martes, 27 de enero de 2026

Torre de Can Bonet d´Avall (Santa Susanna, Barcelona)

 


La Torre de Can Bonet d´Avall se encuentra situada en la localidad de Santa Susanna en la comarca del Maresme de la provincia de Barcelona (Cataluña). 

Se sitúa cercana de la carretera nacional II en la calle Canigó, delante del Parque Colomé de la localidad. En este espacio se encontraba el núcleo más antiguo del municipio: la Capilla de Santa Susanna, Can Salvi y Can Parera, al que la torre daba protección junto con la Torre de Can Ratés, situada un poco más al norte y con menos visibilidad. 

El asentamiento turco en Argel a principios del siglo XVI supuso para la costa mediterránea española una continua amenaza de los piratas berberiscos, que desembarcaban en la costa asolando y saqueando las ciudades y poblaciones rurales. Carlos I ideó un sistema defensivo basado en la construcción de torres de vigilancia por toda la costa mediterránea. 

De este modo, entre los siglos XV y XVII se construyeron en la costa del Maresme barcelonés decenas de nuevas torres y se aprovecharon otras de épocas anteriores, formando un sistema fortificado estratégico de vigilancia y defensa. Todas estas torres se comunicaban entre sí visualmente o mediante señales de humo o fuego. El número de estas torres fue tan alto que el litoral del Maresme fue conocido como la costa donjonada. 

La torre fue construida hacia finales del siglo XV, adosada a la masía de Can Bonet d'Avall, actualmente propiedad de la familia Fluvià. Las reformas del conjunto se van a efectuar en el siglo XIX para reconvertirlo en vivienda familiar, arreglando toda la fachada y pintar de ocre, modificando también la parte superior. 

El conjunto es una masía tipo catalán que tiene anexada una torre defensiva en su extremo, de planta cuadrada con cuatro pisos y terraza plana. Cueta con ventanas góticas de dinteles planos de piedra trabajada y restos de dos brazos de un matacán. 

La torre está rematada por una cornisa y un muro calado que hace la función de baranda. En el centro de la terraza hay un pequeño cuerpo cuadrangular rematado por merlones escalonados. 

Fuentes: Wikipedia 
               castillosricsol.org
               Cataluña Medieval
               Pobles de Catalunya

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Torre de Can Umbert (Montgat, Barcelona)

 


La Torre de Can Umbert se encuentra situada en el término municipal de la localidad de Montgat en la comarca del Maresme de la provincia de Barcelona (Cataluña). 

Se encuentra dentro de una propiedad particular, aunque es visible desde la calle. Tiene fácil aparcamiento al costado de la masía donde se encuentra ya que existe un aparcamiento público y gratuito al costado de donde se encuentra la finca. 

Se trata de una construcción del siglo XVI, formada por una masía y la torre de defensa que se construyó adosada a la misma. En la comarca del Maresme son comunes las torres de defensa o "torres de guaita", construidas entre los siglos XVI y XVII para protegerse de los ataques piratas. Es el caso de esta masía familiar que ha mantenido el linaje. 

Se trata de una masía con tres cuerpos y una torre defensiva adosada a ella. El cuerpo central, donde se encuentra la puerta de entrada con arco de medio punto y grandes dovelas, está cubierto con un tejado a doble vertiente con la recogida de aguas paralela a la fachada. Este cuerpo consta de planta baja y dos pisos. 

Adosado a la izquierda de la fachada hay un cuerpo de grandes dimensiones, de planta cuadrada y cubierta por un tejado de una sola vertiente, que posiblemente tendría en sus inicios una torre de guaita que aún se conserva. Al otro costado hay otro cuerpo que no tiene más que planta baja y un piso, con cubierta a un agua. Todas las aberturas, tanto de la masía propiamente dicha, como de la torre conservan las grandes piedras de refuerzo de piedra. 

La torre, que tenía su entrada por el piso más alto de la masía, ha resultado muy modificada con el paso de los años, manteniendo su estructura original en la actualidad. 

Fuentes: Wikipedia
               castilosricsol.org
               Cataluña Medieval
               Pobles de Catalunya

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Castillo de Dosrius (Barcelona)

 


Los restos actuales del Castillo de Dosrius se encuentran situados en el término municipal de la localidad de este mismo nombre en la comarca del Maresme de la provincia de Barcelona (Cataluña). 

Se encuentra el castillo en la cima de una loma de 246 m. de altitud al norte de la localidad y cualquier paisano de la misma os puede indicar cómo encontrar los restos del mismo. 

Aparece documentado desde el año 1114 como Castell de Duos Rivos y en el año 1128 como “Duorum Rivium”. Fue un castillo que, a mediados del siglo XI, se reparte las tierras del efímero Castillo de Sant Vicenç de Montalt con el Castillo de Mataró y pasado el año 1114 queda bajo la jurisdicción del monasterio benedictino de Sant Pere de Casserres. 

