se
relacionen específicamente con este periodo.
Fuentes: Wikipedia
Cataluña Medieval (Fotos: Ricard Ballo)
Ayto. de Llinars del Vallés
Galería:
.jpg)
%2000.jpg)
%2001.jpg)
%2002.jpg)
%2003.jpg)
%2004.jpg)
%2005.jpg)
%2006.jpg)
%2007.jpg)
%2008.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario