Los escasos restos del Castillo de Malmercat, también llamado Castillo de Bielsa, se encuentran situados en el núcleo de población de Malmercat, perteneciente al término municipal de Soriguera en a comarca del Pallars Sobirá de la provincia de Lleida (Cataluña).
Documentado
en el año 1122 en el testamento de Ramón Enard, antes de su
peregrinaje a Jerusalén, en que deja un alodio (a la iglesia)
delante del castillo. Los castellanos eran apedillados
con el locativo “malmercat”. En el año 1381
era de los condes de Pallars y en 1787 de los vizcondes de Vilamur.
Pertenecen
a una edificación defensiva de época medieval de la que queda bien
poca cosa. Sus restos se confunden con las paredes de una masía
llamada Casa Macareno. Es una fortaleza de origen documentado en el
siglo XI que hoy conserva restos visibles, incluyendo muros
integrados en la Casa Macareno y la base de una torre. El lugar,
asociado a una leyenda de dragones, está cerca de la iglesia
románica de Sant Andreu.
Fue
un punto clave en el valle, atacado y ocupado en el año 1373 por
Arnau Roget y posteriormente pasado a los Copons de Malmercat en el
siglo XV. Se encuentra en el núcleo de Malmercat, accesible en rutas
de senderismo desde Sort que recorren el Pallars Sobirà, ofreciendo
vistas panorámicas.
Actualmente
solo quedan unos pocos restos de la que fue una gran casa señorial
fortificada que da pie a diversas leyendas. Una de ellas explica que
el dragón del señor de Malmercat tenía aterrorizada a toda la
comarca, devorando a todos aquellos que no cumpliesen las arbitrarias
órdenes del señor.
Joan
Amades nos da una versión muy diferente, según la cual el dragón
lo dejaron los árabes cuando se retiraron de estas tierras. El
caballero de Malmercat atacará al dragón con una tropa de perros
que lo malhirieron y le obligaron a salir de la cueva donde se
refugiaba y el caballero remató a la fiera. Por esta gesta el
caballero colocó en su escudo de armas la figura del dragón.
Según
otra leyenda, un buen día comenzó a salir un misterioso humo de la
Casa Macareno que dura más de un año sin que ninguno pudiera dar
una razón, hasta que un adivino de Escás sentencia que no dejaría
de salir hasta que no se hicieran plegarias a la Mare de Déu del
Remei. En efecto, una vez hechas el humo de extinguió.
De
esta casa señorial, que tanto terror y misterio provocó en la
comarca, nada más queda un paño de muro y la base de una torre
semicircular. El resto está muy modificado y adaptado como almacenes
y establos.
Fuentes: Wikipedia
Cataluña Medieval (Fotos: Ricard Ballo)
Ayto. de Soriguera (Lleida)
Galería:
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