La familia denominada “Dosrius”, por matrimonio con los Cartellá, pasan en el año 1277 a comprar en el año 1453 a Caserres el dominio directo y alodial del castillo y la baronía de Dosrius se nombraron barones de Dosrius y Canyamars, y en aquella época el linaje se fusiona con el de Sentmenat, que mantiene la jurisdicción hasta el fin del antiguo régimen y que todavía hoy son los propietarios de los restos del castillo. 

En el año 1690, cuando hacía ya más de un siglo que se suprimió la comunidad de Sant Pere de Casserres, el rey Carlos II de España creó el marquesado de Castelldosrius a favor de Manuel de Sentmenat Oms de Santa Pau. 

Quedan restos de muros en una loma al norte del pueblo. El edificio no parece haber estado en ningún momento como una gran construcción. Los pocos restos que todavía quedan, medio escondidos por la vegetación del lugar, definen la planta de una torre rectangular, orientada de este a oeste, de unos 16,5 x 10,7 metros, con paredes de 1 metro de grosor. 

Subsiste todavía una buena parte de la pared norte, alzada con un aparejo de piedras de medidas muy variadas, dispuestas en filas no muy regulares pero forzadas a ser horizontales, ligadas con un mortero de cal con mucha arena de color grisáceo y no demasiado consistente. Presenta, además, señales de haber estado encalada exteriormente, al menos en parte. 

Asimismo, quedan restos de algunas aspilleras y una serie de agujeros que permiten suponer que el edificio tenía, al menos, dos plantas sobre la planta baja, y que servían para sostener el maderamen del piso. 

Fuentes: Wikipedia
               castillosricsol.org
               Ayto. de Dosrius

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lunes, 26 de enero de 2026

Castillo de Cornet (Sallent, Barcelona)

 


Los escasos restos del Castillo de Cornet, también conocido como "El Castellet", se encuentran situados en el término municipal de la localidad de Sallent de la comarca del Bages en la provincia de Barcelona (Cataluña). 

Se encuentra sobre una pequeña colina de 388 m. bordeada por el río Cornet, entre las masías de la Font y Vilaseca, a unos cuatro kilómetros al Norte del pueblo, perdido entre espesos pinares. Se accede por una pista forestal desde la carretera que va de Balsareny hacia Aviñó. Al llegar a las masías continuar andando campo a través, pues no hay accesos. 

La primera referencia de este lugar data del año 964, cuando Guadamiro legaba bienes al Monasterio de San Benedicto de Bages. En el año 1025 se menciona en documentos a “Villa Corneto” y en el año 1033 queda citado en la parroquia de Santa María de Corneto. 

Desde sus inicios este castillo perteneció a los señores de Balsareny, pues en 1063 el obispo de Vic, Guillermo de Balsareny, enfeudó este castillo, junto con los de Balsareny, Gayá y Oristá, a los hermanos Bernat y Miró Riculf. Entre 1365 y 1370 perteneció a Ferrer de Castellet y contaba con 18 fuegos, perteneciendo a la veguería de Manresa. 

Y en el año 1381, con 17 fuegos, era posesión de Galcerán de Castellet. A finales de siglo, por enlace matrimonial, pasó a los Vilanova, y a partir de 1546, a los Foixá. En 1619 fue comprado por el ciudadano barcelonés Monfar. 

Se encuentra en muy mal estado, ya que está prácticamente desaparecido, a excepción de unos retazos de lienzo de sus antiguas murallas. 

Fuentes: Wikipedia
               castillosricsol.org
               Cataluña Medieval (Fotos: Ricard Ballo)

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Torre de Santa Catalina (Manresa, Barcelona)

 


La Torre de Santa Catalina, también llamada Fortín de Santa Caterina, se alza sobre una colina en la parte alta de la localidad de Manresa en la comarca del Bages de la provincia de Barcelona (Cataluña). 

Se puede llegar a ella desde de la cercana Monistrol de Montserrat por la carretera C-55 en dirección a Manresa. Poco antes de llegar a Manresa hay que tomar un desvío señalizado a la izquierda que indica "Estación de Manresa". Circulando por esta carretera durante unos 3 kilómetros aproximadamente, poco después de dejar a la derecha un puente, hay que girar a la izquierda en el punto donde se encuentra un cartel bien visible que indica "Torre de Santa Caterina". A partir de aquí la fortificación se encuentra aproximadamente a un kilómetro de distancia. 

El fuerte fue construido en el siglo XIX durante la primera guerra carlista (1833-40), posiblemente en 1836. Fue levantada sobre un cerro en el margen derecho del Cardener, un lugar idóneo para el control de la población de Manresa y el valle del río. 

