La Torre de Bellaguarda se encuentra situada al norte del casco urbano de la ciudad de Altea, en la provincia de Alicante (Comunidad Valenciana. Formaba parte de las murallas medievales de la población, aunque en la actualidad está totalmente exenta al haber desaparecido cualquier resto de lienzo de muralla adherido a ella.
Durante
el periodo de dominación musulmana, Altea perteneció a la taifa de
Denia, y en siglo XIII era una alquería (qarya) conocida con
el nombre de Altaya, englobada en el distrito agrícola
del Yabal, en al-Andalus.
El
historiador Yaqut la cita, no debido a su importancia política o
económica, sino por haber sido natural de esta medina islámica un
famoso gramático árabe, llamado Ma-afiri al-Altayi, es
decir, “el de Altea”. Sería reconquistada para
las armas cristianas en el año 1.244 por las tropas de Jaime I,
repoblándola con cristianos viejos procedentes de Cataluña. La
carta puebla le sería concedida enn el año 1.279 por Pedro el
Grande, según el fuero de Valencia. Sin embargo, en el siglo XVI,
volvería a ser repoblada por Francesc Palafox.
La
historia de ese tiempo estuvo marcada por los incesantes ataques al
litoral de los piratas berberiscos, que influyeron de manera
decisoria en todas las poblaciones costeras alicantinas. Los
piratas no solo se limitaban a saquear las costas, sino que incluso
llegaban a realizar profundas incursiones tierra adentro. En estas
condiciones, Altea tuvo que construir alguna torre vigía para
prevenir los ataques corsarios. Durante la Guerra de Sucesión, Altea tomó parte por la causa del archiduque Carlos.
La
Torre de Bellaguarda se encuentra totalmente rehabilitada en la
actualidad, y se ha remozado para convertirla en un precioso lugar
desde donde es posible admirar una preciosa panorámica de la ciudad
y de la costa.
Su
construcción original era de cuerpo cilíndrico, de fábrica de
mampostería, aunque fue casi totalmente desmantelada, ya que sus
restos se utilizaron como material de construcción para las
viviendas del casco antiguo de la población. Se trata de una de las
torres que pervivieron de las antiguas murallas de la ciudad, como es
el caso de la Torre de la Pesa en la localidad de Calpe, en la Marina
Alta.
A
tenor de su imagen primitiva, se ha hecho una reconstrucción de la
misma en la técnica de "piedra seca", adosándole
diversos muros en su basamento que facilitan el acceso a la parte
alta de la torre por una escalera que la rodea, donde se encuentra el
mirador mencionado.
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