La Torre de la Vila está situada en el término municipal de la localidad de La Coma i la Pedra en la comarca del Solsonés de la provincia de Lleida (Cataluña).
Esta
interesante construcción defensiva se encuentra situada en la cima
de una ligera elevación del terreno muy cerca de la iglesia de
Sant Andreu del Pujol del Racó (hoy en ruinas) y de la masía que
lleva el mismo nombre. Exteriormente se ve todavía bastante bien de
presencia, aunque el interior está prácticamente arruinado, con
peligro de desprendimientos. Es accesible de forma libre, aunque con
el cuidado que se requiere.
Procedentes
del lugar de La Coma y circulando por la carretera que a día de hoy
aparece indicada como LV-4012, pero que las señales actuales la
indican como C-462, marcharemos en sentido sur, y antes de abandonar
La Pedra encontraremos una discreta desviación a mano izquierda que
indica la dirección a Insoles. Aquí dejaremos el vehículo y en
media hora de camino llegaremos a la torre.
Esta
construcción se sitúa cronológicamente en el siglo XII y, como
mucho, a principios del siglo XIII, ya que es difícil determinar la
época exacta así como la función que desarrollaba, aunque se
estima que debería ser una torre de guaita o de defensa del lugar
que ocupa.
La
primera mención documental de La Coma se halla en el acta de
consagración de Sant Serni de Tavèrnoles del año 1040, donde
figura su iglesia como una de las posesiones del monasterio. Por su
parte, el topónimo de “Petra” se menciona en la controvertida
acta de consagración de la catedral de La Seu de Urgell, que no
puede ser fechada en 839, como comúnmente había considerado la
historiografía. Este hecho invalida el acta como instrumento para la
datación del lugar de la Pedra.
Las
noticias documentadas más antiguas del castillo de la Pedra hacen
alusión a su iglesia. En 962 el obispo Guisad de Urgell consagró de
nuevo Sant Serni “in locum Castro Petra fulgenti” después
de que en su interior hubiese tenido lugar un homicidio, lo que
denota una mayor antigüedad del templo, que posiblemente se remonta
a la época del obispo Guisad I (857-872). En los siglos XI y XII
existe un goteo de noticias sobre La Pedra. En el testamento de 1041
del obispo Eriball –hermano y sucesor de Bermon, vizconde de Osona
y señor de Cardona– se citaba un “alodio de Pera”, que parte
de la historiografía ha situado en el término del castillo.
En
el año 1213, el castillo es mencionado en el testamento del vizconde
de Cardona, Guillem I. En lo que concierne a la iglesia, fue cedida
por Ermengol de Urgell a la catedral de La Seu d’Urgell y, en 1057,
fue consagrada de nuevo. En 1196, el abad de Tavèrnoles cedió en
enfiteusis algunas tierras de la parroquia de Sant Serni que poseía
el priorato de Sant Llorenç de Morunys.
Esta
construcción civil medieval, que conserva en buena medida su
fisonomía original, presenta una planta rectangular, de 7’30 m.
por 9’65 m., y una altura considerable, de entre 9 y 12 m., lo que
explica la existencia de tres pisos en su interior. La cubierta, hoy
derribada, era de una sola vertiente. La puerta de acceso, de arco
adovelado de medio punto, se ubica en el piso inferior, en el muro
meridional. En el septentrional se abrió posteriormente una ventana.
En
cuanto a la masía, el espacio de la planta baja se dividía en dos
estancias, seguramente establos destinados a albergar el ganado. A la
altura del primer piso se aprecia una ventana aspillera además de
otra de arco de medio punto monolítico, tapiada. El aparejo está
compuesto por sillares bien trabajados, cuyas dimensiones disminuyen
a medida que sube la altura.
El
espacio interior del edificio está dividido en una planta baja, tres
pisos y las cambras. La puerta está situada en la fachada de
mediodía acabada en arco de medio punto con ocho dovelas. Otras
aberturas del edificio serían la pequeña ventana situada en la
fachada de levante y las diversas aspilleras que tiene la
construcción, especialmente en el tercer piso, donde se pueden
observar cuatro en la fachada de tramontana.
Como
la historiografía ha señalado, la estructura de esta masía
fortificada –así como la de otras construcciones de la zona, como
la Torreta, Cal Simon o la Vilella– se diferencia claramente con
las masías del siglo X, como la Creu de Pedra en Guixers o Vilosiu
en Cercs (Berguedá). Si las construcciones más tempranas solían
disponer de un solo piso (a diferencia de las “turris” de la
misma época) y se encontraban más bien escondidas, estos edificios
civiles más tardíos, como es el caso de la Torre de la Vila, solían
ubicarse en zonas visibles y con un buen control del territorio.
Fuentes: Wikipedia
Cataluña Medieval (Fotos: Ricard Ballo)
Ayto. de La Coma i la Pedra (LLeida)
Galería:
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