Se trata de una torre-fuerte, o más bien un fortín de planta circular y que disponía de tres pisos, aunque hoy solo queda la parte inferior. Contaba con numerosas aspilleras en todo su perímetro, así como un foso y puente levadizo, pues mantiene los huecos de las cadenas. Actualmente, la puerta, metálica, permanece cerrada. 

Su estado es bastante bueno, pero abandonada aunque se mantiene como una ruina consolidada. En marzo de 2024, se llevaron a cabo unas obras de restauración y mejora que incorporaron un mirador que permite una vista más privilegiada aún de la ciudad. En su interior se ha dispuesto un verdadero “enjambre” de antenas para surtir a Manresa de las señales de Radio y Televisión de la zona. 

Fuentes: Wikipedia
               castillosricsol.org
               manresaturisme.com
               Ayto. de Manresa

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domingo, 25 de enero de 2026

Murallas de Manresa (Barcelona)

 


Los restos de las Murallas de Manresa se encuentran localizadas en el casco antiguo de la localidad de este mismo nombre en la comarca de Bages de la provincia de Barcelona (Cataluña). 

El recinto amurallado de Manresa se constituía partiendo desde el Puigcardener, y discurriendo por las actuales Calles de Vía de San Ignacio, Bajada dels Sorets, Juego de Pelota, Muralla del Carmen, Muralla de Santo Domingo, Muralla de San Francisco, Apotecari y Paseo del Río, para llegar otra vez al Puigcardener. 

En general se encuentran en bastante mal estado, ya que apenas quedan algunos lienzos, transformados y deteriorados, entre los edificios urbanos. No se ha conservado ninguno de sus portales. Hay que destacar la nefasta acción llevada a cabo hace pocos años, de levantar el enorme edificio de los juzgados nuevos, sobre el mejor lienzo de la muralla hasta ese momento, lo cual resulta anecdótico e incomprensible. 

Las murallas de Manresa han tenido tres etapas. La primera, realizada en torno al siglo X, se construyó para proteger los primeros arrabales surgidos fuera del recinto del Puigcardener. De esta época quedan algunos lienzos cercanos a la Seu. A comienzos del siglo XII, las autoridades decidieron proteger los nuevos barrios que habían surgido extramuros, edificando un nuevo cinturón amurallado. La nueva cerca unió las antiguas murallas del Puigcardener con el Puigmercadal y la iglesia de San Miguel. Y la tercera línea de murallas (siglo XIV), es la más conocida por todos, la que ha marcado la estructura urbana y la que perduró hasta finales del siglo XIX, cuando el Ayuntamiento ordenó su derribo. 

No obstante, fue sometida a reparaciones y refuerzos varias veces durante cinco siglos, por lo que su fábrica y estructura son muy heterogéneas. Esta cerca tuvo un perímetro aproximado de 1.980 m. encerrando una superficie de 22 Ha. y contó con siete puertas (Galcerán Andreu, Santa Lucía, Sobrerroca, Carmen, Santo Domingo, Valldaura y San Francisco), aunque posiblemente tuviera algún portillo más, de pequeñas dimensiones. Comenzaban y terminaban en el Puigcardener, situado en el ángulo Sureste del recinto, junto al río. 

Muro de Jaffa: Este fragmento se llama así por encontrarse junto a la casa de la familia Jaffa. Actualmente, es uno de los tramos más antiguos conservados de la muralla. En la parte posterior, aún se aprecia lo que podría haber sido el corredor interior del muro, convertido en la actualidad en un callejón entre el muro y las casas. 

Portal de Galcerán Andreu: Al final de la calle de este nombre se abría uno de los portales. En 1370 fue reformado y consolidado con la nueva distribución de la cerca. Entre los siglos XV y XIX fue llamado Portal de Mosén Bosch. 

Muro de Valls: Se debía llamar así en referencia a algún vecino con este nombre. Fue reconstruido en 1370, a pesar de que pertenecía al primer cinturón amurallado. Se trataba de un muro levantado directamente sobre el corte rocoso natural del torrente de San Ignacio, que hacía las veces de foso. Actualmente, los primeros seis metros son obra de una reparación del siglo XIX. 

Portal de Santa Lucía o de Pellejerías: Al final de la calle de su nombre, estaba formado por dos torres cuadradas. Recibía su nombre por la cercanía del hospital de Santa Lucía y por encontrarse aquí los artesanos pellejeros. Fue el último portal de la ciudad en derribarse en 1860. No obstante, se conservan restos de una torre, no visitable, dentro del edificio del Hostal La Masía, a la altura del primer piso. 

Torre de Sobrerroca: Formaba parte del portal de su nombre, con dirección al camino de Vic, con otra torre gemela que desapareció. Debe su nombre a su situación sobre una roca. Este portal era del siglo XII y fue reconstruido en 1370. En 1464 se construyó un puente levadizo sobre el foso. Era habitual alquilar las torres de los portales como viviendas para que los inquilinos se encargaran de abrir y cerrar las puertas. El primer inquilino conocido de la torre fue Jaime Solerferrán en 1380, y en 1382, era Jaime Puig. Algunas de las torres llegaron a conocerse por el nombre de sus inquilinos (torre de Na Seniosa o de Camps). 

Puigmercadal: En el siglo XII quedo incluído en el perímetro de la cerca, convirtiéndose así en el segundo punto fuerte de la ciudad, junto con el Puigcardener. Contaba con una torre de piedra de grandes dimensiones, llamada Torre del Águila, que se convirtió en el otro vértice defensivo de la ciudad, junto con la Torre Vescomtal. Debía de tratarse de una construcción importante y sólida, pues era la única que estaba construida totalmente en piedra. En 1308 el Consejo de la Ciudad hizo donación de los terrenos a los frailes para que construyeran un convento. 

Muralla del Carmen: Sector muy modificado por la reforma de 1822. Sobre el espolón que la montaña tenía originariamente y que ocupaba el solar de la actual plaza de Europa, se construyeron tres nuevas torres. En 1850 un fuerte desprendimiento hizo caer esta parte del cerro y en 1859 fue necesaria una nueva reparación. En esta ocasión, el monte fue cortado en ángulo recto, creándose el espacio de la actual plaza. El tramo de la Muralla del Carmen es un paramento formado por sillares muy irregulares de tamaño bastante grande. La esquina de la Plaza de Europa presenta un zócalo formado por grandes bloques de piedra sin trabajar, falcas de piedra pequeña y contrafuertes. El Portal del Carmen estaba formado por una sola torre circular y se abría al camino de Cardona. 

Portal de Santo Domingo: Se construyó aprovechando parte del convento de 1318. El campanario de la iglesia se utilizó como torre, así que solo fue preciso levantar una. Y el ábside de la iglesia también pasó a formar parte del muro. Entre los siglos XVI y XVII, la torre medieval fue derribada, y el portal fue reformado de forma importante para hacerlo de mayores dimensiones. Durante la Guerra Civil el convento fue derribado creando la actual plaza. 

Portal de Urgell o de Valldaura: Estaba formado por dos torres cuadrangulares que sobresalían exteriormente de los muros. En el siglo XVII fue reformado y se le añadió un cuerpo en el exterior. En 1853 todavía se mantenía en uso. Enfrente del portal se situaba el convento de las monjas de Valldaura, pero en 1465, durante la guerra civil catalana, el gobernador militar de Manresa, ordenó derribarlo, ante la posibilidad que el enemigo se hiciera fuerte en él. 

Era de Codina: El muro corría por encima de la roca a la altura de la actual calle del Apotecari, a unos metros de altura del cortado. Contaba con un corredor o paso de ronda interior. En este tramo se aprecia claramente la técnica constructiva: paramento de bloques de piedra de tamaño medio, rectangulares y bien escuadrados, formando hileras muy regulares. No se observan falcas entre bloques y se unían con mortero de cal. 

Con la política de expansión hacia el Sur, entre los siglos IX-X, los vizcondes catalanes establecieron la frontera meridional en el río Cardener y en el Llobregat, para ello fortificaron de nuevo el antiguo Puigcardener. El recinto murado tenía su perímetro por la parte superior de la colina, adaptándose a las irregularidades del terreno. En 1362, ante el peligro que representaban los mercenarios denominados “Compañías Blancas”, el consejo de la ciudad decidió reforzar los muros viejos y construir un nuevo perímetro de murallas que englobarían los nuevos barrios y arrabales que habían surgido al Oeste de la ciudad. 

Los tramos nuevos se construyeron rodeando el convento de Santo Domingo, el torrente de los Predicadores y el precipicio sobre el río Cardener. El muro tenía intercaladas torres cuadrangulares y semicirculares. Esta nueva cerca, levantada entre 1362 y 1380 fue el tercer recinto de la ciudad. A lo largo de los siglos XVII y XVIII, algunos muros fueron utilizados como pared de las casas y se abrieron puertas y ventanas sobre él. 

Algunos tramos (Apotecari) fueron recrecidos y utilizados como muros de contención de tierras. Otros (Carmen y Puigcardener) fueron totalmente reconstruidos. En 1822, Manresa fue ocupada por las tropas constitucionales del brigadier Rotten, que estableció un fortín sobre el cerro de Puigterrá y reconstruyó las murallas del sector de Puigmercadal, añadiendo un contrafuerte triangular. En 1877 el Ayuntamiento ordenó su derribo, convirtiendo los fosos en grandes avenidas arboladas. 

Fuentes: Wikiedia
               castillosricsol.org
               Cataluña Medieval

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